Tres están dentro de la zona habitable. 

Como se esperaba la NASA dio un anuncio importante relacionado con el hallazgo de nuevos exoplanetas. Gracias al telescopio espacial Spitzer, la agencia descubrió el primer sistema solar de siete planetas del tamaño de la Tierra. Los planetas giran alrededor de la estrella TRAPPIST-1 que se encuentra a 40 años luz de la Tierra, lo que los científicos describen como “relativamente cerca” de nosotros.

El descubrimiento se vuelva aún más relevante si consideramos que tres de estos planetas están situados en la zona habitable, y uno de los cuales podría contener agua en estado líquido, lo que aumenta las posibilidades de que tenga condiciones para albergar vida.

De acuerdo con Thomas Zurbuchen, administrador asociado del director de Misiones Científicas de la NASA:

“Este descubrimiento podría ser una pieza importante en el rompecabezas de la búsqueda de ambientes habitables, lugares que son propicios para la vida”.

Se trata de un sistema que alberga con seguridad seis planetas: TRAPPIST-1 b, c, d, e, f y g; mientras que los científicos suponen que existe uno séptimo (h), que podría tener un tamaño parecido a Venus o Marte, aunque todavía tiene que confirmarse esta información. Por el momento los investigadores suponen que la superficie de todos los planetas del sistema solar es rocosa y aunque se desconoce la masa del séptimo, se considera que podría tratarse de una “bola de nieve”, es decir que su masa sea sumamente helada.

Los investigadores suponen que la superficie de todos los planetas del sistema solar es rocosa.

Lo que también no deja de llamar la atención es que los planetas guardan una cercanía mayor entre ellos y con su sol que Mercurio del nuestro. El más cercano a la estrella enana tarda un día en orbitarla, mientras que el más lejano tarda 12 días. Y como si se tratase de alguna película de Star Wars, los investigadores aseguran que los planetas se encuentran tan cerca que, si viviésemos en uno, podríamos mirar hacia arriba y ver nubes de planetas vecinos o algunas de sus características geológicas. La estrella del sistema TRAPPIST-1 es mucho más pequeña que la de nuestro Sistema Solar, casi del tamaño de Júpiter, y está ubicada en la constelación de Acuario. A diferencia de nuestro Sol, se trata de una estrella enana roja que es más tenue y fría.

Los planetas que se encuentran en la zona habitable son e, f y g, ya que los primeros tres están demasiado cerca de su sol y por lo tanto tienen climas muy calientes, lo que significa que, de existir agua, podría evaporarla. Mientras que los otros tres podrían mantener temperaturas que permitan al agua estar en estado líquido, al grado de que podrían albergar océanos.

El telescopio espacial Spitzer captó durante 2016 pequeñas fluctuaciones en la luz de del sol del nuevos sistema que se deben al efecto que producen los planetas cuando pasan frente a la estrella. Por su parte, durante los meses de mayo y septiembre del año pasado, telescopios de Chile, Marruecos, Estados Unidos, Sudáfrica y Canarias, estudiaron a TRAPPIST-1 y se espera que el telescopio espacial Hubble pueda analizar si hay atmósfera en alguno de estos planetas. Además, el telescopio espacial James Webb, que será lanzado el próximo año, podría confirmar la existencia de las atmósferas.

fuente NASA

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