La Princesa Mononoke es una de las películas de Hayao Miyazaki que menos daño ha sufrido en su llegada al mundo inglés y hoy sabemos por qué: porque la traducción corrió a cargo de Neail Gaiman, uno de los autores contemporáneo más prolíficos y exactos del habla inglesa.
A pesar de que le fue mal en taquilla y que ya habían mostrado al mundo muchas de sus grandes obras, La Princesa Mononoke fue la película que abrió las puertas al mundo anglosajón al Studio Ghibli. No fue algo fácil, ya que la filial de Disney, Miramax, era la encargada de distribuir la película, y lo hizo bajo la promesa de no hacer ediciones de la película.
Miramax se acercó a su director estrella, Quentin Tarantino, para que hiciera la traducción del guión, pero este lo rechazó y les recomendó a Gaiman, lo cual fue un gran acierto.
Recientemente Gaiman confesó todo a través de su cuenta de twitter. “Mi mayor secreto (Studio Ghibli solicitó que se eliminaran algunos de los ejecutivos de Miramax del póster y los créditos. Los ejecutivos observaron todos los nombres, determinaron que permanecerían en ellos y se dieron cuenta de que el mío era prescindible por contrato)”, escribió.
My biggest secret. (Studio Ghibli asked for some of the Miramax execs to be removed from the poster and credits. The execs looked at all the names, determined that theirs would remain, and realised that mine was contractually expendable.) https://t.co/fm7BRFpp1W
— Neil Gaiman (@neilhimself) August 12, 2019
Así es, su nombre no aparece en el póster porque una de las demandas del Studio Ghibli era que solo los nombres de sus ejecutivos aparecieran en el póster, lo cual no le gustó a los de MIramax quienes buscaron el espacio para colarse y así empujaron el crédito del traductor hasta que desapareció y se convirtió en una leyenda por muchos años. Aunque Gaiman si aparece en los creditos dentro de la película.





