Este nuevo planeta se encuentra orbitando a la estrella Próxima Centauri, y se ubica sólo a 4.24 años luz de la Tierra.

El año pasado, fue revelada la existencia del Kepler-452b, un exoplaneta que se encuentra orbitando en condiciones que podrían ser óptimas para la vida, y que, según los análisis, cuenta con características muy similares a las de nuestra Tierra.

Pero si alguna vez nos hemos preguntado si sería posible que los habitantes de nuestro planeta pudiesen vivir ahí, mejor habrá que esperar sentados por la respuesta, porque se encuentra a 1,400 años luz de nosotros, así que es muy difícil determinar si es un planeta habitable. 

Sin embargo, un equipo internacional de astrónomos, dio con un descubrimiento bastante importante, que ya puede considerarse como uno de los más importantes del siglo. Se trata de un exoplaneta que podría ser habitable y que solamente se ubica a 4.24 años luz de la Tierra. Este exoplaneta al que han denominado como Próxima b, está orbitando en la zona habitable de la estrella Próxima Centauri, y se cree que podría albergar agua debido a su cercanía con nuestro Sistema Solar.

Así podría lucir la superficie de Próxima b
Así podría lucir la superficie de Próxima b

De acuerdo con las observaciones, este planeta podría ser rocoso y es un poco más grande que nuestra Tierra, y la distancia que guarda con su estrella es sólo el 4% de lo que nosotros estamos alejados del Sol, sin embargo, los científicos explican que de todas maneras estas condiciones son óptimas para que el planeta pueda tener agua, porque Próxima Centauri es una estrella enana que emana mucha menos energía que el Sol.

La astronomía estuvo vigilando a la estrella con la ayuda del espectógrafo HARPS del ESO que se ubica en Chile, esperando encontrar ciertas señales comunes en la gravedad de una estrella cuando tiene un planeta en órbita, sin embargo, ya habían existido señales positivas desde 2013 pero no había evidencia suficiente para poder declarar el descubrimiento.

La mala noticia, es que la superficie de Próxima b podría verse muy afectada por la radiación ultravioleta y las llamaradas de rayos X de su estrella, pues las recibe con mucha más intensidad en comparación con la Tierra y el Sol. Si es que este planeta tuviera una atmósfera, es posible que se esté afectando lentamente o que sus condiciones la vuelvan tóxica. 

Así que todavía hay un largo camino por recorrer, antes de concluir que finalmente se ha encontrado al tan ansiado gemelo de la Tierra. El siguiente paso es averiguar si tiene agua y una atmósfera, y la primera señal para saberlo es ver si transita y eclipsa su estrella, durante ese tránsito buscarán biomoléculas que den señales de algunos compuestos óptimos para la vida, como agua, dióxido de carbono, metano u ozono.

También se espera que a futuro, las misiones interestelares del proyecto Starshot de Stephen Hawking y Yuri Milner, permitan que viajemos hasta allá con la ayuda de nanonaves que viajarán a gran velocidad –60 mil kilómetros por hora– para poder estudiar con más precisión a este planeta y a todo lo que le rodea en la constelación Alfa Centauri. Pero si creen que eso tomará poco tiempo, mejor vayan esperando sentados, porque llegar allá tomará unos 20 años.

vía ESO

fuente Nature

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