El joven abrió su compañía para que su invento llegue a más rincones del mundo.

Shubham Banerjee todavía no termina la secundaría y ya es el CEO de una startup de Silicon Valley. Braigo Labs, la empresa del pequeño emprendedor, tiene como su producto estrella a una máquina de impresión de bajo costo que permite imprimir frases en braille, el famoso sistema de escritura táctil para invidentes. Con menos de un año de existencia, la compañía de Banerjee ya cuenta entre sus inversores a Intel.

Inicialmente Shubham construyó la impresora braille con un kit de robótica de Lego, una tachuela y un rollo de papel de recibos, como un proyecto para el festival de ciencias de su escuela. El interés del niño por el sistema braille surgió cuando se enteró que una persona invidente tenía que pagar por lo menos 2,000 dólares para poder adquirir una impresora de este tipo, algo que le pareció injusto.

“Simplemente pensé que el precio no tenía que ser ese. Yo sabía que existía una manera más sencilla de poder construir una impresora similar”, comentó Shubham.

El joven pasó largas noches en la mesa de la cocina de su casa experimentado con un set de Lego Mindstorms EV3, con el cual pudo construir un prototipo de su idea. Como resultado, logró crear una pequeña impresora braille que le costó sólo 350 dólares, además su pequeña máquina es muy ligera, pesa sólo poco más de un kilo. La impresora usa puntos en relieve en lugar de tinta, por lo que sus usuarios sólo deberán de gastar en papel.

La Braigo 1
La Braigo 1

El inventor llamó a su dispositivo como Braigo (un nombre que combina “braille” y “lego”), el cual desde el inicio comenzó a ganar apoyo mediático, sobre todo porque está construida con software libre. Su padre, un ingeniero informático, no dudó en darle 35,000 dólares para fundar su propia compañía. Shubham usó el dinero para construir una versión más sofisticada de su impresora, usando como base una impresora de escritorio y un chip de Intel. La Braigo 2.0 mejoró bastante en su aspecto, además de incorporar una función que permite traducir textos electrónicos a braille.

Fue el segundo modelo de Braigo el que impresionó a los directivos de Intel, quienes aseguran que Shubham es el empresario más joven en recibir capital de riesgo por parte de la compañía. Con el dinero de Intel, el joven comenzó a contratar a ingenieros profesionales y asesores para ayudar a diseñar y construir impresoras braille basado en sus ideas, dándole un toque más personal a su startup.

Cuando la impresora comience a comercializarse, permitiría a los lectores con discapacidad visual imprimir cartas, etiquetas, listas de compras para el hogar y materiales de lectura diverso de manera sencilla y barata. Shubham pretende tener un prototipo final este verano y tener una impresora Braigo en el mercado entre octubre y diciembre del 2015. Además, asegura que subirá los planos para que sea sencillo construir una impresora similar si no se tienen recursos. Por lo pronto, un tutorial para construir una impresora igual a la primer Braigo ya pueden descargarse de manera gratuita a través de la página oficial del proyecto.

fuente AP

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