Reseña: Samsung Galaxy S20 FE – El teléfono definitivo de Samsung

| 3 de diciembre de 2020
El Galaxy S20 FE es el teléfono que siempre habíamos querido y con el precio de una una gran ganga. Me declaro su fan.

Es bien fácil hacerte de un gran teléfono: toma 30 mil pesos de tus ahorros y dirígete a la primera tienda de tecnología más cercana y pide el más caro y más grande que tengan. Ve y presúmelo y ahórrate tu tiempo en leer largas reseñas con cientos de características técnicas que ni yo comprendo. Pero también puedes comprar un teléfono asequible, con las mismas funciones y características que un dispositivo de gama alta, y eso sí, sin morir de hambre en el intento.

Por eso no creo que el mejor teléfono que presentó este año Samsung haya sido el Galaxy Note 20 Ultra, que vale alrededor de unos treinta aguinaldos míos y muchas noches de desvelo, sino el Galaxy S20 FE. Samsung no es ningún imbécil, porque muy poco después de haber presentado los nuevos S20, S20+ y S20 Ultra, reveló una sorpresa con la mejor combinación de especificaciones: barato y sin tantos sacrificios técnicos. Y lo inteligente aquí, es que se trató de un desarrollo rápido y consciente en medio de una pandemia, porque Samsung lo sabe, estamos tan jodidos al grado que la línea Note podría desaparecer el siguiente año.

(Foto: Samsung)

La etiqueta FE (Fan Edition) es un eufemismo que Samsung se inventó para reemplazar términos como lite o light, y referirse así al hermano menor de un gama alta. Sin embargo, las especificaciones del Samsung S20 FE lo hacen más que un hermano pequeño. Al igual que el S20, el S20 FE también incluye el mismo procesador Exynos 990 (un Snapdragon 865 en el caso de la versión 5G). Además de 6 GB de RAM y de 128 GB hasta 256 GB de almacenamiento, dependiendo de la configuración que elijas. Cuenta con una ranura para tarjeta MicroSD y una batería de 4.500 mAh (la misma que la del Galaxy Note 20 Ultra) que admite carga inalámbrica inversa y una carga alámbrica de hasta 25 vatios, y la cual, demostró tener una gran potencia para un día completo con una sola carga.

La pantalla del S20 FE puede ser el cambio más notable, pero no por eso menos ventajosa. Mientras que el S20 cuenta con un panel QHD+, el FE presenta una pantalla AMOLED de 6,5 pulgadas FullHD+ (2400 x 1080p), pero que conserva la tasa de refresco de 120Hz -muy alta para un teléfono de su clase- que lo hace tan suave como un algodón, y te brinda una experiencia para navegar tan inmersiva junto con sus delgados marcos.

(Foto: Samsung)

E incluso, para ahorrar batería, también puedes disminuir la frecuencia de actualización a 60Hz. Aunque eso sí, incluye un lector de huellas digital (dentro de la pantalla) que me hicieron querer exigir de nuevo un lector de huellas físico. Es lento e ineficaz por algunos momentos, pero tampoco es de mi desagrado. Además de que siempre puedes configurar el teléfono para un desbloqueo facial, que igual funciona bien… si no llevas puesto el cubrebocas todo el tiempo.

En cuanto a su parte trasera diré que está bonito, a pesar de no estar construido con una base de cristal. Tiene lo que Samsung denomina una parte trasera “glasástica”, es decir: con un material basado policarbonato de alta calidad, que a su vez quiere decir que es de plástico. Y si bien podría sonar decepcionante, el acabado mate le otorga una sensación de elegancia, y aumenta si es color azul marino. La parte trasera también incluye una configuración de triple lente (de 12 MP f/1.8, un ultra gran angular de 12 MP f/2.2, y un teleobjetivo de 8MP f/2.0 con un zoom de 3 aumentos) que sobresale de su cuerpo de una manera incómoda.

(Foto: Samsung)

Si eres cuidadoso -en comparación mía-, su triple cámara no será ningún problema. Pero al desbordarse de su cuerpo unos milímetros (al igual que ocurre con otros dispositivos) me ha hecho sentir que está indefensa, ¿me explico? La cámara tiene un cuerpo y una vida propia dentro del teléfono que la hace susceptible a llevarse un buen madrazo, a menos que compenses el espacio entre tu teléfono y la cámara con una -inútil-  funda de Pikachu, que seguro arruinará su bonito acabado.

Sus cámaras están casi a la altura de las lentes del iPhone 11 Pro. El ultra gran angular es mi modo de fotografía favorito en el S20 FE. Sin embargo, dependiendo de las condiciones de luz, el sistema actúa de manera exagerada en algunas circunstancias, ya sea aumentando la iluminación o el brillo de las imágenes. Aunque su modo nocturno ha mejorado significativamente. Lo más lamentable es el zoom de triple aumento que reduce una pared al otro lado de una habitación en un nido de hormigas. Nada se distingue. Pero seguro algún experto sabrá darle un buen uso, si es que lo tiene. La cámara para selfies -diseñada como una perforación al centro de la pantalla- es de 32 megapixeles y te hará recobrar la confianza en ti mismo. Recomiendo usarlo como espejo.

(Foto: Samsung)

Investigando un poco más sobre el tema de las cámaras del S20 FE encontré que el mayor problema de su configuración no es el hardware, sino las decisiones que tomó Samsung para experimentar en ellas a través de su software, lo cual podría ser reparado por medio de una actualización. Así que no hay mucho de qué preocuparse.

El sistema operativo instalado en el Galaxy S20 FE es Android 10 (One UI 2.5). Habría sido mejor con Android 11, pero al menos no incluye casi ni algún tipo de software preinstalado y puede personalizarse casi a tu antojo, incluso con una interfaz en un modo completamente oscuro.

(Foto: Samsung)

Lo bueno
  • Su precio más asequible para un teléfono con las características de un gama alta.
  • La increíble tasa de actualización (de 120Hz) de su pantalla.
  • La configuración de cámaras.
  • Su diseño exterior, que a pesar de estar fabricado con plástico, no lo aparenta.
  • Que cuenta con tecnología Dolby Atmos.
  • Y que al menos no lleva el ridículo nombre de Lite, aunque Fan Edition tampoco es mi término favorito.
Lo malo
  • Quizá lo único desagradeble que encontré el S20 FE fue su detector de huellas digital.
  • Ah, y por poco lo olvido, no tiene jack de 3.5 mm para auriculares.
Veredicto

Seré lo más honesto posible. Este S20 FE me hizo recobrar mis esperanzas en Samsung. Hace mucho que me había resignado a pensar que, para tener un gran teléfono, había que hacer muchos sacrificios, como morir de hambre por tener en tus manos un gran dispositivo con un buen rendimiento por lo menos. Pero la versión Fan Edition del S20 me sorprendió tanto que incluso la misma semana que comencé a utilizarlo, terminé comprando un teléfono que se le asemejara aunque sea un poco. No quisiera sonar sugestivo, pero me atrapó. Sin embargo, aunque el S20 FE juega a ser un teléfono asequible la verdad es que aún no lo es.

Después de probar unos días este dispositivo quise que fuera mío, pero al ver que aún estaba fuera de mis posibilidades busqué algo que se pareciera. Y por desgracia, no fue así. Aunque debo decir que Samsung tiene mucho qué ofrecer en cualquiera de sus gamas.

Ahora me pregunto, ¿algún tendré algo semejante en mis manos sin tantos sacrificios? El tiempo lo dirá.

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