El Príncipe Dragón nos devuelve una sensación bastante fresca de lo que es el género épico-fantástico.

The Dragon Prince

Pocas veces una aventura épica animada conecta tan bien con un público de cualquier edad. Este es el caso de The Dragon Prince, una caricatura que mezcla con comodidad un mundo de fantasía donde habitan dragones, elfos y humanos.

Esta serie animada es una producción original de Netflix y se estrenó el pasado 14 de septiembre de 2018. El programa fue creado Aaron Ehasz y Justin Richmond y sorprende por muchas cosas, desde la excelente animación hasta lo original que es la trama justo en un momento en que las aventuras de fantasía épica están plagadas de referencias y clichés. En The Dragon Prince todo fluye y, lo que podría parecer lo mismo de siempre (el viaje del héroe), se vuelve una historia entrañable de amistad que rinde homenaje a grandes del género como (obviamente) J. R. R. Tolkien o a películas que son ya un clásico de culto tipo Dragonheart.

La serie animada se desarrolla en un mundo de fantasía donde los humanos y los elfos están en conflicto. Todo empezó años atrás cuando los humanos descubrieron la magia oscura y los dragones y los elfos los expulsaron a un extremo del continente. Los humanos matan Thunder “El rey de los dragones” y destruyen el único huevo de dragón que quedaba como su descendencia.

Mientras los elfos intentan vengarse por fin y asesinar al rey humano Harrow y a su heredero el príncipe Ezran, Callum, un joven aprendiz de hechicero y medio hermano del príncipe, tendrá que aliarse con Rayla, una elfo oscura, para escapar del castillo y procurar la paz entre todas las razas. El costo será alto, pero este grupo de nuevos amigos emprenderá el viaje de sus vidas.

Los primeros nueve capítulos de casi media hora cada uno, fluyen de principio a fin. Y desde que vi el primero, no solté la serie hasta el final. Mientras la veía, pensaba en lo bien hecha que está la trama y también pensaba en que se parece, por el sentimiento que genera, a Avatar: The Last Airbender.

The Prince Dragon puede, como Avatar, conmovernos por momentos o hacer nos reír en otros, pero consigue mantenernos pegados a la silla, la cama o el sofá. Sin duda, se trata de un acierto para Netflix y si estás pensando en que sólo la verías con tus hijos, primitos o sobrinos, estás equivocado, te aseguro que también funciona como serie animada para adultos.

Además, le ha ido muy bien en las críticas y Netflix acaba de anunciar que habrá una segunda temporada.

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