Al parecer los daños sí podrán corregirse después de todo.

A principios de año fue dado a conocer que la máscara funeraria del faraón Tutankamón sufrió daños permanentes tras haber sido accidentalmente dañada por uno de los empleados del Museo Egipcio de El Cairo quienes intentaron arreglarla posteriormente con resina epoxídica y una espátula, lo que la dañó aún mucho más.

Después de varios meses de haberse dañado una de las principales atracciones del museo que data de los años 1354-1340 a. C., un equipo experto de restauradores será el responsable de repararla, pero estiman que la reparación de la misma tendrá un costo aproximado de 100,000 a 110,000 dólares; la buena noticia es que aunque parecía que el daño era irreversible, los restauradores creen que tiene remedio.

Los gastos de la reparación serán costeados por el ministerio de antigüedades de Egipto en conjunto con el gobierno de Alemania. Este mes habrá una reunión de arqueólogos y restauradores en El Cairo, para determinar cuál podría ser el mejor proceso para reparar la barba y de paso, también se corregirá alguna otra grieta o fisura que haya sufrido anteriormente.

fuente News.com.au

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