Sandra Aamodt es una neurocientífica que se ha ocupado extensivamente del funcionamiento del cerebro ante las dietas. En esta charla TED nos enseña por qué las dietas generalmente no funcionan, y por qué las personas que bajan de peso casi siempre lo recuperan unos cuantos años después. El panorama es desolador, pero no se preocupen, también propone formas de controlar nuestro peso sin tanta presión.

Si trajéramos al presente a un hombre o a una mujer que vivió hace mil años, uno de los conceptos más difíciles de explicar de la vida moderna sería la dieta. Durante milenios los seres humanos nos hemos adaptado a circunstancias adversas respecto a nuestra alimentación. Incluso hoy en día, en muchas partes del globo la hambruna es más común que el exceso de comida, y así ha sido durante toda nuestra historia y prehistoria. Así que, desde un punto de vista evolutivo, pedirle a nuestro cerebro que ponga a dieta al cuerpo es simplemente absurdo.

La dieta no funciona01

Cuando alguien dice que hacer una dieta es mental, está completamente en lo cierto. El cerebro controla el metabolismo y la quema de calorías, por lo que es el responsable directo de nuestro peso. Decirle a nuestro cerebro a nivel consciente que debemos bajar de peso es fácil, pero decírselo a nuestro inconsciente es prácticamente imposible. Somos exitosos como especie porque nuestro cerebro aprendió hace mucho que necesita aumentar el peso de nuestro cuerpo cuando somos delgados, y mantenerlo cuando somos rollizos, así es como en el pasado, en el presente y en el futuro seremos capaces de enfrentar los periodos de hambruna.

Ahora bien, las dietas se instalan en nuestro nivel consciente, y sinceramente éste se distrae con mucha facilidad. Pero por fortuna contamos con una serie de funciones cerebrales inconscientes, de manera que no se nos olvida caminar, respirar o bombear sangre a nuestro cuerpo incluso cuando estamos pensando en otra cosa. El metabolizar la comida y quemar calorías son parte de estas funciones inconscientes, y así como no podemos decidir parar nuestro corazón de buenas a primeras, tampoco podemos decidir cómo se relaciona nuestro cerebro con la dieta.

Según explica Sandra Aamodt, la mayoría de personas que tienen éxito con una dieta, recuperan el peso perdido al cabo de unos años, y el 40% de ellas incluso ganan más peso en el mismo periodo de tiempo. Esto se debe principalmente a que nuestro cerebro está mejor preparado para enfrentar la falta de comida que el exceso de comida. Sin lugar a dudas, la cultura actual torció nuestra relación con la comida, de manera que nuestro inconsciente no está preparado para ello.

Start diet today

No obstante, eso no significa que no haya nada que podamos hacer. Aamodt propone dos tipos de acciones que podrían llevarnos a manejar nuestro peso de manera más efectiva, a nivel social y a nivel personal. Para empezar, podríamos modificar nuestra relación con la comida; evolutivamente hemos aprendido a comer cuando la comida está disponible para prepararnos para los tiempos en los que haya escasez. Sin embargo, en nuestro entorno actual, la comida está disponible todo el tiempo, sobre todo comida con alto contenido calórico. La sugerencia adecuada en este caso no sería cortar los suministros de alimento, evidentemente, sino modificar la relación que tenemos con la comida como sociedad. Un ejemplo elocuente al respecto es la obesidad infantil en México, que no sólo se relaciona con los hábitos personales sino también con el tipo de alimentos y la cantidad que están disponibles en las escuelas.

La propuesta más fuerte de la estudiosa se da a nivel personal. De acuerdo a su punto de vista,  lo fundamental es relacionar más sanamente nuestro cerebro con nuestra comida. De manera que la clave es escuchar nuestro cuerpo, comer cuando nos da hambre y detenernos cuando nos sintamos satisfechos. Adminte Aamodt que esto no es tan fácil como suena, pero es posible. Y si podemos entrenar nuestra fuerza de voluntad para hacer dieta aunque nuestro cuerpo nos pida lo contrario, también podemos aprender a atender con más cuidado nuestras necesidades. Así como el cerebro no nos permitirá bajar tanto de peso, tampoco nos permitirá subir demasiado si lo escuchamos con atención.

Finaliza Sandra Aamodt su intervención con una nota amarga: el 80% de las niñas de 10 años en los Estados Unidos han estado en una dieta. Nuestra sociedad les enseña desde pequeñas a tener miedo a su cuerpo y a cuidar excesivamente su peso, no a relacionarse más sanamente con la comida ni a tener una vida sana. La opinión de la estudiosa se decanta por enseñarles a escuchar su cuerpo antes que burlarnos de ellas por su peso.

*Imagen de portada: Cavernícola, de Bansky en Beverly.

vía Life Hacker

fuente TED

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