Esperemos que pronto la ajusten para ayudarnos a escoger aguacates.

Ir a comprar a la recaudería es todo un reto para los legos en el fino arte de elegir la verdura perfecta. En mi caso, en más de una ocasión he visto frustrado mi intento por elegir el jitomate constante, la lechuga precisa, o el aguacate perfecto, que me dure más de un día sin ponerse oscuro y pútrido, y deseé que me lleve la muerte, para no verlo tanto, para no verlo siempre en mi nevera, detrás de un viejo bote de leche echado a perder. Afortunadamente para los seres humanos que padecen el mismo problema que yo, la ciencia viene en nuestro auxilio, y además lo hace de una manera espectacular.

La Universidad de Cornell se encuentra desarrollando un curioso brazo robot que, muy a futuro, nos ayudará a elegir las mejores frutas de la recaudería y terminara con el malévolo reino del terror de los marchantes que nos ofrecen la verdura vieja. Se trata de un armatoste desarrollado como parte de la “robótica blanda”, una disciplina que permite a los robots no sólo tocar y sostener objetos, sino también “sentirlos” y, gracias a sus sensores inteligentes, distinguir la textura de los materiales que toca, permitiendo aplicar diferentes tipos de fuerza de acuerdo con sus requerimientos específicos.

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La mano robot podrá ayudarnos a elegir la fruta o verdura perfecta

La “robótica blanda” podría tener muchos usos industriales, en los que los robots estén en contacto con objetos frágiles, e incluso en prótesis inteligentes, pero de momento los investigadores de la Universidad de Cornell entrenan a su brazo robot para elegir los mejores jitomates del rumbo, es decir, los que están en su punto de madurez perfecta.

Huichan Zhao, el ingeniero a cargo del brazo robot, sostiene que está cerca de lograr que la precisión de su creación sea prácticamente igual que la de un humano. Para eso desarrolló un algoritmo basado en la conductividad de la luz, que, por medio de señales lumínicas, permite que los dedos del robot distingan la textura de los objetos que toca, así como su fragilidad. Zhao cree que su invento, gracias a basarse en la luz, será más barato que otros prototipos de la “robótica blanda” que actualmente se encuentran en desarrollo. E incluso sostiene que se podrá construir un brazo robótico similar por poco menos de 50 dólares.

¿Nos tocará ver algún día uno de estos armatostes en la recaudería de la esquina? por el bien de mi sistema intestinal, yo espero que sí.

vía All Tech NPR

fuente Science

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