Desde su lanzamiento en 2015, Dragon Ball Super ha sido una adición emocionante al universo de creado por Akira Toriyama, atrayendo a nuevos fanáticos y reviviendo la pasión de los seguidores de la serie original. Sin embargo, surgen preguntas sobre la relación de esta serie con la línea temporal establecida por su predecesora, Dragon Ball Z. ¿Acaso es Dragon Ball Super parte de una línea temporal alterna, justo como pasó con Dragon Ball GT?
Una de las principales discrepancias entre Dragon Ball Super y la línea temporal canónica radica en las inconsistencias en la continuidad de la historia y la evolución de los personajes. Por ejemplo, la apariencia física de Bulma es notablemente diferente entre ambas series. En Dragon Ball Super, se la muestra con una apariencia más joven, gracias al uso de las Esferas del Dragón para rejuvenecerse. Sin embargo, en Dragon Ball Z, Bulma se presenta como una mujer más madura y envejecida. Esta diferencia plantea interrogantes sobre la coherencia de la línea temporal.

Otro aspecto que genera debate entre los fans es la escala de poder de los personajes. En Dragon Ball Super, se introducen nuevos enemigos y transformaciones que desafían las capacidades previamente establecidas de los luchadores. Esto lleva a preguntarse si los niveles de poder establecidos en Dragon Ball Z siguen siendo válidos en Dragon Ball Super, lo que podría indicar una divergencia en la continuidad de la historia.
Además, la trama general de Dragon Ball Super ha tomado un rumbo diferente al que Akira Toriyama presentó inicialmente. Aunque se retoman algunos elementos de la serie original, como la búsqueda de las Esferas del Dragón y la lucha contra enemigos poderosos, se introducen nuevos conceptos y arcos argumentales que no tienen una correspondencia directa en la línea temporal de Dragon Ball Z. Por ejemplo, en Super vemos a Goku todavía como un diletante al que le falta mucho aprendizaje, mientras que al final de Z, se nos muestra a Goku como todo un maestro de las Artes Marciales: ¿qué pasó ahí, Shueisha y Toei Animation?

En conclusión, si bien Dragon Ball Super continúa la historia de Dragon Ball Z y se considera oficialmente una secuela, las discrepancias en la continuidad de la historia, las diferencias en la evolución de los personajes y la introducción de nuevos elementos sugieren la posibilidad de que forme parte de una línea temporal alterna. Esta interpretación abre un fascinante debate entre los fanáticos sobre la coherencia y la conexión entre ambas series, agregando una capa adicional de intriga al vasto universo de Dragon Ball.
***
NANI?, un vlog donde discutiremos los temas centrales de la agenda del entretenimiento audiovisual asiático, principalmente de la industria japonesa. No te lo pierdas en nuestro canal de YouTube.






