Mi experiencia con Xbox Series X tras 12 meses de uso

| 9 de noviembre de 2021
Xbox Series X de verdad le da poder a nuestros sueños.

Ha pasado un año desde que la Xbox Series X llegó a nuestras vidas; la flamante consola de Xbox que, según ellos, es la más poderosa de toda la historia. Y aunque su poder no queda en duda, su verdadero encanto está en el servicio estrella de la marca: Xbox Game Pass. Independientemente de los títulos exclusivos y los juegos disponibles, Game Pass es la clave para adentrarse en esta plataforma, con un precio tan atractivo que sirve como punta de lanza para conocer todo el ecosistema de la compañía.

Durante los últimos 12 meses, Xbox Series X ha logrado despegar con buen rumbo por la industria de los videojuegos, consolidando ideas que venía trabajando la marca desde el pasado Xbox One y repartiendo algunos “te lo dije” entre los que alguna vez nos cuestionamos el futuro que Xbox quería posicionar desde hace casi 10 años.

2021 sigue siendo un año complicado, con una pandemia venida a menos, un tedioso debate alrededor de las vacunas y una Guerra de Consolas que apenas comienza a poner en marcha su artillería pesada. La buena noticia es que Xbox Series X está lista para una batalla mucho más pareja de lo que podría haber imaginado en 2020.

NOTA: La calificación de esta reseña únicamente es para el primer año de la consola. 

Xbox Series X, evolución sin miedo al éxito

Pasar de Xbox One a Xbox Series X fue una transición bastante sencilla, principalmente porque la presentación de ambas consolas es exactamente la misma. Este apartado me generó conflicto al inicio, pues no sentí que había dado un paso en firme a una nueva generación de videojuegos. Sin embargo, con el paso del tiempo y luego de probar juegos retrocompatibles, mantener mi perfil actualizado y adentrarme al ecosistema de la marca, me di cuenta de la gran decisión que había tomado Xbox.

Jugar en una Xbox Series X es fácil, rápido, cómodo y muy intuitivo. La expertis que Microsoft ha logrado desde el Xbox original sale a relucir en esta plataforma, con una interfaz simple, pero que tiene todo lo que (de verdad) necesitamos. Desde un apartado donde se muestran TODOS los juegos disponibles (compras, Gold, EA Play y Game Pass), hasta una buena división de opciones que nos llevan directamente al Marketplace con un solo par de clics. Lo mismo pasa con el menú central que está bien organizado, listo para mostrar elementos relevantes para nuestra sesión de juego, ya sea que queramos conectar con un amigo o ver que está jugando o controlar el volumen de Spotify y el juego en turno.

Código Espagueti / Xbox

Tanto la Series X como la Series S mantienen el mismo dashboard de Xbox One, por lo que todo lo anterior aplica si no has dado el salto generacional. Pero también hay cosas nuevas e interesantes, por ejemplo: Quick Resume. Esta característica permite que podamos correr varios juegos al mismo tiempo sin necesidad de terminar de golpe con una experiencia. Puede que al inicio no se sienta como algo tan relevante, pero entre más tiempo pasas con la consola es probable que le encuentres más cariño a la idea. Y sí, es imposible no decirlo, pero se extraña esta característica en PS5 y Nintendo Switch.

Quick Resume incluso funciona cuando desconectas la consola de la corriente eléctrica (no siempre), me han tocado un par de apagones en los que mi juego regresa como si nada hubiera pasado. Y sobre el tiempo que puedes pasar sin regresar a un juego… por lo menos es de unos dos o tres meses; una vez inicie de The Witcher 3 y de golpe estaba con Sardinilla y Geralt en el último lugar que los dejé, ni siquiera recordaba cuando fue la última vez que me había pasado por El Continente.

Código Espagueti / Xbox

Xbox Series X ayuda a que llegar a casa (o pasar al sillón de la sala si estás en home office) después de un día de trabajo sea mucho más sencillo. Prendes la consola, eliges el juego y a jugar justo donde lo dejaste la noche anterior. Recomiendo ampliamente dejar la opción de inicio rápido encendida, para que la consola pueda descargar actualizaciones sola, así como llevar la app de Xbox en tu smartphone para poder bajar juegos desde tu dispositivo móvil en cualquier momento. Y bueno, si ya estás jugando algo de Xbox Cloud Gaming podrás mantener tu progreso entre el juego en la nube y la consola, sin bajar archivos ni nada, solo manteniendo la misma cuenta sincronizada.

Al principio mencioné el ecosistema Xbox porque definitivamente es un punto interesante dentro de la actual propuesta que “encabeza” Xbox Series X. Xbox y Microsoft están usando el poder de la nube para impulsar sus proyectos, pero en términos más comunes, la nube está funcionando como un conexión directa entre dispositivos, conservando avances, puntuaciones, amigos, compras y cualquier otra cosa que esté vinculada a nuestra cuenta o gamertag; sin pagar un centavo extra e incluso sin tener Xbox Live Gold. En mi caso tengo que jugar en PC y Xbox, así como probar Cloud Gaming de vez en cuando, y es muy satisfactorio el no perder nada en el camino y poder jugar sin restricciones. Hasta para seguir jugando juegos de Xbox One o Xbox 360, mi Series X me deja exactamente donde me había quedado, sin que yo tenga que hacer algo más que iniciar el juego.

¿Ya llegaron los juegos a Xbox Series X?

De los 12 meses que tengo con mi Series X, creo que la mitad fueron bastante tranquilos y pocas veces prendí la consola. A pesar de que cada mes llega algo nuevo a Xbox Game Pass, yo soy más de jugar lo nuevo, por temas de trabajo principalmente. Fue hasta agosto con la llegada de Psychonauts 2 y Twelve Minutes que las cosas mejoraron en cuanto exclusivas, y hasta de otras compañías me tocó jugar FIFA 22 y Far Cry 6 en Series X, lo cual fue toda una experiencia a nivel visual bastante emocionante, sobre todo en el juego de Ubisoft.

Dicha racha se ha mantenido, principalmente con el recién lanzado Forza Horizon 5 y próximamente con Halo Infinite. Al final del día (o del año, mejor dicho), Xbox Series X sí ha logrado construir una buena base de juegos disponibles. Y es ahí donde entra la carta más fuerte de esta consola (y de todo Xbox): Xbox Game Pass. Como ya mencioné, soy más de jugar cosas nuevas, por lo que poder tener en Día Uno un juego como Forza Horizon 5, es suficiente para mantener activa mi suscripción mes con mes; sin importar que la mayoría de juegos que van llegando sean cosas indie que podrían no interesarme del todo.

Independientemente de los juegos más recientes, Series X es una buena consola para mantener vivo el pequeño pero importante legado de Xbox. Durante los últimos meses me mantuve jugando Red Dead Redemption, Halo Reach, Final Fantasy XIII y Gears of War. Además, el lanzamiento de Psychonauts 2 me obligó a regresar a la primera entrega y hasta me he dado tiempo de checar algunas curiosidades del Xbox original como el juego de Indiana Jones que regalaron en Games With Gold. De algún modo, la sequía de lanzamientos a inicios de año se disfrazó bien con Game Pass, así como con el catálogo que hay disponible en nuestra cuenta desde la época del Xbox o Xbox 360.

Código Espagueti / Xbox

Por otro lado, los lanzamientos de Third Party no han disminuido y las versiones de Series X se han mantenido con buenos estándares en relación al uso del 4K, 60 FPS estables y prácticamente ninguna exclusividad que desequilibre a la marca. Fue en Series X donde me tocó jugar a Scarlet Nexus, título que en poco tiempo llegó a Xbox Game Pass y que es uno de los mejores juegos del año (al menos para este servidor). Así como las remasterizaciones de Mass Effect que si bien no son un portento gráfico, sí consiguen actualizar la experiencia de una de las series más importantes de los últimos años.

Durante la época del Xbox 360 era muy fácil identificar al jugador de Xbox, pues títulos como Halo, Gears of War y Call of Duty dominaban las listas de Xbox Live y constantemente eran el lugar ideal para lanzar contenido exclusivo para jugar en línea. Hoy en día la situación es bastante diferente, y todo gracias a la amplia variedad de plataformas que ofrece Xbox. No hay duda de que la base de Halo y Gears se mantiene en Series X o Series S, pero alrededor de estos jugadores hay cada vez más entusiastas, atraídos principalmente por la oferta de Xbox Game Pass y la rápida inclusión de títulos AAA como Marvel’s Avengers, Outriders o Black 4 Blood. Depende de los gustos de cada jugador, pero no podemos negar que hay buena variedad.

Ahora, lo verdaderamente importante… ¿cambia mucho jugar en 4K y a 60FPS en Xbox Series X? Pues sí, sobre todo cuando tienes todo lo necesario para disfrutar de estas prestaciones. Más abajo lo menciono, pero es importante que tengas una pantalla en 4K para dar el verdadero salto generacional (y quizá una barra de sonido compatible con Dolby Atmos). Por otro lado, puede que al inicio todos los cambios que presume Xbox no sean tan notorios, pero de repente hay cosas interesantes como los 120 FPS en el online de Gears 5 o la fluidez de los 60 FPS en Forza Horizon. Sí es inmersivo jugar con tal poder, sobre todo si cuentas con una pantalla de gran tamaño.

Importante señalar el gran trabajo que hay detrás de los juegos retrocompatibles y aquellos que fueron mejorados para Xbox One X o directamente para Series X. Por ejemplo, las impresionantes cinemáticas de Final Fantasy XIII o lo bien presentados que están los juegos del Xbox original. Así mismo encontramos sorpresas en títulos que ya eran grandes experiencias como Forza Horizon 4, Gears 5 (que probablemente siga siendo el mejor juego de Series X) o Doom Eternal. Esos primeros seis meses con Series X fueron complicados, pero estos juegos ayudaron a, por lo menos, encender de vez en cuando la consola.

Código Espagueti / Xbox

Xbox silencioso y sin Aro Rojo

Teniendo en cuenta mi experiencia, una consola comienza a hacer ruidos extraños y a sonar como avión a punto de despegar luego de unos cuatro años. Casi siempre hay un juego que nos dice bajita la mano que ya es hora de actualizar nuestra consola, por lo que en este año estoy muy tranquilo con el desempeño de la Series X… y según recuerdo mi Xbox One S tampoco mostraba señales de problemas cuando lo deje de usar. Tampoco he tenido algún problema de calentamiento, código de error o inconveniente durante estos 12 meses. Pareciera que no, pero el fantasma del Xbox 360 y el Aro Rojo de la Muerte se mantienen como un recordatorio constante entre los usuarios de Xbox y es bueno que no aparezca a arruinar la fiesta.

Por suerte, el desempeño de Xbox Series X es más que correcto, soportando sesiones de juego de unas 7 u 8 horas durante varios días, así como sesiones de películas y series sin problemas. Debo admitir que desde que la puse en su lugar, pocas veces la he movido o me he acercado a ella, así que el calor que emana me ha parecido normal cuando estoy cerca. Me parece que la consola tiene un año de garantía… así que solo nos queda esperar a que no le pase nada de aquí hasta el final de los tiempos.

Xbox

Control, headset y pilas para Xbox Series X

Una vez que tocamos el hardware, vale la pena hablar sobre el control de Xbox Series y los accesorios disponibles hasta el momento. Sobre el control no hay mucho que decir, al mantener la misma esencia que el de Xbox One no hay grandes cambios respecto a la versión anterior. Se agradece la textura para la parte trasera, aunque puede ser un poco incómoda al inicio, pero te acostumbras rápido. Aquí sí he tenido un par de problemas, en mi control original el stick izquierdo rechina y en un control que compré después los botones A y X se quedan “pegados” y tardan en regresar a su posición original; detalles pequeños, pero incómodos tras varias horas de juego.

Este control también cuenta con el botón share, y aunque funciona… Xbox tiene un gran problema en la ejecución. De entrada, solo puedes tomar capturas de pantalla dentro de un juego, así que olvídate de presumir tus juegos descargados o que ya comenzaste una descarga de Xbox Game Pass. Pero lo peor es que al presionar el botón de share generalmente solo despliega un error de captura, y aunque la captura se hizo, no puedes acceder a ella de inmediato, pues el sistema no la registra. Antes de comenzar a capturar te recomiendo que configures los botones para obtener lo que necesitas: capturas de pantalla o clips de juego, la opción está en el menú de capturas y es muy sencilla, pero independientemente de eso el sistema es muy torpe con este agregado.

Xbox

Recientemente intenté pasar mis capturas de Forza Horizon 5 a un disco duro externo… y no las encontré. Desconozco donde guarda Xbox las capturas en la consola, por lo que he tenido que acceder a ellas desde la app de Compañero Xbox en Windows 10, lo cual es poco intuitivo y hasta cierto punto complicado. Aquí también debo señalar que la posibilidad de capturar video es bastante limitada, necesitas un disco duro externo 3.0 para poder capturar 1 hora de gameplay. De lo contrario te limitas a solo 30 segundos… ¡¿30 segundos?! Ya cuando tienes el disco duro es muy sencillo grabar esa hora de juego, pero ni siquiera puedes capturar con voz al mismo tiempo. Lo único bueno es que las capturas aparecen en cualquier dispositivo con la app de Xbox.

Es turno de hablar sobre los Xbox Wireless Headset. Estos audífonos aparecieron poco tiempo después del lanzamiento de la consola, y aunque no son los más ostentosos del mercado, funcionan bastante bien y tienen un precio accesible. Lo que más destacada de los Xbox Wireless Headset es su conexión con la consola, la cual funciona igual que la de un control, por lo que podrás encender el Series X o Series S con solo prender los audífonos, además de poder escuchar el mismo sonido al encender y apagar el headset que en la consola. La mejor jugada de los audífonos es su compatibilidad con Dolby Atmos, lo que nos da acceso a una tecnología bastante novedosa con un dispositivo económico.

Además, los headset de Xbox funcionan con Bluetooth, por lo que se pueden conectar a la PC o a tu celular. Incluso puedes conectarte al teléfono y a la consola al mismo tiempo… lo cual es más complicado de lo que parece, pero de algún modo le puede servir a alguien. Sobre lo que en realidad importa: sí, se escuchan bien, pero nada sorprendente. No es un sonido potente pero logran ponernos justo donde los desarrolladores desean, sobre todo en juegos donde el sonido está por todas partes como en Red Dead Redemption 2 o Hellblade. Mientras que en títulos como FIFA o Forza, se puede apreciar tanto el juego (jugadores, balonazos o el motor del auto), así como la narración del encuentro o las instrucciones de nuestros colegas en el Festival Horizon, todo bien equilibrado. Eso sí, hay que usar la app de Dolby para obtener la mejor configuración posible

Xbox Wireless Headset son cómodos, y tienen una interesante forma de controlar el volumen a través de dos perillas en el perímetro de las bocinas, bastante intuitivas, pero que podrían ofrecer mejores configuraciones. Por ejemplo, al jugar con Spotify uno de los mecanismos debería ser capaz de controlar el volumen del juego y otro el de la música. Valdría la pena tener más opciones en esos controles, tal y como ocurre con el mapeado que se puede editar de los mandos de Xbox.

Otro accesorio que he podido probar es el control multimedia, un pequeño dispositivo a cargo de PDP que se siente muy viejo. No hay un control multimedia a cargo de Xbox, cosa que sí había en 360 y One, por lo que esta versión licenciada ayuda a cumplir con las cosas básicas. Por extraño que parezca, funciona con infrarrojos, así que debes apuntar a la consola directamente para que funcione. Además, no se puede vincular directamente a la televisión, por lo que dependerá de la conexión entre Xbox y la TV si puedes controlar el volumen; me funcionó en una pantalla Samsung, pero no en una LG. Y los botones son muy duros. No es para nada el mejor control para ver una película, pero es mejor que usar el control de la consola.

Por último, junto a la consola suelo usar un cargador de baterías Duracell, el cuál incluye 4 pilas AA recargables. Una buena carga me suele durar más de 10 horas sin problema alguno, por lo que el tema de las pilas no ha sido nunca un inconveniente. Además, tengo una pila recargable de Xbox One que uso de vez en cuando, pero generalmente esa se la dejo a mi control de One para Cloud Gaming o para jugar en PC. Entiendo que las pilas son un mame recurrente en la (patética) guerra de redes sociales entre fanboys, pero usar estas baterías sigue funcionando y no se siente como algo arcaico en pleno 2021 (salvo para el medio ambiente, por supuesto).

Durante estos 12 meses no he pensado en adquirir la memoria externa de Xbox o un disco duro para guardar juegos (el disco duro que ya mencioné lo compré para capturar video exclusivamente). Hasta el momento he sobrevivido borrando juegos cuando necesito espacio y el Tera de memoria ha sido suficiente. Puede que en Series S eso sea un problema, pero en Series X la situación es aceptable. Quizá cuando Pelikan saqué su memoria licenciada le dé una oportunidad, pero no es algo que me quité el sueño… por ahora.

Si bien no es un accesorio, me parece importante señalar que si quieres dar el salto a Xbox Series X (o Series S o PS5) es conveniente que tengas una pantalla 4K. Podrías hacer el gasto y conseguir una pantalla OLED 4K con HDMI 2.1 para correr juegos hasta 120FPS… pero mientras con una tele 4K es suficiente. En mi caso, nunca compré Xbox One X porque no me hacía sentido tener esa consola en una pantalla Full HD, por lo que antes de comprar el Series X di el salto al 4K con una pantalla LG. Si bien el cambio no es tan grande al inicio, definitivamente se va notando cada vez más, sobre todo con los juegos exclusivos y con títulos que solo llegan a consolas como Xbox Series y PS5. Así que invertirle a la tele antes de la consola.

Xbox & Chill

Siguiendo con el tema de mi tele, al comprar una pantalla 4K ya no tuve la necesidad de instalar las apps de entretenimiento en mi consola… hasta que decidí hacer este artículo. Xbox Series X tiene todas las apps de entretenimiento que son populares en este momento: Netflix, Prime Video, Disney+, Crunchyroll, Apple TV+, Funimation, YouTube, Spotify y HBO Max. En cada una de ellas puedes disfrutar el contenido en 4K, si la pantalla y tu suscripción lo permiten, así como contenido en Dolby Vision o con Dolby Atmos. Ahora, si ya te compraste una tele 4K, mejor usa tu tele y deja la Xbox Series X para las cosas importantes.

Código Espagueti / Xbox

Xbox Series X también cuenta con un reproductor de Blu-Ray, compatible con Blu-Ray 4K, y la experiencia es igual de buena que en los servicios de streaming. Tanto por el silencio de la consola, como por la calidad de la imagen, suelo usar mi Series X como reproductor de Blu-Ray y la experiencia es muy buena, silenciosa y con gran calidad de imagen y sonido. Por otro lado, la consola perdió la conexión HDMI que tenía el Xbox One para conectarse a un sistema de cable, sé que muy pocos la usábamos y, aunque es innecesaria, de vez en cuando la extraño, pues no era una mala idea, con todo y que nunca llegó con las mismas posibilidades que en Estados Unidos.

Xbox mantiene todas las opciones multimedia que tanto presumió con el lanzamiento del Xbox One, pero ya no tienen un papel protagónico. Dicho puesto lo tienen hoy en día Xbox Game Pass y Cloud Gaming, por lo que sí, la consola ya está enfocada por completo en los jugadores, lo que son maravillosas noticias para los que tenemos esta consola por los juegos y no para ver El Juego del Calamar. Además, tanta potencia solo para ver series de televisión… no es para nada una buena idea.

Lo bueno
  • Xbox Game Pass
  • Buen diseño de la consola que evita calentamiento y ruidos extraños
  • Llegaron buenas exclusivas a finales de año
  • Servicios en la nube que conectan con otras plataformas Xbox
  • Resolución a 4K y 60 FPS en la mayoría de los juegos
  • Contenido multimedia en 4K
Lo malo
  • Lanzamientos exclusivos solo a fin de año
  • Control poco novedoso
¿Vale la pena comprar un Xbox Series X?

Sí. Vale la pena comprar un Xbox Series X. Sin embargo, DEPENDE mucho de lo que estés buscando. Por ejemplo, si quieres jugar muchos juegos sin gastar más de $3,000 pesos al año, definitivamente te conviene un Series X o Series S o pagar Xbox Game Pass Ultimate en PC. Por otro lado, el catálogo de juegos disponible y, sobre todo, los juegos exclusivos, pueden ser otro parámetro a tomar en cuenta, lo que podría llevarte a explorar otras opciones más tradicionales en la industria.

Xbox

Regresando a mi caso, yo compré una Xbox Series X por Halo y Gears of War. Sé que solo en Xbox voy a poder jugar a ambas series, ya sea por medio de Xbox Game Pass o comprando el juego físico en una tienda. Por otro lado, Xbox Game Pass es un complemento interesante, pero que no siempre me da los juegos que más me emocionan. Aún así, valoró la posibilidad de tener un catálogo tan amplio por $229 pesos al mes, y que además lo puedo compartir con mi PC y, más recientemente, con mi teléfono o hasta con la consola de mi hermano.

Teniendo en cuenta el tipo de mercado que es México, me parece maravilloso que existan consolas como Xbox Series X y Xbox Series S, junto a un servicio como Game Pass. Para los jugadores mexicanos es una gran oportunidad para adentrarse a la nueva generación, sin abrumarse por los precios de un solo videojuego o intentar manipular la consola para instalar juegos de forma ilegal. Tras un año con la consola, me queda claro que la propuesta de Xbox y Microsoft es sólida, económica y con un futuro prometedor. Solo espero que Xbox ponga a trabajar lo mejor posible a todos sus estudios, pues sí le hacen falta exclusivas a la plataforma, juegos que demuestren el poder de la máquina y que puedan brindar experiencias inmersivas, divertidas y exclusivas durante todo el año.

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