Luego de someterse a varias cirugías el trasplante ha sido un éxito.

Una vez más la realidad ha alcanzado a la ficción y es que tal vez algunos de ustedes recuerden aquella película protagonizada por don Andrés García cuyo portentoso nombre –muestra del exacerbado machismo nacionalista de los años 80-, es El macho biónico. La película dirigida por Rodolfo de Anda (Cielo rojo, La guerrilla del silencio, Cielo salvaje), cuenta la historia de un hombre mujeriego que, luego de un accidente en un avión, pierde su miembro viril y se somete a una cirugía con el fin de recuperar su órgano reproductor. Tras la operación, el hombre obtiene un pene biónico, pero lejos de poderlo utilizar en cualquier momento, el dispositivo sólo reacciona frente al amor verdadero.

Pues bien, la historia de Andrew Wardle es bastante similar (no es broma). Conocido en el mundo como “el hombre sin pene” Wardle, de 44 años, nació con extrofia vesical, una malformación congénita del aparato urogenital, en donde la mucosa de la vejiga se encuentra al descubierto y se aprecian con facilidad uréteres y uretra. En pocas palabras, las hombres y animales que la padecen no tienen pene.

Ante el padecimiento y motivado por el amor, Wardle decidió someterse a cientos de operaciones quirúrgicas para obtener un pene biónico que sea funcional. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Andrew tendrá que tener una erección de dos semanas para que la prótesis pueda funcionar correctamente.

Hace cuatro años Adrew Wardle se enamoró de Fedra utilizando todos sus encantos, pero tuvo que esperarse nueve meses para animarse y decirle a Fedra que no tenía pene, posiblemente la cara que tu pusiste, la puso ella, pues los dos contaban ante un programa de televisión que no ella no supo cómo reaccionar.

Luego de mantenerse virgen durante sus 44 años, Andrew Wardle está listo para tener relaciones sexuales. Pero no, el dispositivo, no es como lo imaginas, en realidad el pene biónico está hecho a partir de piel, músculo y nervios extraídos de sus bíceps. Para conseguir que el miembro funcione correctamente, tiene unos pequeños cilindros que se llenan de un líquido que es bombeado desde un pequeño saco instalado en el escroto.

Andrew Podrá mantener una vida sexual sana y activa, pero antes de utilizar el dispositivo tiene que someterse a una pequeña incomodidad. Su pene biónico debe estar erecto durante dos semanas. Evidentemente es un precio que Wardle está dispuesto a pagar.

Cabe añadir que Andrew Wardle no es el primer hombre al que operan con esta técnica. Mohammed Abad, perdió su pene cuando era niño tras un accidente, y logró recuperarlo en 2012 gracias a esta nueva tecnología.

Más allá de la risa que pueda llegar a generarte o no, lo cierto es que avances de este tipo, están definiendo el futuro de personas que padecen alguna malformación o discapacidad.

vía Vice

fuente Daily Mail

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