Molchat Doma y el oscuro secreto de la canción viral en TikTok

Cómo una canción post-punk con vibras soviéticas se volvió viral en TikTok... y llevó a miles de adolescentes a añorar vivir en Rusia.

En 2020, al mismo tiempo que una pandemia llevó a un aislamiento social masivo para evitar los contagios de Covid-19 a nivel global, resurgió el post-punk. Fue por ‘Судно’ (Sudno), una canción oscura y pegajosa, interpretada por la banda bielorrusa Molchat Doma. ‘Судно’ le dio la vuelta al mundo y sirvió como soundtrack para miles de videos en TikTok. ¿De dónde salió y, sobre todo, por qué una canción tan sombría llegó a ser una de las más populares en los charts de Spotify?

La popularidad de ‘Судно’ alcanzó el pico en medio de la pandemia, en una plataforma que sirvió como otro medio de expresión para quienes debieron pasar semanas consecutivas recluidos en casa: Tiktok se llenó de videos de adolescentes que bailan en patines de cuatro ruedas, pintan con gouache, se maquillan o se cambian de ropa frente al espejo al ritmo de la canción.

Sin embargo, la historia del tema es más tétrica y empieza hace casi veinte años, cuando el geólogo ruso Boris Ryzhy escribió un poema que dice algo así:

Vasija esmaltada
Ventana, mesita de noche, cama
La vida es dura y no es cómoda
Pero es acogedor morir
Vasija esmaltada
Ventana, mesita de noche, cama
La vida es dura y no es cómoda
Pero es acogedor morir

Ryzhy, nacido en una familia de intelectuales y campeón de boxeo en su adolescencia, murió en 2001: “Aunque fue amado y respetado por muchos”, dice su página oficial, “a la edad de 26 años Boris Ryzhy murió por suicidio, siguiendo los pasos de muchos artistas rusos en el pasado”.

Antes de su muerte, Ryzhy alcanzó cierto nivel de reconocimiento como escritor en la escena local. Pero fue hasta 2020 que llegó a todo el mundo a través de Molchat Doma: una banda que musicalizó su obra y le dio el sonido que ahora inunda todos los feeds. La letra y su mensaje desesperanzador pueden servir como un vistazo a la depresión que padecía Ryzhy. La música, por otro lado, es una mezcla bailable de percusiones que recuerdan a ‘Maniac’ de Flashdance, sintetizadores y una voz grave parecida a la de Ian Curtis de Joy Division.

En la década de 2000, cuando las disqueras todavía eran las principales responsables de la difusión y el despegue musical, fueron bandas como Interpol y She Wants Revenge las que trajeron consigo reminiscencias ochenteras de Joy Division y Bauhaus. Pero veinte años después, en un mundo donde cualquier persona puede llegar a alcanzar audiencias de millones de personas con el poder de una aplicación en su teléfono, el post-punk volvió a ser un fenómeno gracias al internet.

A principios de mayo, ‘Судно’ llegó a ocupar el primer puesto en el Viral 50 de Spotify de Estados Unidos. Y no fue solo la calidad musical ni lo ominoso de su letra lo que la llevó a la cima: también la idealización del estilo de vida soviético.

 

Solía vivir en Rusia

Parte de la viralidad empezó con Leonid Verdinsky: un joven que compartió un TikTok con escenas de su vida en San Petersburgo, Rusia, musicalizado con la misma pieza de Molchat Doma. Con 6.6 millones de reproducciones hasta ahora, el video de no más de 30 segundos muestra escenas de la vida nocturna, situaciones urbanas y escenas que podrían ser el equivalente del ‘1979’ de Smashing Pumpkins, pero en ruso: la representación de la juventud despreocupada que nunca tuvimos, pero muchos quisimos tener.

“Me dieron ganas de mudarme a Rusia”, dice un comentario. “Vivir en Rusia y rumbear con punk posmoderno ruso”, dice otro. “Confirmo que quiero vivir en Rusia”, declaran.

Sin embargo, así como Verdinsky usó ‘Судно’ para expresar su añoranza por una parte de la vida que tenía antes de mudarse a San Francisco, otros usaron la misma canción para responder a la romantización de la vida en Rusia y en referencia, específicamente, a las leyes que criminalizan a la población LGBT. El mismo Verdinsky publicó otro video en el que explica “la verdad” sobre el TikTok anterior:

“Amaron mi video sobre Rusia. ¡Aquí está la verdad! Era un club nocturno, Kisloty. Éramos libres… solo ahí. Pero la vida real en Rusia es muy peligrosa para las personas LGBTQ+. Temía por mi futuro. Fui atacado y golpeado. La policía no me ayudó, dijeron que me lo merecía. Cambié mi vida, busqué asilo político LGBT en California. Nunca había sido tan feliz. Finalmente soy libre y ya no tengo miedo. Espero que un día Rusia cambie, porque el amor siempre gana”.

De acuerdo con un informe de Human Rights Watch, la ley contra la “propaganda gay” en Rusia, que está vigente desde 2o13, “es un ejemplo clásico de homofobia política que apunta contra minorías sexuales y de género vulnerables para sacar beneficio político”. Así como Verdinsky fue golpeado en la calle por su orientación sexual, las leyes rusas para defender los “valores tradicionales” han llevado a actos de violencia y estigmatización hacia las personas LGBT, especialmente niños, niñas y adolescentes.

El algoritmo de la nostalgia

Los videos con ‘Судно’ proliferaron en una parte de la plataforma conocida como ‘Alt TikTok’: una subcultura a la que solo se llega por medio del algoritmo, a través de las preferencias en contenido, y que es espacio digital de outsiders como artistas plásticos, punks, goths y también de la comunidad LGBT. Es ese TikTok el que ha adoptado la música de la banda, quizá porque esta remite a atmósferas como la que mostró Verdinsky en el Kisloty.

“La gente en TikTok está juzgando a otros porque les gusta Molchat Doma, diciendo todo lo que está mal con Rusia y cómo de alguna forma, si escuchas música rusa, eres cómplice de lo que ocurre ahí”, dice @mememaly, una usuaria de Twitter. “Primero que nada, la banda es de Bielorrusia y, en segundo lugar, si el idioma de la música que te gusta es un reflejo de tus opiniones políticas, entonces supongo que ya no escucharé música en inglés. Es como decir que si escuchas a artistas de Estados Unidos significa que apoyas a Trump”.

Una canción como ‘Судно’ no habría tenido tanto éxito si no fuera por las plataformas digitales que la alojaron… y por las miles de personas que la usaron como soundtrack. El bajista de la banda, Pavel Kozlov, admitió en una entrevista a inicios de 2020 que no son tan conocidos en Bielorrusia, pero sí fuera de ahí: “Parece que [nuestro disco] le gustó a los algoritmos de YouTube, y esto ha influido en gran medida en el crecimiento de nuestra popularidad, no solo en Europa sino en todo el mundo”.

Fue así como, gracias al internet y a la angustia adolescente, ‘Судно’ conquistó el mundo. ¿Por qué tantos jóvenes “extrañan” Rusia cuando la escuchan? Probablemente porque lo que añoran no es un país: es un sentimiento.

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