La misión de mandar una sonda europea al planeta rojo habría fracasado, siguiendo los pasos de la Beagle 2.

Ayer seguimos durante varias horas el momento cumbre de la misión ExoMars, un proyecto desarrollado en conjunto entre Rusia y la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) que buscaba llevar la Sonda Schiaparelli a suelo marciano (teniendo como objetivo analizar la atmósfera del planeta) y poner en órbita alrededor de Marte al satélite TGO.

Si bien se confirmó que el satélite logró su objetivo, todas las miradas seguían más detenidamente el destino de la Sonda Schiaparelli, debido a que en el 2003 la ESA ya había intentado una misión espacial muy similar, la Mars Express, que logró poner en los cielos marcianos un satélite, pero fracasó en colocar un rover de investigación, la malograda Beagle 2, en nuestro vecino planetario.

Hoy, en una conferencia de prensa, no quisieron abundar con respecto a la misión de la sonda, y se centraron en el éxito del lanzamiento del satélite TGO. Pero algunos de los miembros del equipo técnico a cargo de la misión se han pronunciado, y sus pronósticos no son positivos. 

Andrea Accomazzo, responsable de operaciones espaciales de la ESA, señaló que tomando en cuenta la última información que mandó la Sonda, hubo un error durante el aterrizaje en Marte. Aparentemente los paracaídas que ayudarían al descenso de la nave se desprendieron antes de tiempo y provocaron que se precipitara y chocara contra el suelo marciano. El fallo fue tan grande que Accomazzo duda que se pueda volver a tener contacto con la sonda.

“Por alguna razón la nave se deshizo de los paracaídas cuando aún estaba demasiado arriba y cuando aún iba demasiado rápido. Eso precipitó que se encendieran los cohetes de aterrizajes, pero se activaron durante menos tiempo del que debían. Lo más probable es que la nave chocase contra la superficie a una velocidad que no pudo aguantar. Aunque aún tenemos que analizar toda la información de la que disponemos, pero no parece probable que la nave vuelva a comunicarse” indicó el especialista.

A pesar del fracaso de la misión, la ESA sigue adelante con su proyecto de mandar un rover explorador a Marte, pero lo intentará hasta el 2020 y tendrá que pulir el sistema de aterrizaje de su vehículo.

Actualización (2:19 p.m.):

Ayer se dieron las primeras pistas del probable destino de Schiaparelli. Hoy la propia ESA confirmó que las peores predicciones terminaron por volverse realidad: la Sonda Schiaparelli se estrelló en Marte. El accidente que afectó al módulo se confirmó gracias a una imagen facilitada por la NASA y su sonda MRO.

A pesar de que las causas del accidente no están claras, ya sabemos varias cosas. Aparentemente, por un problema que no se ha podido determinar, la nave cayó sin paracaídas y con los cohetes apagados desde una altura de unos 2,000 metros. Con la confirmación de la “muerte” de Schiaparelli, esta sería la segunda misión europea que no consigue de aterrizar en Marte, después del descalabro que significó la sonda Beagle 2 en el 2003.

fuente El País

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