Después de años de entretenimiento godín, ahora sabemos los verdaderos motivos por los que los juegos de Windows existen.

Además de entretenernos en la oficina o en un momento de aburrimiento, juegos de Windows como lo son el Buscaminas y el legendario Solitario ya forman parte de nuestros recuerdos favoritos de la década de los 90.

Pero ¿alguna vez se imaginaron que los juegos de Windows tenían una intención mucho más compleja que solamente entretenernos? Pues sí, en realidad hay un ingenioso trasfondo detrás de la implementación de cada una de estas joyas noventeras.

Solitario debutó en Windows 3.0 allá por 1990, su inclusión pretendía que los usuarios pudieran acostumbrarse al sistema “drag and drop” que hoy en día es muy común. En aquél momento era algo nuevo: hacer click en algún elemento del escritorio como una carpeta y tener la libertad de colocarlo en otro lugar tan solo manteniendo presionado el botón del mouse.

En 1994, Libby Duzan, gerente de producto en Windows, dijo en una entrevista que el juego pretendía calmar a las personas que pudieran intimidarse con el sistema operativo.

Dos años después, con la versión 3.1 se incluyó Buscaminas, y su motivo fue el de acostumbrarnos al uso del click derecho, y dejar en claro que dicha herramienta iba a servir como un complemento al click tradicional pero que no funcionaría de la misma manera.

Otro juego que también se volvió muy popular en Windows, fue Corazones, que debutó también en 1992 de inicio solamente para grupos de trabajo que estuvieran conectados en la misma red local, el propósito era el de generar interés con las futuras funciones de conectividad.

Si nos ponemos a reflexionar un poco, es bastante interesante cómo cosas tan sutilmente implementadas, pueden ayudarnos a aprender y por ende, a acostumbrarnos a algo de manera tan natural.

fuente MentalFloss

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