Cuando un proyecto creativo se caracteriza por ser una producción monumental plagada de grandes recursos tecnológicos y técnicos, usualmente encontramos un elemento común que pareciera ser descabellado: el líder del proyecto carece totalmente de poder en la toma de decisiones que incumben a las áreas más determinantes del proyecto.

Es por ello que cuando vemos entrevistas con los responsables directos de las grandes entregas (tanto a nivel artístico como cinematográfico o similares), regularmente se hace mención del “gran equipo de trabajo” que conforma el proyecto, y quienes a su vez dirigen a su modo y con sus propias ideas las partes creativas que les corresponden del proyecto en cuestión. De este modo, se corrobora que el líder general es solamente un enlace de todas la áreas que convergen.

Metallica se enfrentó ante la misma situación para la realización de su nueva cinta Metallica Through The Never. La banda decidió otorgarle la responsabilidad de la parte narrativa a Nimród Antal, un director de cine (Predators, Kontroll) que se ha caracterizado por contar bien sus historias y describirlas a partir de elementos visuales que acompañan el ritmo de la edición y las secuencias. En ese sentido, quizá éste fue el primer gran acierto de los músicos, ya que le otorgaron la tarea a alguien que sabe cómo plasmar las ideas en la pantalla grande, y no cayeron en el error común de brindarle la labor a un director de videoclips, como en otros casos similares.
 

Nimród Antal y Metallica
El director Nimród Antal y Metallica.

De ahí que, una de las primeras enseñanzas que nos otorga Metallica con su cinta es si no eres experto en el tema, no te metas. Delegar responsabilidades es quizá la parte más complicada cuando se dirige un proyecto creativo, pero es sumamente necesario para no interferir en el mismo. Se sabe que Walt Disney no intervino en la realización de la primer película animada de la historia, Blanca Nieves; y que solía decirle a sus empleados “No me busques para obtener respuestas, sólo búscame para aprobarlas”.

El propio Antal complementa estas ideas en una entrevista para Wired:

“He trabajado con muchas personas muy distintas. Cuando trabajas con microgestión*, tienes gente encima de ti respirándote en el hombro, por lo que como artista simplemente pierdes el control de tu obra y la dejas ir. Cuando trabajas con una entidad del tamaño de Metallica que confió en ti desde el principio, trabajas mucho más duro para asegurar que cumplirás las expectativas que generaste”

Estas declaraciones cobran sentido cuando el propio equipo del director confirmó que su participación en la cinta se limitó a presentar su visión general de la misma, a través de storyboards y escaletas que brindaron una guía bien estructurada. El resto, es decir, lo que vemos en pantalla, fue responsabilidad de cada uno de los miembros del staff involucrados en la película. Nunca hubo “microgestión” por parte de ninguna de las partes.
 

Metallica Through the Never
Imagen de la película Metallica: Through the Never

Dejar el ego atrás, es la segunda lección que aprendemos de la realización de Metallica Through The Never. La pregunta central que atravesó todo el proyecto fue “¿Qué es mejor para la película”, lo cual implicó dejar de lado cualquier ego o incluso las agendas de los involucrados para que la realización no se viera afectada. En el momento de la filmación, nada importaba más que la cinta.

“Hubo muchas reuniones y discusiones, y no precisamente lo que surgía de ellas y plasmábamos en papel funcionaba para llevarlo en la arena”, destacó Winky Fairorth, CEO de TAIT, la compañía que se encargó de la construcción y el montaje del impresionante escenario para la película. Fairorth agregó:

“Durante todo el proceso nunca sentí realmente egos, ya que cada quien tenía una misión asignada. Un sujeto podía pensar en algo, yo me quería concentrar en ello pero al final lo bueno iba surgiendo conforme íbamos avanzando en el montaje”

Sé audaz. Tomar parte en un proyecto ambicioso requiere un optimismo injustificado, especialmente cuando se está haciendo algo de lo que no existe un referente previo. Para Metallica, el realizar la cinta significó salir de su zona de confort, lo cual implicó un enorme riesgo financiero (la cinta fue financiada por la misma banda), y logró crear un nuevo concepto y formato: el concierto-película en 3D.

Kirk Hammett, guitarrista de Metallica, destacó que el riesgo que representó la filmación fue emocionante: “Somos el tipo de personas que son muy aventurados cretivamente”, comentó. “Y como almas aventureras, sólo saltamos hacia la oportunidad”.

El deseo de los californianos de hacer algo distinto y al mismo tiempo espectacular fue parte fundamental para mantener el proyecto en marcha, a pesar de los múltiples obstáculos que se encontraron en el camino. No hubo plan de negocio, no hubo respaldo o fiador; solamente el deseo de llevar a sus fanáticos la experiencia de ver a Metallica un una forma totalmente novedosa. El que no arriesga, no gana.

*El término es una adaptación de micromanaging, que se refiere al proceso de control excesivo por parte de los jefes, quienes entran a detalle en el cometido del subordinado, aún en los temas de mayor trivialidad o totalmente secundarios. Regularmente este tipo de “liderazgo” causa estrés emocional y físico a los empleados.

fuente Wired

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