Científicos descubren células estomacales en los pulmones de ratones debido al cáncer

Científicos de la Universidad de Duke descubrieron que las células cancerígenas de los pulmones pueden adoptar propiedades de las estomacales.
(Pixabay)

La revista Developmental Cell publicó un estudio el año pasado que pasó casi desapercibido y que revela que las células cancerosas tienen una “increíble” resistencia de plasticidad. Esto significa que los tumores desarrollan mayor resistencia a los medicamentos existentes contra el cáncer.

Purushothama Rao Tata, autor principal del estudio y profesor asistente de biología celular en la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke y miembro del Instituto de Cáncer Duke, adiverte que las células cancerosas harán todo lo necesario para sobrevivir en el cuerpo humano.

Rao Tata ha pasado la mayor parte de su carrera estudiando los tipos de células que conforman el tejido pulmonar normal y cómo estas células muestran flexibilidad durante la regeneración después de una lesión. Sin embargo, advierte el investigador:

“Tras el tratamiento con quimioterapia, las células pulmonares apagan algunos de los reguladores celulares clave y recogen las características de otras células para ganar resistencia”.

Purushothama Rao Tata comenzó a preguntarse si algunas de las mismas reglas que encontró que rigen el desarrollo normal y la regeneración de los tejidos también podrían ser responsables de la naturaleza confusa de las células tumorales. Por tanto, tomó la decisión de concentrarse en el cáncer de pulmón de células no pequeñas, que representa entre el 80 y el 85% de todos los casos de pulmón.

Tata analizó los datos de la Red de Investigación del Atlas del Genoma del Cáncer, un gran consorcio que ha perfilado los genomas de miles de muestras de 33 tipos diferentes de cáncer, y encontró que una gran proporción de tumores de cáncer de pulmón de células no pequeñas carecían de NKX2-1, un gen que se sabe que especifica el linaje pulmonar.

En cambio, muchos de ellos expresaron una serie de genes asociados con el esófago y los órganos gastrointestinales. Esto podría significar que las células tumorales de pulmón perderían su identidad pulmonar y asumirían las características de otras células.

Debido a que durante el desarrollo, las células pulmonares y las células intestinales se derivan de las mismas células progenitoras o progenitoras, tenía sentido que una vez que las células pulmonares perdieran su camino, seguirían la ruta de su hermano más cercano en el desarrollo.

Para probar si este era el caso, Tata y sus colegas generaron el gen NKX2-1 en el tejido pulmonar de los ratones y notaron características que normalmente solo aparecen el intestino como las estructuras de los tejidos gástricos. Estas estructuras producen enizmas digestivas como si residieran en el estómago y no en el pulmón.

Ante el hallazgo el equipo de Tata decidió seguir investigando y además de anular el gen NKX2- 1, activaron oncogenes SOX2 o KRAS, sólo para encontrar que los ratones con las mutaciones SOX2 desarrollaron tumores que parecían pertenecer al tracto digestivo superior, mientras que las mutaciones KRAS desarrollaron tumores que se parecían a partes del intestino medio.

De acuerdo con Purushothama Rao Tata:

“Los biólogos del cáncer han sospechado durante mucho tiempo que las células cancerosas podrían dar forma al cambio para evadir la quimioterapia y adquirir resistencia, pero no conocían los mecanismos detrás de esa plasticidad. Ahora que sabemos a qué nos enfrentamos en estos tumores, podemos pensar en los posibles caminos que podrían tomar estas células y diseñar terapias para bloquearlos”.

En el futuro, Tata planea usar su sistema mini-pulmonar tumoroideo para explorar más a fondo los mecanismos de resistencia en las células de cáncer de pulmón.