La erosión de la atmósfera marciana fue provocada por el viento solar.

Hace miles de millones de años, Marte era un lugar con agua en su superficie. Sin embargo las condiciones cambiaron a lo largo del tiempo hasta lo que conocemos hoy: un planeta árido y frío. Ahora, gracias a la sonda espacial MAVEN de la NASA, sabemos que el Sol tuvo la culpa de que eso pasara, al menos en gran medida.

De acuerdo con los investigadores de la NASA, alguna vez la gruesa atmósfera marciana permitió la existencia de abundante agua, en forma de ríos, lagos e incluso de grandes océanos. Eso hasta que el viento solar erosionó la atmósfera del Planeta Rojo, cambiando así drásticamente su clima.

Las observaciones de MAVEN señalan que el viento solar provoca que unos 100 gramos de gas se escapen de la atmósfera a cada segundo, lo cual aumenta considerablemente cuando ocurren las llamadas tormentas solares.

Pero ¿qué es exactamente el viento solar? Se trata de un flujo de partículas –sobre todo protones y electrones– que viajan desde la atmósfera del Sol a una velocidad superior a los 1.6 millones de km/h. El viento lleva un campo magnético que, al atravesar Marte, genera un campo eléctrico. Esto provoca que los iones en la parte superior de la atmósfera se aceleren y salgan disparados.

Así, ya sin la protección de su antigua atmósfera, las condiciones climáticas del Planeta Rojo cambiaron y el agua desapareció de su superficie (aunque ahora sabemos que no por completo). La son da MAVEL fue enviada al espacio en 2013, y seguirá recolectando información de Marte para que los científicos puedan decirnos más acerca su pasado.

fuente NASA

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