En una de las opciones Walter no moría al final, y en otra moría sin ningún tipo de gloria.

Esta semana se cumplieron 10 años del estreno de Breaking Bad, y por eso Variety reunió a las mentes creativas detrás del popular programa de televisión, incluyendo a Vince Gilligan, el creador de la serie. En la larga entrevista los guionistas revelaron detalles del final original que habían planeado para la serie, revelando que querían hacer sufrir mucho a Walter White.

Vince Gilligan rememoró que, al momento de comenzar a escribir la última temporada, todos los creativos coincidieron en que el único destino posible para Walter era morir en el último episodio… hasta que alguien propuso una idea distinta.

“Todos sabíamos que no había ni una posibilidad de que Walt fuera a sobrevivir. Había una especie de mente colmena entre todos estos maravillosos escritores. Pero recuerdo que una tarde, alguien propuso algo diferente, y estuve un rato interesado en esa posibilidad: “¿No sería realmente irónico si Walt es el único que sobrevive a todo?” Porque parecía muy obvio que Walt tendría que morir al final del episodio final, pero tal vez él podría ser el único que quedara vivo. Todavía tendría una sentencia de muerte por su cáncer, pero terminaríamos con él vivo, después de ver que toda su familia había sido eliminada. Eso hubiera sido realmente oscuro”, indicó Gilligan.

Después de que decidieron que era mejor matar a Walter White, barajaron varias opciones sobre su muerte, una que estuvo a punto de llegar a la versión final tenía que ver con una muerte alejada de toda la acción, y sin que nadie supiera su destino final:

“Hubo un debate sobre su muerte, y hubo una propuesta en la que él moría ignominiosamente en una camilla en un hospital, como una especie de “John Doe” [alguien del que nadie sabe su nombre] mientras la vida continuaba sin él. Creo que la idea detrás de esa idea era que gran parte de lo que él perseguía era una sensación de estatus y un sentido de importancia. Hubiera sido un mejor castigo para él ser arrojado a un lado y pasado por alto al final, terminado en una fosa común”, añadió el guionista Sam Catlin.

También recordaron cómo fue que Gilligan le avisó a Aaron Paul, el actor que dio vida al carismático Jesse Pinkman, que habían decidido no matar a su personaje al final de la primera temporada:

“Recuerdo estar en el set durante la primera temporada, y [Vince] le gritó: “Aaron, ven aquí.” Aaron se acercó, y Vince le dijo: “Oye, Aaron, sólo quiero que sepas: pensé que íbamos a matarte al final de la primera temporada, pero buenas noticias, te queremos mucho, no vamos a matarte”. [Paul estaba temblando] Aaron, es un libro abierto con respecto a sus emociones”, recordó Peter Gould, uno de los guionistas de la serie.

Justo por ser la brújula moral de toda la serie, decidieron que Jesse sobreviviría a la última aventura de Walter:

“Sentí que Jesse era alguien que potencialmente podría tener una nueva oportunidad en la vida.  Existía la posibilidad de redención en el futuro de Jesse, mientras que con Walt, él había ido demasiado lejos. Con Jesse, él está completamente roto al final, pero dejamos esa idea de “tal vez él no era tan malo”. Quizás ahora se inclinará por tomar buenas decisiones, incluso pensamos en mandarlo a vivir a Nueva Zelanda”, señaló Gennifer Hutchison, otra de las guionistas.

¿Prefieren estos finales al original? Mientras, aquí puedes ver un resumen de la serie.

fuente Variety

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