Con la cultura del “hazlo tu mismo” abarcando cada vez más aspectos de la vida cotidiana, era cuestión de tiempo antes de que la estética (o la vanidad) también se viera influenciada.

Durante el evento Techcrunch Disrupt, Grace Choi presentó Mink, la primera impresora de cosméticos que promete llevar la industria del maquillaje a un nuevo nivel.

Según la emprendedora, la realidad es que las personas gastan mucho dinero en algo que la tecnología puede ofrecer prácticamente gratis. Sobre todo cuando lo que hay detrás de una decisión de compra de maquillaje es el color, además de que los clientes no son muy leales a las marcas y se enfocan en la conveniencia de encontrar el color que verdaderamente les guste o que combine perfectamente con su vestimenta.

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Lo interesante es que con esta tecnología los usuarios van a poder imprimir el maquillaje del color que vean en cualquier página de Internet, tablero de Pinterest o donde que sea. Lo único que necesitan es tener un software como Photoshop o ColorZilla con un selector de color para mandar a imprimir el tono seleccionado en forma de rubor, sombra, lápiz labial o crema.

Hasta el momento, la impresora es sólo un prototipo muy poco estilizado, aunque planean terminarla este año y venderla en menos de 200 dólares a un público meta de mujeres entre 13 y 21 años de edad. Ya veremos si esta tecnología es capaz de competir con las grandes marcas.

fuente TechCrunch

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