La reacción de los mexicanos ante el gol de Alemania provocó que se registrarán vibraciones en los sensores sísmicos.

¿El gol de México realmente provocó un sismo?

El día de ayer los dioses del balompie se apoderaron de los cuerpos de la selección mexicana y, benignos, lograron que Hirving “El Chucky” Lozano anotará un gol frente al cuadro Alemán. La reacción en el país fue tal que algunos sensores sísmicos registraron un pequeño temblor en la CDMX.

De acuerdo con el Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas A. C. (IIGEA):

“Durante el partido la selección Mexicana logró conseguir una anotación al minuto 35:07, es el momento en el que nuestros sistemas de monitoreo detectaron un movimiento sísmico con aceleración de 37m/s2 por lo menos en 2 sensores dentro de la Ciudad de México, producido muy probablemente por la celebración del mismo de forma masiva”.

El Departamento de sismología y vulcanismo del propio Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas (SIMMSA) también lo reportó en su cuenta de Twitter:

Sin embargo, hacer que tiemble la tierra no es un mérito propio de los mexicanos, ni aunque casi, casi lo diga el Himno Nacional.

Otros casos similares

Según el Instituto Geofísico del Perú, luego de que Jefferson Farfán consiguiera la clasificación a Rusia 2018 con un gol. En aquel momento “Los acelerómetros del Instituto Geofísico del Perú, ubicados en los distritos de: San Borja, El Agustino, El Rímac y San Luis, registraron el miércoles 15 de noviembre durante 60 segundos el sacudimiento del suelo en torno al Estadio Nacional coincidiendo con la reacción de los espectadores ante el gol marcado por Jefferson Farfán…”.

Lo mismo ocurrió cuando se jugo la Champions League entre el F. C. Barcelona en Roma y el Manchester United. En aquella final, el club azulgrana se impuso ante el Manchester 2-0 con goles de Samuel Eto’o y Lionel Messi y el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera, detectó dos temblores durante la final que coincidieron con los momentos en los que se anotaron los respectivos goles.

Y estos son sólo algunos ejemplos, pero, ¿se trata de verdaderos temblores?

¿Y retiemble en su centro la Tierra?

Sin duda, nos gusta pensar que nuestra capacidad como humanidad es capaz de generar un sismo cuando nos emocionamos y lo demostramos, pero valdría la pena detenerse un poco a pensar la situación. Según Wikipedia los sismos más comunes:

“Los más comunes se producen por la actividad de fallas geológicas. También pueden ocurrir por otras causas como, por ejemplo, fricción en el borde de placas tectónicas, procesos volcánicos, impactos de asteroides o cometas, o incluso pueden ser producidas por el ser humano al realizar pruebas de detonaciones nucleares subterráneas”.

En ningún momento dice, por ejemplo, que los humanos los puedan causar saltando. Según Arturo Iglesias, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, en una declaración para el periódico El País:

“Un sismo que sea provocado por la actividad dispersa de aficionados es una tomada de pelo. Efectivamente, la actividad humana provoca movimientos que son detectados por los sismógrafos, pero son vibraciones sensibles. Incluso si una persona salta al lado de un aparato se capta, pero no es un sismo”.

Sin embargo, La Organización Sismología Chile publicó un post en su cuenta de Facebook donde puede leerse:

“Este movimiento si se puede considerar como un temblor, debido a que se produce vibración en el terreno y esta es detectada por los acelerógrafos, sin embargo, no es de origen natural -ni tectónico ni volcánico-, sino que es artificial o inducido, producto de su origen no tiene un epicentro claro, debido a que la agitación ocurre en varios puntos a la vez o tampoco una magnitud, debido a que no tiene epicentro. Pero si se puede estimar una intensidad gracias a su aceleración”.

La ubicación de los sismógrafos respecto al movimiento de personas y el número de las mismas que participan en una concentración influyen las mediciones de estos. Algunos pueden considerar esas vibraciones como un temblor y otros, más estrictos pueden pensar lo contrario. Lo cierto es que instituciones más oficiales como el Instituto Sismológico Nacional no publicaron nada al respecto.

¿Crees que realmente tembló por el gol de Chucky Lozano? Al menos, en nuestros corazones sí.

Actualización

El Sismológico Nacional acaba de publicar un informe especial donde se explica que sí existió un temblor durante el partido contra Alemania, pero no se debe a la ferviente emoción de los mexicanos.

“En particular, los sismos del 17 de junio de 2018 se presentaron durante el período en el que ocurría el partido del Mundial México-Alemania. Sin embargo, no están relacionados con dicha actividad. Estos sismos se deben a la actividad sísmica propia de la Cuenca de México.”.

El mismo Sismológico explica que pueden existir vibraciones producidas por la actividad humana creadas a partir de, por ejemplo, “tráfico vehicular, paso de personas, o celebraciones masivas” y estas vibraciones pueden llegar a ser registradas por sísmicos bajo condiciones específicas:

“En varias partes del mundo se ha podido observar en registros sísmicos la actividad en los estadios de fútbol o fútbol americano. En México, durante los partidos en el Estadio Olímpico en Ciudad Universitaria, los aficionados son capaces de generar señales que son registradas en una estación del Servicio Sismológico Nacional. En este caso pueden concentrarse más de 30,000 personas cantando y brincando al unísono en un espacio relativamente pequeño. Cuando la gente está dispersa, es muy difícil poder apreciar una señal tan clara y coherente”.

El mismo informe muestra una figura donde se registraron las actividades vibratorias producidas por el gol de México y podemos observar cómo disminuye el nivel del ruido mientras se llevaba a cabo el partido México-Alemania; efecto producido por la disminución del tráfico en las calles. Posteriormente, “A partir del gol de México se puede apreciar nuevamente el aumento en nivel de vibración que se registró en la ciudad”.

En otras palabras, no tembló pero sí vibró.

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