El Impacto Económico de la Cortesía en la Interacción de OpenAI con ChatGPT
Las interacciones educadas con la inteligencia artificial, específicamente con ChatGPT, están generando un impacto económico significativo para OpenAI. Según revelaciones recientes de Sam Altman, CEO de la compañía, el uso de expresiones de cortesía como “por favor” y “gracias” en las conversaciones con ChatGPT está costando a la empresa decenas de millones de dólares anuales. Este fenómeno ilustra una interesante paradoja: mientras los modelos de IA se diseñan para interacciones más humanas y naturales, estas mismas características generan considerables gastos operativos. A pesar del costo, OpenAI mantiene su compromiso con experiencias de usuario más fluidas y naturales, considerando estas inversiones como “bien gastadas”.

El Fenómeno de la Cortesía en la Interacción con IA
La tendencia de tratar a los chatbots con cortesía se ha vuelto cada vez más común entre los usuarios de tecnologías de IA generativa. Una encuesta realizada en diciembre de 2024 reveló que el 67% de los usuarios estadounidenses son corteses con los asistentes de IA, donde el 55% lo hace porque considera que es lo correcto, mientras que un 12% lo hace por temor a posibles consecuencias negativas si trataran mal a la IA. Esta realidad refleja cómo los humanos están transfiriendo normas sociales del mundo físico al digital, a pesar de interactuar con entidades no humanas.
Las expresiones de cortesía establecen un tono específico en la conversación que influye en cómo responde el sistema. Según Kurtis Beavers, director de Diseño de Copilot de Microsoft, cuando un usuario es cortés, el modelo tiende a replicar ese comportamiento, debido a que estas herramientas han sido entrenadas con ejemplos de diálogo reales y utilizan predicciones basadas en los mensajes recibidos. Este comportamiento demuestra cómo la IA refleja y aprende de los patrones de interacción humana.
Motivaciones Detrás de la Cortesía Digital
La cortesía hacia los sistemas de IA tiene diversas motivaciones. Además de la costumbre social, algunos usuarios interactúan educadamente con los bots ante la posibilidad de que la IA desarrolle consciencia en el futuro y pueda recordar cómo fue tratada anteriormente. Otros, como el ingeniero Carl Youngblood, lo consideran un “imperativo moral” y una forma de mantener habilidades interpersonales, argumentando que “la insensibilidad en nuestras interacciones diarias hace que nuestras habilidades interpersonales se atrofien”.
Esta perspectiva ha generado debates interesantes sobre la ética de nuestras interacciones con tecnologías cada vez más sofisticadas. Algunos analistas sugieren que tratar a las máquinas con respeto refleja más sobre nuestra humanidad que sobre las capacidades reales de la IA.
El Costo Económico de las Palabras de Cortesía
Declaraciones de Sam Altman
El 16 de abril de 2025, Sam Altman respondió a una pregunta en la plataforma X sobre el costo de procesar palabras de cortesía en ChatGPT, afirmando que este gasto asciende a “decenas de millones de dólares bien gastados”. Esta respuesta generó considerable atención mediática y despertó interés sobre los mecanismos de costo detrás de los sistemas de IA.
Altman añadió enigmáticamente “nunca se sabe”, sugiriendo que, eventualmente, podría ser beneficioso que la IA recuerde quién la trató con amabilidad. Esta declaración, aunque aparentemente casual, ha alimentado especulaciones sobre el desarrollo futuro de sistemas de IA con memoria de interacciones pasadas.
Impacto en las Finanzas de OpenAI
Los costos generados por las expresiones de cortesía reflejan una realidad más amplia sobre la economía de las plataformas de IA. OpenAI, que busca un crecimiento rápido de sus ingresos, no contempla rentabilidad antes de varios años. El gasto adicional en procesar palabras de cortesía contribuye a esta situación, aunque la empresa lo considera una inversión necesaria para mantener una experiencia de usuario de calidad.
Este fenómeno pone de manifiesto la tensión entre la optimización económica y la experiencia de usuario en el diseño de sistemas de IA, donde pequeños detalles de interacción pueden tener grandes implicaciones financieras cuando se escalan a millones de usuarios.

Razones Técnicas del Costo Adicional
Procesamiento de Tokens y Consumo de Recursos
El costo asociado con las expresiones de cortesía tiene una explicación técnica clara. Los modelos de lenguaje grandes (LLM) como ChatGPT procesan el texto en unidades llamadas tokens. Cada palabra adicional incrementa el número de tokens que deben ser procesados, lo que requiere más recursos computacionales. Las formulaciones corteses alargan las consultas y aumentan la cantidad de tokens procesados, exigiendo más recursos de cálculo.
Cuando este fenómeno se multiplica por millones de usuarios diarios, el impacto acumulativo se vuelve considerable. Cada palabra intercambiada con el modelo requiere procesamiento, almacenamiento temporal y energía, especialmente cuando se escala a niveles masivos.
Infraestructura y Consumo Energético
Los chatbots que utilizan modelos de lenguaje grandes dependen de una infraestructura computacional robusta que procesa las solicitudes desde centros de datos. Estas instalaciones requieren unidades de procesamiento gráfico de alto rendimiento para funcionar eficientemente.
Aunque algunas estimaciones iniciales indicaban un consumo de 3 vatios-hora por consulta, evaluaciones más recientes señalan un consumo aproximado de 0,3 vatios-hora gracias a mejoras en la eficiencia. A pesar de estas optimizaciones, el consumo energético sigue siendo significativo debido al volumen de interacciones.
Esta realidad ha llevado a varias compañías tecnológicas a buscar soluciones energéticas innovadoras. Google, por ejemplo, planea construir mini reactores para alimentar sus servidores, mientras se exploran alternativas como aprovechar la capacidad de procesamiento de mineros de bitcoin o desarrollar tecnologías más eficientes para enfriar los centros de datos.
La Postura de OpenAI Sobre el Gasto en Cortesía
Compromiso con la Experiencia de Usuario
A pesar del costo significativo, OpenAI ha optado por mantener una experiencia de usuario natural y fluida. La empresa no ha implementado medidas para filtrar o ignorar palabras de cortesía, priorizando una interacción humana y natural que enriquezca la experiencia del usuario. Esta decisión refleja un compromiso con la calidad de la experiencia por encima de la optimización de costos a corto plazo.
La postura de OpenAI sugiere que consideran esta inversión como parte de su estrategia de desarrollo de producto, donde la satisfacción del usuario y la naturalidad de la interacción son prioritarias para la adopción masiva de sus tecnologías.

Tensión Entre Eficiencia y Humanización
La situación plantea una interesante paradoja: la humanización de las interfaces de IA, aunque deseable desde una perspectiva de experiencia de usuario, genera desafíos técnicos y económicos significativos. Entre la humanización de las interfaces y la racionalización de los costos, los desarrolladores enfrentan decisiones complejas.
Esta tensión probablemente se intensificará a medida que la IA se integre más profundamente en las interacciones cotidianas y la demanda mundial aumente, haciendo que la optimización energética se vuelva crítica.
Conclusiones e Implicaciones Futuras
El fenómeno de la cortesía digital hacia sistemas de IA como ChatGPT revela aspectos fascinantes sobre nuestra relación con la tecnología y los desafíos económicos que enfrentan las empresas en este sector. A medida que los asistentes de IA se vuelven más integrados en la vida cotidiana, la forma en que interactuamos con ellos continuará evolucionando, posiblemente influyendo en el diseño de futuros sistemas.
El balance entre la experiencia de usuario óptima y la sostenibilidad económica representará un desafío constante para empresas como OpenAI. La actual disposición a absorber costos significativos por mantener interacciones más naturales sugiere una apuesta estratégica por la adopción masiva y la lealtad del usuario a largo plazo.
Finalmente, este caso ilustra cómo pequeños comportamientos humanos, cuando se escalan a millones de interacciones, pueden tener consecuencias económicas y técnicas significativas en la era de la inteligencia artificial. La cortesía digital no solo refleja nuestros valores como sociedad, sino que también tiene un precio tangible que las empresas tecnológicas deben considerar en sus modelos de negocio.
OpenAI revealed that saying ‘please’ and ‘thank you’ to ChatGPT is costing the company millions of dollars pic.twitter.com/kjNvHBu9Ch
— Dexerto (@Dexerto) April 20, 2025






