La Unión Europea dicta las pautas sobre las que debe operar la inteligencia artificial

La Comisión Europea junto a 52 expertos en el tema para determinar las pautas bajos las cuales se debe conducir la IA.
(Comisión Europea)

Pueden llamarme post-apocalíptico, pero cada vez estoy más convencido de que la tecnología y las grandes empresas tecnológica se están adueñando, no sólo del mundo, también de nosotros. Me refiero a nuestra constitución humana. Los algoritmos y la inteligencia artificial nos están determinando cada vez más, por eso es importante regular el uso ético de la misma para el futuro de la vida humana.

Pues bien, en un pequeño intento porque esto suceda, la Unión Europea publicó un conjunto de pautas sobre cómo los distintos gobiernos y las empresas deben desarrollar y operar la inteligencia artificial bajo principios claros de ética.

Las nuevas directrices de la UE sobre el tema abordan los problemas turbios y difusos que afectarán a la sociedad a medida que integramos la inteligencia artificial en sectores como la atención médica, la educación y la tecnología de consumo.

La Unión Europea reunió a 52 expertos que propusieron siete requisitos para los futuros sistemas de inteligencia artificial deberían cumplir:

  • Agencia humana y supervisión: la IA no debe pisotear la autonomía humana. Los sistemas de IA no deben manipular ni coaccionar a las personas, y los humanos deben poder intervenir o supervisar todas las decisiones que tome el software.
  • Robustez y seguridad técnicas: la IA debe ser segura y precisa. No debería ser fácilmente comprometida por ataques externos y debería ser razonablemente confiable.
  • Privacidad y control de datos: los datos personales recopilados por los sistemas de IA deben ser seguros y privados. No deberían ser accesibles para cualquiera, y no deberían ser robados fácilmente.
  • Transparencia: los datos y los algoritmos utilizados para crear un sistema de IA deben ser accesibles, y las decisiones tomadas por el software deben ser entendidas y rastreadas por los seres humanos. En otras palabras, los operadores deben poder explicar las decisiones que toman sus sistemas de IA.
  • Diversidad, no discriminación y equidad: los servicios proporcionados por IA deben estar disponibles para todos, independientemente de su edad, género, raza u otras características. Del mismo modo, los sistemas no deben estar sesgados en este sentido.
  • Bienestar ambiental y social: los sistemas de IA deben ser sostenibles (es decir, deben ser ecológicamente responsables) y mejorar el cambio social de manera positiva.
  • Responsabilidad: los sistemas de IA deben ser auditables y resguardados por las protecciones existentes para los denunciantes corporativos. Los impactos negativos de los sistemas deben ser reconocidos e dados a conocer por adelantado.

Si bien algunos conceptos como un “cambio social positivo” son difíciles de determinar, lo cierto es que este un primer intento por comenzar a regular la inteligencia artificial y si bien, se trata de directrices, es posible que la Unión Europea acomode las piezas que sean necesarias para empezar a crear un conjunto de leyes que ayuden a regular el uso de la IA.

Como parte del mismo esfuerzo, el comunicado ofrece una “Lista de evaluación confiable de IA”, la cual se trata de una serie de preguntas que pueden ayudar a los expertos a descubrir posibles puntos débiles o peligros en un software de inteligencia artificial.