El candidato electo crítico a lo largo de su campaña a Apple por no ensamblar sus dispositivos en la Unión Americana.

Donald Trump, el próximo presidente de Estados Unidos, atacó a diferentes empresas tecnológicas a lo largo de su polémica campaña presidencial, y sólo mostró cierta benevolencia con Microsoft. Uno de los momentos más recordados en este sentido fue cuando indicó que, de ganar la elección, obligaría a Apple “a fabricar sus malditas computadoras en Estados Unidos” y amenazó con implementar un arancel del 45 % a todos los productos fabricados en China, algo que afectaría mucho a la marca de la manzana.

Después del triunfó del magnate con pelos de muñeca vieja todo el mundo está al pendiente de las promesas que cumplirá, sobre todo las que tienen que ver con México. Ahora, por medio de un insistente rumor que proviene del periódico financiero Nikkei, sabemos que podría estar a punto de concretar el traslado de la producción de los productos de Apple de China a Estados Unidos.

Si la información es real, Foxconn (la empresa china que ensambla la mayoría de los iPhones) y la compañía taiwanesa Pegatron (otra de las compañías que ensamblan dispositivos Apple) recibieron un ultimatum de Apple que las obligaría a abrir ensambladoras en Estados Unidos si buscan que su acuerdo comercial se prolongue. Aparentemente Apple teme confrontar a Trump, y prefiere tensar su relación con las ensambladoras asiáticas. 

Supuestamente Foxconn ya comenzó a buscar grandes terrenos en Estados Unidos, donde buscaría abrir una planta de ensamblaje. Pero Pegatron se negó a siquiera considerarlo, porque una inversión de ese tipo sobrepasa su presupuesto anual e incrementaría el costo de producción de sus productos, por eso estaría dispuesta terminar con su acuerdo con Apple.

De acuerdo con Nikkei, trasladar la producción de iPhones de China a Estados Unidos incrementaría mucho el costo de producción de los teléfonos hasta casi el triple de lo que cuestan actualmente. Ahora solo resta esperar que alguien le pregunte a Tim Cook, que en su momento le respondió a Trump que en Estados Unidos no existían suficientes trabajadores calificados para fabricar iPhones, si ha cambiado de opinión.

fuente Nikkei

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