James McAvoy, Bruce Willis y Samuel L. Jackson en Glass

No le va a gustar a todos los fans de las películas de superhéroes, pero es mejor de lo que dicen las críticas.

Vivimos tiempos en los que necesitamos héroes. La globalización exige que construyamos nuevas figuras emblemáticas para terminar de reafirmar su aparente efectividad económica, supuesto garante de la felicidad. Y en esa tarea han ayudan los cómics de superhéroes, que poco a poco han dejado de ser consumidos por unos cuantos y se han vuelto, gracias al cine, en un producto completamente masivo.

Bueno, tal vez no los cómics, pero sí el consumo de superhéroes. Ya no todo se trata de hacer la película de Batman y Superman, nombres como el de Captain Marvel o Guardians of the Galaxy son ahora del domino popular, cuando antes eran ajenos a la mayoría. Ahora todos sabemos quién es Starfire, Rocket Racoon, Deadpool o (Green) Arrow con sólo ver una película o una serie. Eso no está mal, el problema es que desde que Marvel y DC encontraron la gallina de los huevos de oro no la han soltado y hemos visto, me parece, la misma película durante 11 años.

El famoso y tan citado “viaje del héroe” se ha reducido a su forma más simplista durante todo este tiempo. En otras palabras, las fórmulas cinematográficas siguen demostrando su efectividad, incluso las más sobadas. No es que las fórmulas, necesariamente, se tengan que romper, pero ya estamos aburridos de ver lo mismo una y otra vez. Precisamente es lo que ha conseguido M. Night Shyamalan a lo largo de su carrera, se volvió un maestro de las vueltas de tuerca, las sorpresas que cambian todo lo que pensabas de una historia, y muchas veces las logra con efectividad, aunque no todas sus películas puedan resultar igual de buenas, de hecho, muchas de ellas pueden parecerle bastante malas a un público incauto.

El director indio planeó hacer tres películas de superhéroes desde el principio. Aunque no sabemos si la diferencia entre la primera y la última debía requerir de tanto tiempo. En su lanzamiento Unbreakable fue promocionada como un thriller psicológico, porque los productores consideraron que si lo hacían como una película de superhéroes la recepción sería menor, recordemos que en ese tiempo las cintas de héroes eran consideradas para niños. Por eso, en su tiempo, mientras la crítica amó la película, el grueso de la gente no aceptó la cinta, y se volvió una joya de culto. Después, mucho después, con Split, llegó la gran sorpresa, todos íbamos al cine a ver, efectivamente, un thriller psicológico sobre un asesino que sufre TID (Transtorno de Identidad Disociativa), pero al final, en la escena post-créditos, aparece David Dunn (Bruce Willis), el protagonista de Unbreakable. En ese momento supimos que la realización de la tercera entrega era indiscutible. Así llegó Glass. Pero, para hablar de Glass, hay que hablar todo el tiempo de las tres películas, no como si se tratara de una sola película de seis horas como muchos argumentan, sino como tres películas que establecen su propio código a partir de una historia de origen.

¡Adiós grandes explosiones!

(Universal)

Siguiendo la tónica de Unbreakable, Shyamalan no apuesta por los grandes presupuestos, Glass es, ante todo una película que recupera varios argumentos centrales de la primera cinta, entre ellos el desarrollo psicológico que juega con el universo de los cómics y el mundo real. Veamos.

En Unbreakable, David Dunn es un guardia de seguridad que trabaja en el Lincoln Financial Field, el estadio de Filadelfia, un día se descarrila el tren en el que viajaba y todos mueren, menos él, de hecho no le pasa absolutamente nada, ni una fractura, ni un rasguño. David se empieza a preguntar desde cuando no se enferma y se da cuenta que, en realidad, nunca se ha hecho daño, sólo una vez que se ahogó en una piscina y muere por unos momentos. A la par, Dunn recibe una carta que lo lleva a una galería de viñetas de cómics, ahí conoce a Mr. Glass (Samuel L. Jackson), cuyo nombre de pila es Elijah y quien sufre la enfermedad de los huesos de cristal, un padecimiento que, en casos severos, provoca fracturas en los huesos al menor impacto. Elijah le explica que los cómics son, en realidad, una degeneración de tradiciones antiguas que documentan la existencia de hombres que tienen “poderes”, desde luego, aclara, todo en las historietas es muy exagerado, pero ellos se encuentran en el mundo real y en el mundo real existen este tipo de personas que son distintas a las demás. David es una de ellas y Elijah otra.

Elijah es un experto en cómics, en su estructura, en la construcción de los personajes, en los arquetipos que componen las historietas. El hombre de vidrio es capaz de explicar porque la quijada de los superhéroes es tan prominente y porque los ojos de los villanos son tan saltones.

Dice Elijah:

“He estudiado la forma de los cómics a fondo y he pasado un tercio de mi vida en camas de hospitales sin nada que hacer más que leer. Creo que los cómics pueden estar relacionados con una forma de transmitir la historia. Los egipcios dibujaban en las paredes, hay países que aún transmiten el conocimiento de formas pictóricas. Creo que los cómics pueden ser una forma de historia que alguien, donde fuera, sintió o experimentó. Entonces, a esa experiencia y a esa historia las engulló la máquina comercial y fueron embellecidas y actualizadas para la venta”.

Y respecto a los fenotipos de los héroes, la madre de Elijah le cuenta a Dunn lo que ha aprendido de su hijo, mientras contemplan una viñeta hacia el final de la cinta:

“Madre de Elijah: Este es uno de los primeros dibujos de Johan Davies. Ve los ojos del malo, son los más grandes de todos. Sí, su aspecto insinúa una perspectiva sesgada de su visión del mundo. No es nada normal.

David: ¿No provoca miedo?

Madre de Elijah: Sí, es lo que le dije a mi hijo. Aunque los hay de dos clases: existe el soldado malo, que combate al héroe con sus manos; y está la verdadera amenaza, el brillante y malvado archienemigo que combate al héroe con su mente”.

Durante el resto de la película, Bruce Willis tiene que averiguar si sí es un superhéroe o no. Incluso Elijah le dice que su debilidad, su Kryptonita, es el agua. Al final de la cinta todo parece indicar que David Dunn es un discreto paladín de la justicia, pero nunca queda claro sí es un héroe verdadero o no. Por su parte Elijah, se revela como el gran villano que llevó a Bruce Willis a actuar de esa forma por una sencilla razón, porque Elijah no quería sentirse único en el mundo y el hecho de que David se descubriera como un héroe a él le permitía entender su papel. La famosa vuelta de tuerca de M. Night Shyamalan.

David Dunn detiene un crimen, no logra salvar a todos, sólo algunos, es la vida real, no son los cómics, pero deja grandes marcas en las paredes debido a su fuerza, a que es irrompible. Entonces, ¿no es un desorden mental el que les hace pensar eso? Por su parte,  el súper poder de Elijah está claro, es su prodigiosa mente, pero, en todo caso, si son archienemigos como Batman y el Joker, Capitan América y Red Skull, hace falta el soldado malo, el que combate al héroe en una batalla completamente física. ¿Dónde está ese temible y bruto enemigo?

Bienvenidos a Split

(Universal)

No ahondaré mucho en la película, en sí misma tiene sus propios logros y, también, porque es más reciente. Si les interesa, aquí y aquí pueden leer más de ella.

Lo importante ha destacar de Split como parte del universo de Easttrail #177 es que, precisamente, se enfoca exclusivamente en contar el origen de un villano, desde luego, cuando la vemos no sabemos que pertenece al mismo universo que Unbreakable, pero algunos la consideran la primera película de origen de un villano.

Lo que es cierto es que La Horda, es decir la secta que habita dentro de Kevin Wendell Crumb (James McAvoy), es un villano y es muchos, pero sobre todos es La Bestia, un ser incontenible que mata a las personas para redimirlas por ser tan mundanas. Y es que Kevin tiene Transtorno de Identidad Disociativo.

El juego es básicamente el mismo que en Unbreakable, no sabemos si Kevin está loco o si la Bestia sí tiene “súper poderes”. En la escena post-créditos y, haciendo homenaje o parodia a las películas de superhéroes de grandes presupuestos, el director indio nos muestra que Split es una película que pertenece a la trilogía de Easttrail #177.

Como ya lo dije antes, Kevin es la máquina de guerra que se pondrá al servicio de Elijah en Glass.

(Universal)

Elijah el profeta

Sería ridículo no admitir que Glass está llena de referencias bíblicas o que toda la trilogía lo está. La película se sitúa 18 años después de Unbreakable, para ese momento Bruce Willis ya es un héroe en forma que la gente llama El Centinela. No quiero, ni pretendo contar la película, me parece que lo dicho antes demuestra de qué trata Glass, pero revisemos la sinopsis, rápidamente.

“Glass reúne a tres personajes ya conocidos. Elijah Price (Samuel L. Jackson), el supervillano discapacitado más conocido como Mr. Glass, David Dunn (Bruce Willis), un hombre que tiene la capacidad de no poder ser herido, y Kevin Wendell Crumb (James McAvoy), un joven que posee en su interior múltiples personalidades. Con el paso de los años, Elijah Price, recluido en una institución mental donde lo mantienen sedado, se ha rendido. Pero este villano es demasiado inteligente y, a pesar del tratamiento al que le somete la Doctora Ellie Staple (Sarah Paulson), tiene un plan para escapar. Su objetivo será unirse con La Bestia, una de las personalidades de Crumb. Será David Dunn quien trate de frenar sus planes, aunque detenerlos será una tarea difícil”.

Precisamente de eso trata la película, sin embargo todo esconde una segunda intención. Al igual que las cintas anteriores, cabe destacar el ritmo de la trama, no se trata de algo sumamente vertiginoso sino hasta los últimos 15 o 20 minutos del filme, mientras tanto tratamos de entender las intenciones de cada uno de los personajes que aparecen en la cinta.

La Doctora Staple trata de convencer a Mr. Glass, Kevin y David de que no son superhéroes, sino de que están locos y, en realidad, todos llegan a dudar de que en realidad tienen poderes, todos, menos uno. Mr. Glass. Por otro lado, como en los cómics, los superhéroes tienen aliados. Mr. Glass tiene a su madre (Charalayne Woodard); David Dunn ha Joseph Dunn (Spencer Treat Clark) su hijo; y Kevin tiene a Casey Cooke (Anya Taylor-Joy) quien fue secuestrada por La Bestia en Split, pero redimida por su bondad. De alguna manera, estos tres aliados representan el lazo entre el mundo real y el “mundo de los cómics”, los tres también llegan a dudar de los poderes de estos súperhombres, pero en el fondo siempre saben que es posible que sí sean seres especiales.

Cómo se aprecia en el tráiler de la cinta, Mr. Glass y La Bestia escapan; David Dunn tiene que detenerlos, pero la acción se circunscribe a un espacio muy pequeño. No hay peleas intergalácticas, tampoco destruyen la ciudad de Philadelphia, la pelea final sucede en un espacio contenido. En un universo heroico muy reducido. Porque, al final, no se trata de la siempre eficaz lucha entre el bien y el mal en su estado más puro.

Nos encontramos con hombres que tienen habilidades especiales, pero también un transfondo psicológico muy potente. Porque, después de todo, la lucha de los buenos contra los malos siempre ofrece una perspectiva de choque frontal muy cómoda, se trata de una abstracción teórica, no tiene nada que ver con el mundo real, y no podemos olvidar que estos personajes están inspirados en los cómics pero viven en nuestro mundo.

Entonces, la pelea es otra, un poco al estilo de los X-Men, lo que Mr. Glass sólo quiere es que se reconozca la existencia de personas que son capaces de lograr cosas increíbles, aunque sus métodos no sean los correctos, aunque exista gente que quiera destruirlos y ocultar su existencia. Éste es también el mensaje de M. Night Shyamalan, demostrar a cada ser humano que es capaz de lograr cosas increíbles sin importar su condición, que todos somos héroes a nuestra manera.

Una cosa más, Elijah significa Elías en nuestra lengua, Elías es el nombre del profeta por excelencia del antiguo testamento. El nombre de Elías en la tradición judeocristiana se emplea de distintas formas y recibe diversas denominaciones como Elías: el profeta; Elías el Precursor. Por tanto, en la cultura hebrea Elías es el nombre que se la da a los precursores, como Juan el Bautista, quien preparó el camino para la llegada de Jesús. También se le conoce como el “Restaurador” o “Revelador” y Mr. Glass, Elijah Price, es, precisamente, todo eso.

(Universal)

Lo bueno

Las actuaciones de todos. James McAvoy, Samuel L. Jackson, Bruce Willis, Anya Taylor-Joy, Sarah Paulson.

No es una historia común de superhéroes.

No hay grandes secuencias de acción.

La tensión psicológica que traza toda la película.

Volver a ver a Bruce Willis como David Dunn.

El cameo a la Stan Lee de M. Night Shyamalan.

Las vueltas de tuerca al final de la cinta.

Podría ser la mejor película de superhéroes hasta el momento.

Lo Malo

Por momentos tiene diálogos cursis.

La repetición de algunos conceptos para que aquellos que no han visto ninguna película anterior puedan entenderla.

Por momentos, parece que la película va a terminar de manera muy decepcionante como en la película de Señales.

Que a la gente no le va a gustar.

Veredicto

Glass no es una película para todos, ni siquiera para los fans del cine de superhéroes. No se trata de una historia de superhéroes convencional, por eso puede no gustarle a muchos, no es una película donde el mundo se tenga que salvar porque alguien lo quiere destruir, no hay gemas poderosas, ni ciudades enteras en peligro. No hay malos malos o buenos buenos, es, para bien y para mal, una excelente historia de origen de personajes, aunque esto no podamos necesariamente entenderlo.

Título: Glass.

Duración: 2 horas 9 min.

Director: M. Night Shyamalan.

Elenco: Anya Taylor-Joy, James McAvoy, Sarah Paulson, Bruce Willis, Samuel L. Jackson y Spencer Treat Clark.

País: Estados Unidos.

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