Un paciente estadounidense fue el primero en someterse al procedimiento, recuperándose de los daños ocasionados por un tratamiento para combatir el cáncer.

Jim Boysen es un paciente de 55 años que perdió parte del cráneo después de haberse sometido a un tratamiento para combatir la leiomiosarcoma, un tipo de cáncer poco común que afecta principalmente a los músculos. El tratamiento consistió en recubrir el músculo con una combinación de radioterapia y quimioterapia, dañando considerablemente los tejidos de su piel y parte de la superficie craneal.

Boysen se acaba de convertir el primer paciente en ser sometido a un trasplante de cráneo y cuero cabelludo mediante un largo procedimiento quirúrgico en el que también recibió un nuevo riñón y páncreas. La operación fue llevada a cabo por un equipo de cirujanos del Hospital Metodista de Houston, Texas y el Centro de Cáncer Anderson y duró aproximadamente 15 horas.

El paciente, quien es desarrollador de software, declaró ante los medios que se siente muy bien, y que se encuentra muy sorprendido al respecto, incluso bromeando al decir que ahora tiene más cabello que cuando tenía 21 años. Se sometió a la operación, pues debido al tratamiento recibido en 2006 y el daño posterior, su cerebro era vulnerable a sufrir daños debido a la exposición que el cráneo y la piel dejaron con el tiempo, el hueco tenía unas dimensiones aproximadas de 25 x 25 centímetros, y se ubicaba en la parte superior de su cabeza; debido a la delicadeza de la situación, los cirujanos decidieron no optar por los métodos tradicionales que consisten en placas de metal o injertos, utilizando en su lugar el cuero cabelludo y el cráneo de un donador.

El médico Michael Klebu habló de las dificultades de la operación, afirmando que fue muy compleja porque tuvieron que trasplantar los tejidos con microcirugía, “imaginen conectar todos los vasos sanguíneos de 1.5 milímetros utilizando un microscopio con pequeños puntos, cada uno de aproximadamente la mitad del diámetro de un cabello humano, con herramientas que cualquiera podría utilizar para hacer un reloj suizo”, menciona.

El doctor a cargo del equipo, Jesse Selber, comentó en la rueda de prensa que la decisión de combinar la operación de páncreas y riñón nuevos con la de cuero cabelludo y cráneo vino hace cuatro años, y para llevara a cabo fue necesario aprovechar el tratamiento antirechazo al que estaba sometido el paciente para utilizarla como protección. A pesar de que la idea surgió hace cuatro años, Boysen tuvo que esperar un donante para hacerla realidad, pero sin duda se siente agradecido y dice estar listo para continuar con una vida normal.

vía Huffington Post

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