Cristina Vales, amante de la pantalla, nos recomienda esta semana Another Earth, una película que explora situaciones complejas a partir del sci-fi.

Another Earth

La cultura popular se ha encargado de reforzar la idea que se tiene de la ciencia ficción. La mayoría de la gente lo ve como un género para nerds en el cual la aventuras en el espacio son el hilo conductor. Ahora, no es que este tipo de historias –de las que confieso también soy fan– tengan algo de malo. La ciencia ficción clásica sí empezó así, era la manera que la sociedad tenía para metaforizar a los que pensaban que eran su enemigo –gracias, Guerra Fría– en ese momento y exteriorizar el miedo al futuro.

Sin embargo, estamos en 2018 y de las cosas más interesantes que se han vivido en los últimos años en el cine y la televisión, es la manera en que se combinan y reinventan los géneros. Another Earth es el ejemplo perfecto de cómo se le puede dar profundidad, humanidad y drama a una historia cuya columna vertebral es la ciencia ficción.

La película del 2011 se centra en Rhoda, una adolescente con un prometedor futuro quien va a la cárcel después de matar a dos miembros de una familia mientras manejaba ebria. Al salir, el mundo está envuelto en una crisis cuando de la nada aparece, como luna, un planeta idéntico a la Tierra. ¿Lo más extraño? Se descubre que no sólo se parece a nuestro planeta, sino que es una réplica idéntica.

La fortaleza de esta película es el guión coescrito por su protagonista, Brit Marling –a quien podrán conocer por The O. A–, y su director, Mike Cahill. Ellos demuestran que una historia bien contada puede tener grandes ambiciones, a pesar de que no se cuente con un presupuesto enorme. Aquí, el factor ciencia ficción sirve como un mero instrumento para que los personajes se cuestionen su propia humanidad. Lo hace a través de un paralelo muy literal que obliga a sus personajes a enfrentarse a sí mismos y a hacerse las preguntas difíciles que todos evitamos. ¿Habré tomado decisiones distintas en este otro planeta? ¿Seré otra persona? ¿Mi familia estará viva ahí? ¿Soy una buena persona?

Visualmente la cinta tiene momentos espectaculares, y aunque su ritmo es pausado, logra cimentar su universo lo suficientemente bien para mantener el interés de la audiencia. Esto gracias a actuaciones honestas y dilemas reales que usan la ciencia ficción para mostrar la condición humana de sus personajes. Además, tiene un final brillante que te dejará gritándole a la pantalla.

Como esta cinta, hay muchas que han cambiado el rumbo de la ciencia ficción en la actualidad. Ahora es un género complejo que explora, a través de metáforas, situaciones complejas dignas de análisis profundo.

Por: Cristina Vales (@crisvales). Amante de las pantallas grande y chica, por eso escribe de ellas. Cree que Buffy la cazavampiros tiene todas las respuestas de la vida y siempre vas a encontrar un libro en su bolsa.

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