Cuando iban a golpear a Gus Rodríguez por culpa de Shigeru Miyamoto

Esta historia incluye a coleccionistas de Mickey Mouse, un japonés al que no le gusta hablar inglés y unos guaruras que casi matan a Gus Rodríguez.

Aunque no lo crean, Gus Rodríguez es una de las pocas personas en el mundo al que Shigeru Miyamoto reconoce y saluda con gran afecto. Después de tres décadas de estar relacionado con la marca Nintendo en nuestro país es algo que para muchos resultaría obvio, pero existen otras personas trabajando para la Gran N directamente, y por mucho más tiempo, a quienes el creador de Super Mario Bros no ve con el mismo entusiasmo, ¿Por qué? A ciencia cierta no lo sabemos, pero sospechamos que tiene mucho que ver con las primeras impresiones.

Como Nintendomaniacos que son todos y todas ustedes, sabrán que Rodríguez dirigió la revista Club Nintendo, un epítome de la marca japonesa en Latinoamérica, la cual nació sólo tres meses después de la publicación principal de Estados Unidos, Nintendo Power. “Prácticamente estábamos trabajando de la mano”, contó Gus durante una entrevista con el sitio Atomix.

Cómo Club Nintendo había sido todo un éxito, el dueño de la revista, Terohire Kikuchi, mandó a Gus Rodríguez y parte de su equipo a uno de los Consumer Electronics Show (CES), que por aquel entonces era el foro principal de Nintendo y de su competencia directa, Sega, a principios de los noventa.

“Una de las cosas más maravillosas que me pasó esa vez –Cuenta Gus- es que nos entrevistamos con la gente de Nintendo Power, Gaile Teldin y Leslie Swan”, quien fuera durante muchos años la voz oficial de la princesa Peach. El encuentro fue benéfico para ambas revistas, pues desde entonces colaboraron mutuamente, compartiendo reseñas y trucos (que antes de la popularización del internet eran tan difíciles de obtener).

(Foto: Gus Rodríguez)

Pero esa primera reunión tuvo un plus, Teldin y Swan le presentaron a Rodríguez al diseñador y productor estrella de Nintendo: Shigeru Miyamoto.

“Él es muy terrenal, la gente de Nintendo lo ha hecho más inalcanzable. Estaba caminando por todos lados como un ser normal. Como yo no sabía cómo era la cosa, me fui de corbata y traje. Todas mis corbatas son de Mickey Mouse. Él colecciona Mickey Mouse, le gustó mucho mi corbata y se la regale. Él dijo “No, le voy a dar un consejo: Nunca regale nada de su colección”. Yo le dije “señor, le juro que esta la tengo repetida”. Era azul con unos Mickeys muy discretitos, le dije “por favor, se la regalo”. Él me regaló su tarjeta autografiada. 6 meses después nos vimos, me puse mi corbata y me dijo: “ya le creo”, narra Gus sobre ese primer encuentro.

Esa no fue la última vez que se vieron y platicaron, sus encuentros han sido constantes durante los últimos 26 años.

“Le dieron la portada de la revista Time, lo cual para Nintendo fue un gran acontecimiento. Nos pasaron a 390 medios a una conferencia de prensa exclusiva. La portada decía “Shigueryu Miyamoto el Spielberg de los videojuegos”, me tocó pregúntale. Y, antes de mi pregunta, le dije que era injusto, que la portada debería decir: Spielberg, el Miyamoto del cine. Le gustó mucho”.

En palabras de Gus Rodríguez, Miyamoto habla perfectamente inglés “pero se hace güey” y usa a un traductor para sacar de onda a la gente. En otra ocasión, el equipo de Club Nintendo viajó a Japón para la presentación de un videojuego y en su tiempo libre Chucho Medina (productor de Nintendomania) encontró en Akihabara un juego de Super Mario rarísimo, de antes del NES.

“Cuando llegamos a la convención le dijo a Miyamoto “me lo puede firmar” y se le queda viendo y le dice ‘¿dónde conseguiste esto?’. Esas cositas, que sabe que somos apasionados de los videojuegos y de Nintendo nos han hecho tener una relación con él”, cuenta Gus Rodriguez.

“La última vez que nos vimos él se paró a saludarme porque yo no lo había visto. Todos sus guaruras (me empujaron y decían) ‘No se puede acercar’. ¡Pues yo qué, si él es el que me está dando lata!”, recuerda Gus Rodríguez sobre el altercado que que se desató la última vez que se vieron.

Para muchos parecerá que este es un evento muy exagerado, pero el maestro Miyamoto está siempre protegido por un equipo de seguridad de Nintendo. Seguramente la familiaridad con la que trató a nuestro querido Gus debió encender todas las alertas, pues no es común que alguien de su envergadura trate así a las personas (y menos a los no asiáticos). Por su parte, Gus a repetido en numerosas ocasiones que considera Miyamoto como un genio de dos siglos.

Rodríguez no entró más en detalles sobre este encuentro accidentado, pero todo parece indicar que terminó en sana diversión. Lo que el equipo de seguridad no sabe es que Rodríguez es un gran boxeador, como lo demostró una y otra vez como el penúltimo jefe de Chávez, el videojuego.