Nintendo sacrificó algunas cosas en su Switch Lite, pero ¿eso afecta la experiencia de juego?

Esta consola portátil bien podría ser el sucesor del GameBoy que todos esperábamos, o al menos una excelente opción para los gamers que se niegan a jugar en smartphones y tabletas, sino que quieren disfrutar del nutrido y ecléctico catálogo de juegos del Nintendo Switch (y su tienda en línea Nintendo eShop) en su camino al trabajo.

Claro, puedes hacer lo mismo con la versión tradicional del Switch, pero la presentación Lite de esta consola es para quienes quieren una experiencia portátil total (y el público que no quiere invertir demasiado en una consola de videojuegos).

En ese tenor, ¿qué ofrece la Lite en cuanto a la versión normal de la Nintendo Switch? Para comenzar y acabar: portabilidad en su más pura expresión.

Sacrificios a cambio de practicidad

De entrada, la Nintendo Switch Lite se deshace de un montón de cosas que tal vez los usuarios de la versión normal extrañarán, pero que otros sin duda no.

Por ejemplo, los controles Joy-Con, uno de los principales atractivos de la versión original de esta plataforma, no se pueden separar del cuerpo principal, así que la experiencia deja de ser tan social y se vuelve una meramente personal.

Olvídate de jugar Mario Kart 8 Deluxe o Super Smash Bros. Ultimate de a dos jugadores o aprovechar periféricos como el Nintendo Labo o Ring Fit Adventure con este producto.

El Nintendo Switch Lite posee un cuerpo compacto de plástico en tres colores pastel distintos (turquesa, amarillo y gris), que enmarca una pantalla LCD HD de 5.5 pulgadas (una menos que la del Nintendo Switch normal). La resolución del display de ambas consolas (1280 x 720) permanece igual.

Los controles de esta plataforma vienen integrados y permanecen exactamente igual que en la versión más completa. Esto podría ser un problema en caso de que las palancas lleguen a presentar el infame fallo conocido como Joy-Con drift, ya que habría que abrir la consola en su totalidad para solucionarlo.

Durante el tiempo en que probamos la Switch Lite, no tuvimos ningún problema con el funcionamiento o la precisión de sus palancas.

Algo que también sacrifica esta consola para reducir su precio, es que no se puede conectar a la base que transmite el gameplay a una pantalla de televisión, por lo que el juego y la experiencia que ofrece Nintendo se queda en su display LCD HD.

Para algunos esto es un contra, pero para los jugadores más clavados, podría convertirse en una característica bastante atractiva, ya que vuelve el juego algo mucho más íntimo.

Esta plataforma no cuenta con conectividad Bluetooth, por lo que el uso de audífonos (que recomendamos para tener una mejor experiencia de juego), se mantiene en el ámbito alámbrico.

Olvídate también de la vibración HD y la cámara infrarroja de movimiento en esta plataforma.

Todas estas concesiones hacen de la Nintendo Switch Lite una consola tan ligera, que parecería que no tiene la potencia de reproducir juegos como The Elder Scrolls V: Skyrim, The Witcher 3, DOOM (2016) o Luigi’s Mansion 3, pero créenos cuando te decimos, que casi todo el catálogo de juegos de la Switch corre a la perfección.

Jamás sufrimos caídas en la tasa de cuadros por segundo jugando Luigi’s Mansion 3, ni fallas gráficas. Al contrario, la pequeña pantalla de esta consola mantiene los visuales perfectamente compactos y balanceados.

Eso se debe a que si bien el Switch Lite sacrifica algunos elementos con respecto a la consola “normal”, su procesador, pantalla y memoria RAM se mantienen idénticos.

Algo que mejoró, sin embargo, fue la batería, que dura de cuatro a siete horas por carga mediante cargador alámbrico USB-C.

La autonomía del Nintendo Switch Lite es mayor a la de la edición tradicional, pero tampoco es un salto cuántico.

Las bocinas estéreo de esta consola son buenas, pero recomendamos siempre el uso de un par de buenos audífonos alámbricos para gaming con salida de 3.5 mm.

¿Y cómo se juega con la Switch Lite?

No hay diferencia de uso con esta consola si la comparamos con la tradicional (salvo las concesiones antes mencionadas).

La conectividad a internet, así como todos los servicios con los que cuenta Nintendo para esta consola están disponibles.

Eso sí, solo podrás jugar a juegos que soporten el modo hand-held (o portátiles), así que los títulos que necesiten la separación de los controles Joy-Con, no podrán disfrutarse en esta plataforma.

Lo bueno
  • Mismo procesador, RAM y pantalla del Switch “normal”
  • Compatible con casi todo el catálogo del Switch
  • Diseño compacto y resistente de plástico pulido
  • Batería con una autonomía mejorada
  • Más ligero y portátil que la edición tradicional
Lo malo
  • No tiene vibración HD
  • No puede usarse con Nintendo Labo o Ring Fit
  • Los controles Joy-Con no se pueden separar
Veredicto

El hecho de que la Switch Lite cuente con controles integrados a un solo cuerpo de plástico, hace que la experiencia de juego se sienta más robusta, y la verdad, el que todo venga integrado en un solo producto hace de esta consola un digno sucesor del GameBoy que enamoró a millones hace ya tres décadas.

Este producto es para quienes quieren una plataforma portátil que tenga la potencia de una consola casera y que les abra la puerta al nutrido mundo de juegos de Nintendo de ayer y hoy.

Recomendaríamos la Nintendo Switch Lite solo a quienes no tengan la consola normal y a las personas a las que no les importe no poder compartir la experiencia con alguien más (como sucede con los Joy-Con de la versión tradicional de esta plataforma).

Puedes encontrar la Nintendo Switch Lite a partir de este momento y en sus tres colores en cualquier sucursal Liverpool o en su tienda en línea a $5,669.10 pesos.

Nombre: Nintendo Switch Lite
Pantalla: LCD HD 5.5″ (1280 x 720)
Dimensiones: 8.2 x 3.6 x 0.6 pulgadas.
Peso: 277.8 gramos
Conectividad: WiFi
Autonomía: 4 a 7 horas
Memoria ROM: 32 GB
Memoria RAM: 6 GB
Procesador: Tegra Nvidia
Carga: Alámbrica mediante USB-C
Colores disponibles: turquesa, gris y amarillo
Precio: $5,669.10

Ver más
Otras reseñas