El galeno del mal recibió un homenaje en un popular manga de la década pasada.

El mundo de la Lucha Libre se conmocionó con la derrota de Doctor Wagner Jr. en Triplemanía XXV. En la lucha estelar del evento, el galeno del mal perdió la máscara a manos de Psycho Clown, dejando con la boca abierta a la mayoría de los presentes en la Arena Ciudad de México, que sin duda apoyaban en mayor número al hijo de Simón Blanco.

Doctor Wagner Jr. fue durante años un luchador consentido en las funciones de la Ciudad de México, debido a que fue escalando peldaños poco a poco, pasando de las luchas intermedias en la UWA (las luchas del Toreo de Cuatro Caminos) y el CMLL, a las estelares en la mítica Arena México. El punto de quiebre en su carrera fue cuando inició un pique con Atlantis, el ídolo de los niños y símbolo del CMLL en los años noventa.

Todo indicaba que se avecinaba una lucha de máscaras entre Atlantis y Wagner Jr., pero súbitamente la afición le dio la espalda a Atlantis y arropó a Wagner. El pique se mantuvo, pero nunca se concretó la lucha de apuestas, momento en que Wagner aprovechó para volverse más histriónico, lo que lo alejó de los aficionados más tradicionales, pero lo acercó a miles de niños y adolescentes que lo elevaron al estatus de ídolo.

Wagner Jr. en Japón

Mientras que en México su ascenso a la fama fue lento pero constante, en Japón fue mucho más veloz. De hecho Wagner Jr. era un ídolo en las tierras del Sol Naciente antes de dar el salto a las carteleras estelares en la Ciudad de México. Wagner Jr. comenzó a trabajar en el país asiático desde 1988, triunfando junto a su hermano Silver King, quien incluso encarnó al personaje Black Tiger, el histórico rival de Tiger Mask, un luchador legado que nació de las páginas del manga más popular sobre Lucha Libre (por encima del genial Kinnikuman) que se ha publicado en Japón.

Las giras de Wagner por Japón se volvieron una tradición anual desde finales de los ochenta y hasta bien entrada la década pasada. Fue ahí donde comenzó a modificar levemente la máscara que heredó de su padre, añadiendo los colores de la bandera de México al blanco tradicional de su equipo, y posteriormente usando todo tipo de estampados. Por eso, no fue raro que Wagner recibiera un homenaje dentro de la cultura popular del país del Sol Naciente.

En el año 2000 el mangaka Yasushi Baba lanzó la primera entrega de Karate Shōkōshi Kohinata Minoru, un manga deportivo que se centraba en mostrar cómo Minoru Kohinata, un joven japonés rubio que acaba de entrar a la universidad, se va metiendo en el mundo de los deportes de contacto, entrenando y aprendiendo técnicas de karate, boxeo, muay thay, kenpo y Artes Marciales Mixtas.

El extenso manga se prolongó durante 12 años, pero lo interesante para nosotros ocurre en los dos primeros episodios (recopilados en el primer volumen), cuando vemos que Minoru Kohinata entra al club de Gimansia de la Universidad Reinan, escuela a la que acaba de ingresar. Cuando todo indica que estamos ante un manga enfocado en la gimnasia vemos un extraño cartel, en el que se alerta a los estudiantes de una universidad rival que tengan cuidado con un extraño enmascarado, con voz aguardientosa, que se aparece por las noches, buscando pelea siempre que encuentre a un joven de apariencia atlética.

De repente descubrimos que el enmascarado es Doctor Wagner Jr., quien busca retar al campeón de judo de la universidad. Después de un intercambio de palabras, vemos cómo Wagner derrota al campeón rompiéndole las costillas.

Inmediatamente después descubrimos que no se trataba de Wagner Jr., sino de Mutō Ryūji: un estudiante avanzado de karate y judo que busca ser el más fuerte peleador de Japón, y eventualmente del mundo. Para poder retar a otros peleadores sin tener que esperar a participar en torneos oficiales es que se disfraza de Wagner, del que también imita su característica voz.

En un cambio de escenario, vemos que los senpais del club de gimnasia golpean a Minoru e intentan abusar de su amiga Nana Misaki. Entonces Mutō les pone una golpiza a todos, y Minoru lo obliga a unirse al club de karate para poder defender por sí mismo a sus seres queridos.

A pesar de que en realidad no se trata de Wagner Jr., el uso de su máscara es un bonito homenaje por parte de un gran fan del luchador mexicano y una muestra del alcance de su fama en tierras niponas. Esperamos que, con la caída de su tapa, una de las más estéticas de la actualidad, no dejemos de ver su máscara en el mundo de la lucha.

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