En el mundo de la tecnología automotriz, la innovación no solo se mide en términos de eficiencia y diseño, sino también en seguridad. La reciente noticia sobre el llamado a revisión de más de 2 millones de vehículos Tesla equipados con el sistema Autopilot, desde 2012 hasta la actualidad, ha puesto en el punto de mira la seguridad en la era de la conducción asistida.
Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés), los sistemas de Tesla no han estado alertando adecuadamente a los conductores que retiran sus manos del volante. Este fallo es crítico, considerando que todos los sistemas de asistencia al volante de nivel 2 de la SAE, excepto el Autopilot de Tesla, están diseñados para prevenir la conducción distraída. Este problema ha llevado a un retiro masivo que afecta a casi todos los vehículos vendidos por Tesla en EE. UU., incluyendo los modelos Y, S, 3 y X producidos entre octubre de 2012 y diciembre de 2023.
No es raro ver en las redes sociales videos de conductores de Tesla saltando al asiento trasero, dejando el asiento del conductor vacío mientras el automóvil se desplaza por una autopista. Este uso indebido y abuso de las prerrogativas del sistema Autopilot ha sido un tema de preocupación constante. Además, se ha descubierto que los propietarios han ideado innumerables formas de engañar al sistema para que piense que están cumpliendo con las normas, incluso utilizando pesos específicos para el volante.

En 2021, la NHTSA abrió una investigación sobre 11 incidentes en los que un Tesla con el Autopilot activado se vio involucrado en choques. Los resultados de la investigación revelaron que el “mal uso” del sistema de autoconducción aumenta el riesgo de accidentes. Aunque Tesla no estuvo de acuerdo con las determinaciones de la NHTSA, emitió voluntariamente el retiro del mercado.
La solución al problema no implica reparaciones mayores, sino una actualización de software que se realizará de forma remota. Esta actualización añadirá “controles y alertas” para ayudar a prevenir el mal uso de la función de autoconducción. Es importante destacar que todos los modelos fabricados después del 7 de diciembre de 2023 contarán con el software actualizado desde fábrica.
El Autopilot de Tesla ha estado bajo un escrutinio intenso durante años, tanto por su enfoque laxo hacia la atención del conductor como por su incapacidad para reconocer y evitar objetos, señales de tráfico, peatones e incluso trenes. Aunque existe una diferencia entre el Autopilot regular de Tesla y su “Capacidad de Conducción Totalmente Autónoma”, la NHTSA afirma que ninguno de los dos es un sistema autónomo completamente autoconducido. Incluso Tesla recalca que estas características están diseñadas para ser utilizadas con un conductor completamente atento, con las manos en el volante y preparado para tomar el control en cualquier momento.
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