Una película de ciencia ficción es mucho más que un presupuesto abultado y efectos impecables. El concepto tiene que ser poderoso, la identificación real, el impacto profundo. Y eso es exactamente lo que nos enseña el muy joven Eli Sasich con su bello corto HENRi.

Filmado durante dos años con viejas técnicas de marionetas y discretos efectos por computadora, este cortometraje es una carta de amor a la ciencia ficción de los años 70 y 80. Las miniaturas recuerdan los efectos de Star Wars, se huele la presencia de 2001: A Space Odissey y Silent Running, se siente la admiración que profesa el director por grandes clásicos desde Asimov hasta Philip K. Dick.

El inmenso trabajo que resultó ser HENRi fue posible por una campaña de Kickstarter que recaudó más de 21,000 dólares. Con un presupuesto mínimo se consiguieron grandes figuras para la producción: Tim Angulo como director de fotografía (hizo las marionetas para Spider-Man, Inception, Interstellar y The Dark Knight), Jefferson Richards como productor (una luminaria del cine independiente que llegó a trabajar con Orson Welles) y actores del peso de Keir Dullea (2001: A Space Odissey) y Margot Kidder (Superman).

La película es, finalmente, un bello cuento sobre lo que nos hace ser humanos, los ojos que le prestamos al mundo, la importancia de la memoria en el individuo, el desapego, la pérdida y la muerte. Este corto muestra la pasión de quienes lo realizaron y el cariño con que fue creado: si HENRi finalmente termina con un cerebro en el pecho fue porque sus creadores nos extendieron el suyo a mano abierta.

fuente HENRi

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