Reseña – Far Cry 6, una revolución que arde entre lo mejor del año

| 12 de octubre de 2021
Far Cry 6 es uno de los mejores juegos de la serie y uno de los mejores juegos del año.

Crytek se había encargado de las dos primeras entregas de Far Cry durante la primera década del siglo XX. Fueron ellos los que sentaron las bases del mundo abierto, los ambientes tropicales y selváticos e incluso proporcionaron una buena escuela para los FPS. Sin embargo, los gráficos de aquellos días y la horrible película que adaptó Uwe Boll, son las únicas cosas que se recuerdan con fuerza de la era pre Ubisoft. A pesar de que la editora francesa estuvo ligada a la serie desde el comienzo, fue hasta que se involucraron en el desarrollo del juego que Far Cry cobró relevancia en la industria de los videojuegos.

Far Cry 3 corrió a cargo de Ubisoft Montreal, el estudio más importante del publisher, y los encargados de dar vida a series como Watch Dogs y Assassin’s Creed. Para finales de 2012, un inesperado Far Cry 3 se colocaba entre lo más importante del año, con buenas calificaciones, ventas extraordinarias y una enorme sorpresa ante el personaje que ilustraba la portada: Vaas Montenegro. Y no, no era el héroe de la historia, sino el villano, el enemigo a vencer y la punta de lanza para una serie que había cobrado vida a través de la locura de este peculiar personaje.

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Tal y como nos tiene acostumbrados Ubisoft, la recepción de Vass provocó que Far Cry se convirtiera en la nueva favorita, con lanzamientos casi anuales y un evidente reciclaje en la fórmula del villano despiadado, además del lanzamiento de varios spin-offs, eso sí, más arriesgados que la serie numerada. Lamentablemente, Ubisoft no había podido replicar las ideas alrededor de Vass con el extrovertido Pagan Min en el Himalaya de Far Cry 4, ni con el culto a Joseph Seed en la quinta parte. No fueron malos juegos, pero estaban bastante lejos de la sorpresa que había sido Far Cry 3 en su momento.

Es hasta este 2021 que Ubisoft logró encaminar su serie al mismo rumbo que la tercera parte, apostando tanto por el ambiente tropical como por un villano de envergadura. Giancarlo Esposito, mejor conocido por ser el más malo de todos en Breaking Bad, Better Call Saul, The Mandalorian y The Boys, fue reclutado para dar vida al nuevo enemigo a vencer del juego, un despiadado dictador en una versión alternativa de Cuba. Antón Castillo, El Presidente, consigue ser ese personaje que amas odiar, pero que de algún modo quieres ver triunfar solo para ver el mundo arder. Y sí, nuevamente es el villano la razón por la que Far Cry 6 puede aspirar a ser uno de los mejores juegos del año.

¡Sáquenme de Latinoamérica!

Far Cry 6 aparenta ser más complicado de lo que en realidad es, pues básicamente se trata de una clara batalla sobre el bien contra el mal… sobre todo si vives en Latinoamérica. Como jugadores nos toca tomar el papel de Dani Rojas (hombre o mujer), una joven yarana que ha sido reclutada por el Régimen de Antón Castillo para luchar en nombre de El Presidente contra la rebelión encabezada por Clara García, una guerrillera que hará hasta lo imposible para salvar a su nación.

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Dani Rojas no está tan comprometida con la causa, y a pesar de que odia todo lo que tiene que ver con Castillo, su verdadera meta está en escapar de Yara. Lo que no será una tarea sencilla, sobre todo cuando un ataque sorpresa acaba con la vida de su mejor amiga, misma que con su último aliento le pide a Dani mantenerse en la lucha contra Castillo. Tras ese duro golpe, Dani se convierte en una guerrera implacable y la única que es capaz (literalmente) de plantar cara a todo el ejército de Yara con el objetivo de conseguir su libertad… y un poco de venganza.

Far Cry 6 se construye a través de una historia con tintes de serie de televisión, dividida sutilmente en varios capítulos, con una buena intensidad para sus momentos más álgidos y un reparto variado y lleno de clichés a la Netflix. A diferencia de la mayoría de videojuegos que podemos encontrar hoy en día, Far Cry 6 presenta un tutorial bastante emocionante, con misiones importantes y consecuencias que marcan muy bien la intención de la historia. Lamentablemente el impactante comienzo se va perdiendo por culpa de misiones repetitivas, sin mucha gracia y en las que solo hay que ir a matar a unos cuantos para seguir adelante.

Ubisoft Montreal abusa un poco del relleno para que la duración del juego se extienda de forma artificial, un vicio que molesta cada vez más en la industria, pero que no es exclusivo de este juego. Aún así, cuando las acciones llegan a un punto clave la historia se compone y nos hace sentir que valió la pena lo que hicimos en las últimas 3 horas. No es lo ideal, pero, como buena serie de televisión, Far Cry 6 nos mantiene a la expectativa de que va a pasar en el final y eso nos aferra al control.

Además, el juego se mantiene en un camino que pocas veces se sale de la misión principal, y aunque hay varias misiones secundarias, tesoros que encontrar y animales que cazar, si solo quieres saber qué pasará con Antón, Clara y Dani, el juego no te obliga a pasar por misiones alternativas, ni para conocer más de la historia y mucho menos para mejorar a tu personaje. Por otro lado, la división narrativa de Yara permite que le prestemos atención a toda la isla, con personajes muy distintos unos de otros y personalidades que pareciera nunca van pelear por el mismo bando.

Hacer que Yara encuentre un camino común en contra de Castillo es una misión complicada, que deja en claro diferentes formas de pensar que tienen los guerrilleros, así como las luchas personales que se guarda cada uno de ellos. Por otro lado, también podemos ver la versión de Antón Castillo y de su hijo Diego, quienes a través de diferentes cinemáticas que muestran el ensangrentado puño de hierro con el que gobiernan, y lo lejanos que son ante las necesidades de los yaranos. Sin embargo, Diego no es del todo malo, y esa personalidad le supone un reto más complejo a su padre que el de gobernar y someter a Yara.

Ubisoft tiene todos los elementos necesarios para que la historia funcione a nivel dramático y como juego, logrando una combinación poderosa para el jugador. La presentación al estilo de serie de televisión no es gratuita, y ayuda a enfocar mejor la dirección del juego, con el fin de establecer todo lo que está en riesgo, al mismo tiempo que señala a qué personajes debemos seguir con más atención. Con menos relleno hubiera sido más emocionante, pero el gameplay ayuda a que la campaña no pierda el interés del jugador.

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Si bien los personajes disponibles logran que el juego se sienta más personal, hay algunos momentos en donde el toque millennial desentona radicalmente con la estructura de la campaña, como si dos equipos diferentes hubieran juntado su trabajo hasta el final, sin hablarse entre ellos. Por ejemplo, al unir a los guerrilleros, Dani conoce a un pequeño grupo conocido como Máximas Matanzas, los más jóvenes de todos los rebeldes, quienes dejan en claro que no superan los 30 años y que si no vivieran en Yara serían tiktokers muy famosos. Su papel desentona por completo con la lucha tradicional de la guerrilla y el resto de los involucrados en la revolución, lo que te puede sacar por momentos de la atmósfera general de la historia (aunque presiento que solo es una opinión MUY personal).

Una última queja, durante prácticamente todo el juego Dani es la que se encarga de armar todo lo relacionado a la revolución y la guerrilla. Su participación es crucial para que la historia suceda (obvio, es el personaje principal), pero en la narrativa nunca se siente que Dani apoye a una causa, sino que ella es la causa y el motor de algo que, se supone, ya existía. “Dani junta a los aliados”, “Dani mata al general”, “Dani rescata a los prisioneros”, “Dani consigue todo lo que necesitamos”. En todos los juegos pasa lo mismo, lo sé, pero aquí no hay nada que nos haga pensar que el resto de personajes ayudan a Dani en algún momento, y eso le resta puntos al compromiso con la campaña.

Por último, creo que la participación de Antón Castillo está un poco limitada, me hubiera gustado ver más del personaje, sobre todo interactuando con Dani y el resto de los guerrilleros. Definitivamente es Castillo quien le da coraje la rebelión, y quien nos ayuda a mantenernos en el juego para saber qué pasará con él. Creo que solo por eso se queda un poco abajo de Vass… pero apenas por poquito. Por cierto, puntos extra para Far Cry 6 si vives en Latinoamérica, pues se siente (terriblemente) familiar.

Bella ciao ciao ciao

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Jugar a Far Cry 6 es tan emocionante como su historia, incluso un poco más. De entrada, Ubisoft le da libertad a todo lo que podamos imaginar, logrando prácticamente construir cualquier arma de destrucción masiva con solo unos cocos y un poco de metal. Yarano que se respete sabe usar un arma, montar a caballo, nadar, pilotear avionetas, manejar lanchas y hasta hacer atacar a un cocodrilo. Por lo tanto, el gameplay ofrece el lado menos serio de toda la experiencia, contrastando claramente con la oscura realidad que representa Castillo.

Far Cry 6 funciona como un FPS clásico, con una impresionante variedad de armas, muchos vehículos disponibles y la posibilidad de recurrir al sigilo si lo consideramos necesario. También tenemos una gran variedad de posibilidades para mejorar nuestro armamento, todo a través de los recursos que encontramos en cada rincón del mapa. Este punto es importante por dos razones, la primera es es que entre más mejoras le pongamos a un arma mejor nos la vamos a pasar, y la segunda tiene que ver con que el juego nos ayuda a encontrar los recursos necesarios a través de las misiones principales, sin que tengamos que salirnos de la campaña para mejorar un rifle o lanza cohetes.

Como buen mundo abierto, podemos enfrentar cada misión de la forma en que más nos convenga. Ya sea que analicemos toda la base enemiga a lo lejos con nuestro teléfono, busquemos las alarmas y asesinemos a los guardias en silencio… o que solo abramos la puerta y disparemos a todo lo que se mueva. Esa decisión recae en el jugador, y permite que pongamos a prueba todos los recursos disponibles.

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Gracias a la extensión del mapa el juego permite que haya secretos por todos lados, y los más interesantes se presentan como pequeñas expediciones a la Tomb Raider. También tenemos la posibilidad de liberar a Yara de las bases enemigas, lo que nos ayudará a tener más puntos de viaje rápido por todo el mapa. Por otro lado, si queremos explorar cada rincón disponible entre misiones, siempre podemos recurrir a vehículos como motos o autos, a nuestro confiable caballo o a una avioneta. Pasamos mucho tiempo en vehículos, lo que nos da tiempo de explorar todas las opciones disponibles.

Conforme avanzamos tenemos la posibilidad de adentrarnos a más características especiales, como la participación de Chorizo y Guapo, el perrito salchicha y un cocodrilo, respectivamente, además de varios compañeros más. Estos funcionan como una suerte de accesorio para cosas muy especificas… cómo comerse al enemigo. Acciones básicas que podemos controlar desde el pad y que a veces pueden distraer más de lo que ayudan. Creo que cuando más funcionan es cuando nos acompañan y solitos anda mordiendo y distrayendo enemigos, además de que nos inspiran a derrotar a Castillo, pues los enemigos son tan malvados que disparan sin piedad al pequeño Chorizo.

Hablando de los enemigos, la variedad de soldados en las bases permite que el juego se ponga interesante, sobre todo cuando debemos elegir el arma correcta. Entre más avancemos por la historia más complicado será atacar bases de Castillo o adentrarnos a un lugar específico. En mi caso el arma de clavos me fue sumamente útil, pues atravesaba los cascos blindados con un buen tiro a la cabeza, es silenciosa y tiene mucha munición. Aunque, evidentemente, las palmas se las lleva el Supremo, una mochila mandaloriana hecha con cocos que puede lanzar misiles teledirigidos y derribar helicópteros o tanques de un solo golpe, también está la versión de PEM que desactiva los mismos vehículos enemigos de un solo ataque. Hace 10 años, MTV entregó un premio a la Mejor Arma de Destrucción Masiva, sí esa horrible premiación todavía existiera el Supremo se llevaría el premio.

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Hay momentos dentro de Far Cry 6 en los que solo puedes ver llamas a tu alrededor, y únicamente escuchas las balas llegando de todos lados. Es ahí donde la historia se hace a un lado para que podamos disfrutar de misiones extremas, llenas de balas, sangre, cultivos de tabaco incendiados y helicópteros que caen del cielo. Mi única queja es que por momentos parece que los enemigos son infinitos, sobre todo al rescatar bases en la ciudad, pues de la nada sale un tanque o un camión, a pesar de que la última vez que revisaste la carretera estaba vacía.

Si en algún momento necesitas un descanso de la revolución, el juego ofrece una serie de campamentos en los que puedes mejorar tu equipo, mejorar al propio campamento, participar en peleas de gallo (a las que debo admitir nunca me acerque) y hacer muchas otras actividades para familiarizarte con el resto de los guerrilleros. Nada muy espectacular, salvo porque el juego toma una perspectiva en tercera persona, lo que nos deja ver a Dani como nunca antes se habían explorado con otros protagonistas de la serie. De hecho, Dani no solo es un par de manos para simular que somos nosotros en el juego, sino que ella es un personaje con el que te puedes encariñar.

Teniendo en cuenta lo anterior, me parece que Far Cry 6 podría funcionar mejor como un juego en tercera persona, no solo por la forma en que podríamos interactuar con el personaje y su entorno, sino también por el funcionamiento del gameplay. Conducir en primera persona es un poco complicado en Far Cry, sobre todo cuando quiere huir de un enemigo o tienes que llegar a un lugar contra reloj, sin contar que los árboles, rocas y precipicios hacen muy sencillo que pierdas el vehículo o caballo. En esos casos funciona todavía más un personaje en tercera persona a la Assassin’s Creed, donde pudiéramos controlar mejor su forma de escalar o enfrentar la naturaleza, sin que dependamos de lugar específicos para escalar, brincar o movernos. Ojalá pronto veamos un Far Cry con la mira al hombro.

¡Viva la revolución!

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Far Cry 6 es un juego que se ve increíble en Xbox Series X. No es un portento gráfico, pero la producción logra mantener el encanto en todo momento. Ya sea que veamos Yara desde la montaña más alta o que nos sumerjamos en el mar, el juego luce increíble. De igual forma el diseño de personajes y el diseño de producción para la versión ficticia de esta Cuba es sobresaliente. No hay duda que el equipo de Ubisoft trabajó para recrear locaciones que se sintieran reales, con explanadas enormes, iglesias en el centro y comercios tradicionales en todos lados. Creo que a los grafitis contra Castillo les faltó un poco de imaginación, pero los campamentos, las armas y la estética de la guerrilla es perfecta.

Obviamente, la ostentosidad de Castillo contrasta drásticamente con la pobreza de las calles. Entrar a los palacios de los líderes de Antón y ver sus obras de arte, muebles y decoración es perturbador, sobre todo cuando nuestras armas están hechas con las sobras de su tiranía y acabamos de pasar varios kilómetros de pobreza. Una vez más, la historia logra abrazar por completo el diseño del juego, lo que nos pica constantemente la curiosidad sobre cómo acabará esta aventura. Yara sí es todo un paraíso, lleno de contrastes, con naturaleza viva y con la desesperación de sus habitantes como principal motor de libertad. Puede que explorar no sea una misión principal, pero seguramente terminarás haciéndolo.

Sobre el sonido tampoco hay muchas quejas, la ambientación es perfecta, los disparos son ensordecedores, la música pone el ambiente en los campamentos y los animales se hacen notar en todo momento. Pero en el doblaje hay cosas más relevantes, comencé a jugar en inglés por Giancarlo Esposito… pero se sentía raro, no por él, ni por los actores, sino por el hecho de que estamos jugando en Cuba prácticamente y ahí hablan español. Al cambiar el idioma a español latino la experiencia fue más inmersiva, con el característico “coño” de Dani y la voz de Freezer en Antón Castillo. Sin duda es un trabajo extraordinario en el doblaje, manteniendo las intenciones del idioma original en todo momento, pero con un toque extra para nuestra región.

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Quizá la mala noticia es que Far Cry 6 sí tiene algunos problemas de rendimiento, con caídas en los cuadros por segundo en las animaciones y un barrido vertical que se presentó al conectar la consola a un puerto que no era HDMI 2.1. Por otro lado, también hay bugs típicos de los juegos de mundo abierto como personajes que solo estorban, algunos cadáveres que se quedan flotando y animaciones extrañas en varios enemigos. También me tocó un error que me mandó a una cueva de tesoro luego de morir… nunca supe como llegué ahí y al intentar salir con el viaje rápido el juego se trabo con un mensaje de error y tuve que reiniciar. Salvo las caídas en las cinemáticas y el barrido, el resto de errores no afectan directamente la experiencia y no son tan frecuentes.

Lo bueno
  • Giancarlo Esposito como Antón Castillo
  • Doblaje al español latino
  • Acción desenfrenada en las misiones principales
  • SUPREMO
  • Buena historia
Lo malo
  • Errores en el desempeño del juego
  • Algunos personajes son demasiado millennials para la revolución
  • Se jugaría mejor en tercera persona… creo yo
Veredicto

Far Cry 6 es uno de los mejores juegos de la serie y uno de los mejores juegos del año. La campaña, encabezada por Giancarlo Esposito, consigue regresar a la serie a su punto más alto, sin superarlo del todo, pero recordándonos qué fue lo que nos encantó en aquella ocasión. Al mismo tiempo, Ubisoft logra un equilibrio perfecto entre diversión desenfrenada con cocodrilos comiendo gente y mochilas lanzacohetes, con un crítica al sistema y sus beneficiarios, sin dejar atrás la representación para una generación de usuarios que le abrió el corazón y la cartera a Ubisoft desde hace varios años. Far Cry 6 es emocionante, y tan adictivo como una buena serie de televisión.

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