Captain Tsubasa y sus amigos se han convertido en algo más importante para el mundo, que un simple manga.

Si ustedes han visto las noticias el último par de años, en cualquier día, no importa; sabrán que la gente en Siria no lo está pasando bien. La violencia y muerte son cosa del día a día y no distingue edades ni género. De 2011 a la fecha, el conflicto armado ha dejado alrededor de 400 mil muertos. Por eso es que miles de sirios se han visto en la necesidad de escapar de sus hogares y pedir refugio en otros países.

Ahora, ser refugiado no es fácil; por eso, con el fin de mejorar un poco la vida los refugiados, proporcionándoles un poco de entretenimiento, las Organizaciones internacionales que atienden a los refugiados en Europa y Oriente Medio, reparten entre la comunidad copias de Captain Tsubasa, el clásico manga de fútbol, traducido al árabe.

Originalmente, la edición en árabe de Captain Tsubasa (o Súper Campeones como los conocemos en nuestro país) era una mera decisión comercial de los editores japoneses; hasta que el profesor Masanori Naito, especialista en Oriente Medio de la Universidad de Doshisha en Kyoto, buscando ayuda para las personas afectadas por el conflicto, se acercó a ellos y les pidió donar mangas a los niños refugiados.

“La tragedia de Siria es muy preocupante para mí. En ese entonces yo trabajaba en los pueblos que ahora están en manos de las fuerzas rebeldes”, explicó en una entrevista el profesor Naito, refiriéndose al tiempo que pasó en Damasco como estudiante de doctorado en la década de 1980.

Afortunadamente la editorial Shueisha, dueños del manga creado por Yōichi Takahashi, dijeron que sí inmediatamente.

Quiso el destino que la traducción al árabe fuera hecha por Obada Kassoumah, un estudiante sirio que en 2012 recibió una beca para estudiar en Japón y con eso evitó el conflicto. Cuando su beca terminó tuvo la oportunidad de permanecer en el país como estudiante normal y encontró un trabajo de medio tiempo como traductor del manga en cuestión y ahora, no solo es su trabajo, sino su motivo de vida.

“La situación en Siria es terrible. Tan terrible que creo que los niños dejarán de soñar (…) Ojalá pudiera darles un poco de esperanza y hacerles creer que sí, que pueden tener sueños”, dice Obada Kassoumah.

El Manga ha sido muy bien recibido por la comunidad siria, pues la serie y el futbol, por separado, eran muy populares en el país antes del conflicto. “Yo mismo vi Supercampeones como un niño en la televisión y me encantó – dice Obada, de 26 años – Es una historia acerca de un niño que tiene el sueño de convertirse en un jugador de fútbol profesional y trabaja duro para hacer realidad ese sueño”, explica el traductor y reconoce que quiere que sus compatriotas se sientan inspirados por esta historia.

Obada sabe que el conflicto hará imposible que regrese a su casa pronto, lo cual lo compromete aún más con su trabajo. “Tengo amigos que están luchando con el gobierno y otros amigos que están luchando con los rebeldes. Como un sirio es mi deber ayudar… De esta manera los niños pueden – al menos por un rato – olvidar todos los malos recuerdos que tienen de la guerra”.

fuente BBC

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