Una escena de la película Overlord

Sin duda, el hecho histórico que más veces ha sido representado en el cine es la Segunda Guerra Mundial. Existen cientos de cintas que retratan, con diferentes variantes, aspectos específicos de la Gran Guerra, desde batallas puntuales hasta biopics de los principales personajes que participaron en el conflicto. Tal vez por eso, conforme más nos alejamos de ella, forma cada vez más parte de la cultura pop.

Cuando pensábamos que nos existía nada más que se pudiera contar de la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a surgir como Gremlins remojados en agua un sin fin de películas que usaban de pretexto el conflicto mundial de los años cuarenta para contar historias de terror, misterio, acción, comedia y pastiches que combinaban varios géneros, como Inglourious Basterds o Død snø. Es ahí donde entra Overlord, una película que combina, en mayor y menor medida, tres géneros: películas de guerra, acción y terror. A pesar de no ser nada original, Overlord tiene suficiente clase para ser una película muy entretenida.

(Paramount)

La Cloverfield que no fue

A principios de año, cuando J.J. Abrams y Bad Robot estrenaron The Cloverfield Paradox, dejaron claro en la trama de la cinta que el experimento con el acelerador de partículas que veíamos en la película afectó a muchas dimensiones y épocas, remarcando en un diálogo que incluso el pasado había sido afectado. Así, de acuerdo con el canon de la franquicia, se habían lanzando extrañas criaturas a diversos lugares, y realizando cambios en las leyes de la física.

Esa frase no era gratuita. Desde entonces se estaba preparando Overlord, una película que surgió de una idea de J. J. Abrams y Billy Ray (el guionista de Volcano), que sólo tenían en claro que querían contar una historia sobrenatural ambientada en al Segunda Guerra Mundial. Desde el principio, querían seguir el planteamiento de las cintas anteriores de Cloverfield, iniciar como una película de cierto género y, en el transcurso de la trama, dar un giro total y convertirla en otra cosa. Pero el rotundo fracaso de The Cloverfield Paradox ante la crítica (y la audiencia) llevaron a Abrams a dejar de lado su idea de volver a Overlord la cuarta Cloverfield, para evitar “contagiarla” de la mala opinión de la tercera parte de la saga. Y, la verdad, eso ayuda bastante a Overlord, que no tiene que esforzarse por encajar en ningún punto con Cloverfield y, en el camino, adquiere una personalidad propia, manteniendo el estilo de las películas de Abrams. Además, quitó toda presión a Julius Avery, el director con apenas experiencia de la cinta.

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Clichés que funcionan

De entrada el planteamiento de la cinta es todo, menos original, está afincada en reunir un montón de clichés que permitan al espectador entender de inmediato de que va y hacia donde va. Desde el principio sabemos que todo gira en torno a una misión preparada para ayudar al éxito de la liberación de los territorios de la Europa ocupados por los nazis, la famosa Batalla de Normandía (cuyo nombre clave era operación Overlord).

Así, en los minutos iniciales se presentan a los protagonistas, conocemos a Boyce (Jovan Adepo), un soldado noble y desinteresado que todos creen un cobarde; Tibbet (John Magaro) un tipo duro y bocafloja; Chase (Iain De Caestecker) un fotógrafo que sólo piensa en tomar las mejores fotos de la Guerra; Rosenfeld (Dominic Applewhite) un joven judío y amigo de Boyce; Dawson (Jacob Anderson) un aspirante a escritor, y Ford (Wyatt Russell), el líder de la misión, con un pasado turbio y el único con experiencia en la guerra.

De entrada el desarrollo de los personajes es casi nulo, sólo adquieren personalidad propia Boyce (que se convierte en la brújula moral de todo el equipo), Ford (aunque nunca se desarrolla del todo) y Tibbet, que inicia por ser odioso y se termina por convertirse en el más entrañable de todos. El resto de personajes importantes tampoco dejan de ser unidimensionales: Wafner, es el clásico villano nazi, todo maldad y sin escrúpulos; Paul (Gianny Taufer) un niño sin malicia que sólo quiere jugar beisbol; Dr. Schmidt (Erich Redman) el clásico científico loco nazi; Chloe (Mathilde Ollivier) la chica ruda en apuros.

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Una película clase b de alto presupuesto

Desde el principio la película recuerda a los viejos cómics de horror de EC, Creepy o incluso DC Comics, o a algún capítulo de la Dimensión Desconocida, con planteamientos muy sencillos, personajes cliché, y en los que el fuerte es la anécdota, más allá del planteamiento. Algo similar a lo que ocurre con muchas películas serie B, en las que lo interesante y shockeantes en el planteamiento que muchas veces se incluye en el título. Ejemplos de eso son Wolf Cop Jesus Christ Vampire Hunter, donde lo importante es ver al hombre lobo policía y al nazareno matando vampiros.

En Overlord nos vendieron la cinta como nazis zombies en la Segunda Guerra Mundial, y en realidad eso no ocurre, o no de un modo tan claro, e incluso, salvo en muy breves momentos, tampoco podríamos decir que esta es una cinta de terror. El primer tercio de la película se desarrolla como un clásico filme de la Segunda Guerra Mundial y, sólo después de que Boyce accidentalmente llega a la iglesia transformada en base nazi, la trama da un giro hacia lo sobrenatural, que en realidad colinda más con la ciencia ficción, y experimentos de científicos locos nazis.

En realidad, el fuerte de Overlord es que es una muy buena película de acción. No te preocupes por lo importante de los zombies nazis, sino por ver a este grupo de soldados, en especial Ford, como una especie de versiones modernas (aunque enclavados en una historia del pasado) de Arnold Schwarzenegger en Predator. De hecho, estoy seguro que Overlord, con sus clichés y villanos de caricatura, habría encajado perfecto en los años ochenta.

(Paramount)

Lo bueno
  • Es una buena película de acción.
  • Que la mejor escena de acción sea de Chloe
  • Que no sea, por ahora, parte de la franquicia Cloverfield.
  • Que encajaría perfecto en el cine de acción de los ochenta
Lo malo
  • Que casi todos los personajes son unidimensionales
  • Que, de buenas a primeras, le hagan caso a Boyce.
  • Que nunca se explica cómo el suelo Frances permite fabricar zombies.
  • Que el villano principal sólo es malo malote, sin ningún matiz.
  • Que no veamos más a Chloe pateando traseros nazis.
  • Que es una película que seguramente disfrutarán más los adolescentes, y es clasificación C.

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Veredicto

A pesar de tener varios huecos argumentales, Overlord sería la película que seguramente querrías ver si fueras un adolescente en los ochenta. Con mucha acción, un par de buenos personajes, escenas de tensión, y en la que invariablemente ganan los buenos. Aquí no busques grandes vueltas de tuercas, matices argumentativos o grandes lecciones morales, sólo explosiones, un nazi sin la mitad de su cara, y un poco de gore. Nada más, pero nada menos.

Título: Overlord.

Duración: 1hr 49 min.

Director: Julius Avery.

Elenco: Jovan Adepo, Wyatt Russell, Mathilde Ollivier.

País: Estados Unidos.

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