Una y otra vez, los perros de rescate han demostrado ser más que nuestros mejores amigos ¡Son héroes!

No importa si es un huracán o un sismo, los binomios caninos de búsqueda y rescate siempre están listos y dispuestos para prestar ayuda, salvar vidas ,o recuperar los cuerpos de personas que desgraciadamente perdieron la vida. Estos perros no son militares, ni están entrenados para cazar o ser agresivos. Muy por el contrario, son animales dóciles y amigables: son perros criados en amor.

Desde el origen de su nombre, se llama binomio canino al equipo conformado por un humano (entrenador) y su perro. Entre ellos debe existir una relación muy fuerte de respeto, amistad, confianza y construida durante años. La estrecha relación que existe entre humano y perro es la clave para un rescate exitoso.

¿Cómo se entrena a un perro para el rescate?

El entrenamiento básico de estos perros dura de 12 a 14 meses. Diariamente entrenan hasta 4 horasdependiendo del temperamento que tiene el perro y la especialidad zootécnica– en superficies inestables, lugares con poca luz, o en donde tengan que enfrentarse a ciertas circunstancias como fuertes ruidos, lluvia o fuego.

Pero el entrenamiento no inicia de esa forma. Todo comienza con el juego, con cosas que le gusta morder al perro (telas, cuerdas) y que luego puedan usarse para enseñarles a encontrar personas. Nunca se usa la violencia para corregirlos, sino un sistema de premios. Los humanos también reciben entrenamiento en rescate y en alemán, dado que es en ese idioma en el que se dan las instrucciones a los perros.

Las jornadas de trabajo de estos animales son largas y extenuantes, por lo que en general se eligen razas grandes para ser rescatistas: pastor alemán, pastor belga, labrador retriever, son algunas de las más comunes para este trabajo. En parte esto también se debe a que son más empáticos con los humanos, pero también pueden ser mestizos y hasta Chihuahua. La raza no es determinante para la selección, cuentan todos los que puedan realizar el trabajo.

La Marina de México emplea, principalmente, perros de raza labrador y pastor belga. Cada uno con su propia función zootécnica en trabajos de búsqueda de narcóticos, guardia y protección, búsqueda de explosivos, personas y cadáveres. Todos los perros son seleccionados desde cachorros, y su vida activa en el servicio es de 7 años aproximadamente.

“Actualmente contamos con 20 perros de la sección canina del Cuartel General del Alto Mando. Los perros que durante su entrenamiento no tienen el carácter para poder realizar las funciones; en ese caso ya no se sigue con el entrenamiento de esos perros y la Oficialía Mayor del Gobierno reemplaza esos perros”, explica el Capitán de fragata Israel Monterde Cervantes.

Al finalizar el entrenamiento se evalúa que perros pueden realizar el trabajo y cuáles no. Por poner un ejemplo, de 2010 al 2015 sólo 5 perros lograron certificarse para acudir en ayuda de los humanos cuando hay un desastre mayor. Así lo explica Julio Velázquez, responsable de la Unidad Canina de Rescate de la UNAM:

“Hay un trabajo en conjunto entre el guía y el perro, pero en realidad el que termina haciendo la detección es el mismo perro. El guía solo le ayuda y conduce”,

En nuestro país, la Unidad de Rescate Canino de la UNAM, dependencia de la Dirección General de Protección y Prevención Civil (DGPPC), pertenece a la Organización Internacional de Perros de Búsqueda y Rescate (IRO, por sus siglas en inglés); una red mundial de más de 115 organizaciones y 40 países bajo el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y se especializa en temas de búsqueda y rescate con perros.

Actualmente, México cuenta con alrededor de 300 binomios caninos trabajando en diversas dependencias y cuerpos de rescate.

“Aunque se requiere una cantidad grande de perros certificados en el país, necesitamos ejemplares que por lo menos cumplan con buscar a una persona, localizarla y ayudarla a salir de un eventual desplome de su edificación. Si en algún momento llegáramos a tener un evento mayor en la ciudad de México, podríamos ser un centro de concentración de los equipos caninos, incluso internacionales, porque aquí ya ha venido gente de España, Colombia, Canadá, Francia, Italia y Alemania, entre otros”, explica Julio Velázquez.

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