¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

¿Cuál es la diferencia entre un reactor nuclear y una bomba nuclear?

Todos sabemos que son cosas distintas, ¿cierto? Pues también son muy similares, y te explicamos por qué

Por alguna razón hay quienes confundimos un reactor nuclear con una bomba nuclear. Pero si eres de los que cree que la diferencia es totalmente clara, y no crees que alguien pudiera llegar a confundirlas, te decimos las características de cada uno de esos artefactos y los motivos por los que alguien pudiera llegar a confundirlas. Es cierto que son similares, pues funcionan con base en el mismo principio físico. 

¿Cómo funcionan?

Para no confundirnos hay que dejar claro que en la actualidad sabemos que pueden construirse dos clases de bombas nucleares: las llamadas atómicas y las bombas de hidrógeno (o termonucleares). Las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki por Estados Unidos en 1945 pertenecían al primer tipo de bombas, las atómicas. En ese momento eran las únicas que habían sido desarrolladas, y también eran el arma más potente con la que podía contar un ejército.

En cambio, la bomba termonuclear solo fue desarrollada en tiempos más recientes, y seguro recuerdas que hace un tiempo supimos que Corea del norte había hecho ensayos nucleares. Pues la bomba que supimos que probaron fue una termonuclear (también conocida como bomba de hidrógeno).

Si quieres saber más sobre la diferencia entre una bomba atómica y una bomba nuclear puedes hacer click aquí.

Ahora bien, el reactor nuclear tiene un funcionamiento muy similar a las bombas atómicas. Ambas desarrollan el principio atómico conocido como fisión nuclear. La fisión consiste básicamente en que un átomo pesado (como el uranio o el plutonio) se divida al ser bombardeado con neutrones libres. Una vez separado el átomo, se convierte en otro elemento más ligero, y se libera cierta cantidad de energía. Si quieres saber más sobre la fisión nuclear puedes hacer click aquí.

Y cada una la aprovecha de su manera. Mientras que la bomba atómica aprovecha la energía liberada por la división de los átomos para generar una explosión, el reactor almacena esa energía y la transforma en, por ejemplo, energía eléctrica.

Los reactores nucleares funcionan de esa manera, y actualmente sigue habiendo varios alrededor de todo el mundo. Estados Unidos es el país que cuenta con más plantas nucleares, pues tiene repartidas en su territorio más de 100.

Sin embargo un reactor es difícil de manipular, debido al material radioactivo que utiliza. Además los deshechos que genera una planta nuclear son sumamente dañinos para el medio ambiente.