No tenía shampú para lavar su plumaje.

La caspa es uno de los problemas más comunes que enfrenta la gente y los animales por igual.  Pero un equipo científico del Colegio Universitario de Cork, ubicado en Irlanda, descubrió el caso más antiguo de caspa del que se tenga registro. El portador de la fea caspa era un pequeño dinosaurio emplumado que vagó por la Tierra -en la zona que actualmente corresponde a China- hace unos 125 millones de años.

Las muestras de caspa se encontraron en un fósil de microraptor, un pequeño dinosaurio carnívoro y alado del tamaño de un cuervo. Para descubrir la caspa en los restos del microraptor se usó un poderoso microscopio electrónico que encontró la caspa, asombrosamente estaba muy bien conservada, y se comprobó que es casi idéntica a la que se encuentra en las aves modernas. Al igual que la caspa humana, la antiquísima caspa del microraptor está compuesta por copos de piel desprendidos,  formada por células duras llamadas corneocitos que están llenos de la proteína queratina. La única diferencia con la caspa actual, es que la del dinosaurio era menos grasa.

rastos de un dinosaurio con caspa
Fósil de Microraptor

De acuerdo con los especialistas, este es el primer caso conocido de caspa fosilizada y la única prueba hasta ahora de cómo mudaban de piel algunos tipos de dinosaurios. También sugiere que los dinosaurios que lucían plumas tuvieron que pasar por un proceso evolutivo previo para que su piel se adaptara al plumaje.

La investigación de los expertos del Colegio Universitario de Cork se ha centrado en diferentes dinosaurios emplumados del Cretácico, y han encontrado más restos de caspa, pero ninguno tan antiguo como el del microraptor chino de hace 125 millones de años.

El microraptor no era un dinosaurio volador,  su plumaje sirvió para otros propósitos: mantenerlos calientes, proporcionar camuflaje y tal vez atraer a miembros del sexo opuesto con pantallas multicolores.

fuente Nature

temas