Trump quiere aplicarle un Fatality a los videojuegos violentos.

Ayer la noticia política más importante fue que Donald Trump anunció la imposición de aranceles a las importaciones a Estados unidos de acero y aluminio, aunque exentó temporalmente a Canadá y México. Después del anuncio, Trump tuvo una reunión con representantes de la industria de los videojuegos, a los que buscaba presentar estudios que vinculan el aumento de la violencia con los juegos.

El mes pasado, en respuesta a una masacre perpetrada por un joven 19 años que mató a 17 personas en una escuela secundaria de la ciudad Parkland, Florida, Trump culpó a los videojuegos del aumento de la violencia:

“Estoy escuchando cada vez a más personas decir que el nivel de violencia en los videojuegos está realmente moldeando los pensamientos de los jóvenes”, dijo Trump justo después del tiroteo.

A finales de la semana pasada, Sarah Huckabee Sanders, secretaria de prensa de la Casa Blanca, anunció que Trump tenía agendada una reunión con representantes de la industria de los videojuegos para “discutir la exposición a videojuegos violentos y la correlación con la agresión y la insensibilización en los niños”. Sin embargo los principales voceros de las compañías desarrolladoras negaron que los hubieran invitado a esa reunión.

Finalmente, a la reunión asistieron Michael Gallagher (presidente de la Entertainment Software Association), Patricia Vance (presidenta de la ESRB), Strauss Zelnick (CEO de Take Two) y Robert Altman (CEO de Zenimax). Se sabe que Trump y sus asesores presentaron sus estudios en contra de los videojuegos, mientras que los representantes de la industria presentaron sus propias investigaciones, además de acogerse a la Primera Enmienda para defender la libertad de expresión, y argumentar que la clasificación de la ESRB permite informar a los padres claramente si un juego no es apto para los menores de edad.

Vicky Hartzler, diputada por Missouri y una de las invitadas a la reunión al lado de Trump, reveló algunos de los temas que se tocaron en la reunión:

“La reunión de hoy fue una oportunidad para aprender y escuchar los diferentes lados sobre las preocupaciones y posibles soluciones a la violencia en las escuelas. Creo que hoy se lograron avances significativos, y espero que se pueda construir sobre este progreso en el futuro. Las discusiones no deben limitarse sólo a los videojuegos y las armas. El enfoque del Presidente de no dejar piedra sin remover es prudente y también se deben llevar a cabo reuniones similares con la industria del cine, sobre la violencia con armas en las películas”.

A pesar de que no se llegó a ningún acuerdo, inmediatamente después de la reunión, la Casa Blanca compartió un video en el que recopilan escenas violentas en los videojuegos, como una estrategia para mover la opinión pública de su lado. Por cierto, en el video se incluyen secuencias de juegos como Call of Duty: Black OpsDead by Daylight, Fallout 4 y Sniper Elite 4.

Todavía no se sabe si Trump logrará limitar la violencia en los juegos, pero es un enemigo a su alcance para intentar volver a ganar popularidad entre los electores. Sobre todo tomando en cuento lo flexible que ha sido su política frente a la regulación de las armas en Estados Unidos.

fuente Games Industry

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