Libertinaje y ateísmo: lo que nos espera tras la pandemia de COVID, según epidemiólogo de Yale

En la faceta en la que estamos actualmente, las personas se vuelven más ahorrativas y religiosas, asegura el Dr. Nicholas Christakis, pero estas tendencias cambiarán para 2024.
Foto: Pixabay

Aún con la llegada de las vacunas contra COVID-19, falta un largo camino por recorrer para hablar de un fin de la pandemia, sin embargo, algunos ya comenzaron a pronosticar cómo será el momento en que la emergencia sanitaria sea controlada.

Uno de ellos, es el epidemiólogo social de Yale, el Dr. Nicholas Christakis, autor del libro ‘La flecha de Apolo: el impacto profundo y duradero del coronavirus en nuestro modo de vida’, quien señala que en un par de años, las personas buscarán ‘incansablemente’ las interacciones sociales, entre ellas el libertinaje sexual.

De igual manera, el derroche económico y una falta de fe en la religión caracterizarían la era post pandemia.

En entrevista con The Guardian, mencionó que el comportamiento de la humanidad seguiría los mismos patrones que en pandemias anteriores, como por ejemplo, la gripe española en 1918.

La razón es que aunque las pandemias son nuevas para nosotros, no son nuevas para la especie humana.

Entre las observaciones de Christakis, está que las plagas y pandemias siempre terminan, incluso si no hay vacunas para responder a ellas, por lo que si el 75% de la población lograra vacunarse contra el COVID-19, la pandemia podría acabar mucho antes del tiempo que habría tomado en terminar por sí sola.

COVID-19: la asimilación y recuperación

Antes del desenfrene que vaticina el epidemiólogo, la humanidad pasará por distintas etapas de asimilación y recuperación.

En la faceta que estamos actualmente, las personas se vuelven más ahorrativas y religiosas, asegura.

“Durante las epidemias aumenta la religiosidad, la gente se vuelve más abstencionista, ahorra dinero, se vuelve reacia al riesgo y estamos viendo todo eso ahora como lo hemos visto durante cientos de años durante las epidemias”.

Al medio PBS, mencionó que el 2022 será un año para confrontar el impacto biológico y epidemiológico del COVID-19 y seguiremos con las medidas sanitarias.

La situación comenzará a transformarse en 2023 cuando empiece la recuperación del impacto psicológico, social y económico.

Sería en 2024, cuando la humanidad, una vez recuperada, comience a socializar desesperadamente, gaste mucho dinero y se aleje de la religión.

“La gente buscará incansablemente las interacciones sociales”. Eso podría incluir “libertinaje sexual”, gasto liberal y un “reverso de la religiosidad”.

Lo que nos espera en un futuro más cercano, según Nicholas Christakis es continuar con las medidas de protección personal y distanciamiento social en lo que científicos desarrollan nuevas vacunas y el gobierno las evalúa para ser aprobadas.

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