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Reseña: Shenmue III – Una experiencia encantadora con errores de hace dos décadas

| 23 de diciembre de 2019
Shenmue III conserva todo el encanto de la franquicia, pero también los controles y las mecánicas torpes de un juego de los 90.

La primera vez que escuché el concepto de Shenmue me llené de curiosidad y ganas de jugarlo. Me pareció una idea tan original que no podía esperar para saber qué era exactamente.  A pesar de que no he jugado los primeros títulos me imaginaba que este era uno de esos juegos que tenías que probar por ti mismo para juzgarlo. No se trataba de un RPG propiamente hablando, ni de un juego de aventuras, sino de otra cosa. Y después de haber jugado Shenmue III puedo decir que entiendo por qué es tan especial y que todo el encanto de esta franquicia se conserva en este último título, así como lo que lo hace único y memorable. Lamentablemente también conserva los controles y las mecánicas lentas y torpes como si no hubieran pasado dos décadas desde el lanzamiento de Shenmue II.

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Descubrir Shenmue

Alguien nuevo como yo en los títulos de Shenmue se dará cuenta que el juego pone un acento en la exploración como pocos otros títulos lo hacen. Este aspecto no se reduce al mero caminar de un lado a otro en los escenarios, sino que hay una capa adicional que se traduce en la manera en que interactúas con lo que el juego te pone enfrente. Es curioso que, al menos en mí, ese sentimiento de descubrimiento y exploración haya resultado tan efectivo, sobre todo teniendo en cuenta que fue provocado por las acciones más triviales, como probar un minijuego en una arcade o recoger plantas para intercambiarlas con los mercaderes.

Sin embargo solo podemos quejarnos cuando hablamos de la manera en que Shenmue III implementa estas mecánicas. El problema no es que se sientan un poco viejas y pasadas de moda, sino que entorpecen la fluidez del juego y rompen la inmersión a cada momento. Por ejemplo los controles para la exploración en primera persona son lentos y rebuscados, lo que puede resultar frustrante cuando el juego te pone a revisar todos los objetos de una habitación en particular. Sin embargo a veces te puedes llevar una agradable sorpresa cuando examinas cada rincón de un cuarto:

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

Minijuegos, apuestas, misiones secundarias, exploración.

A pesar de los controles a veces molestos y frustrantes, es asombrosa la manera en que se interconectan las diferentes opciones que ofrece el juego. La colección de objetos, algunas misiones secundarias, la interacción con los personajes, la recolección de plantas y el intercambio con los mercaderes están tan integrados que no parece que alguno esté de más. Y lo más importante: cada uno de ellos es divertido y puede ser tu principal ocupación si quieres descasar un poco de las misiones secundarias. Tan solo un ejemplo: puedes juntar colecciones de pequeños juguetes encapsulados y la principal forma de hacerlo es gastando tu dinero en las máquinas expendedoras. Sin embargo hay unos que son más raros y puedes seguir gastando tu dinero hasta que tengas la suerte de que te salga uno, o bien puedes ayudar a un niño a recuperar su juguete perdido y probablemente te recompense con alguna pieza rara de colección.

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

Me parece que este es uno de los aspectos que Shenmue III quiere que el jugador experimente. Por un lado la variedad en las misiones secundarias y las múltiples mecánicas relacionadas entre sí, pero por otro lado y más importante, la sensación de libertad que un juego de mundo abierto a veces pierde de vista. A diferencia de otros juegos de mundo abierto, el encanto de Shenmue no se encuentra únicamente en el combate, el que desafortunadamente es uno de los aspectos menos pulidos del juego y en lo personal me pareció difícil disfrutarlo.

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

El entrenamiento es más divertido que el combate

A diferencia de la recolección de objetos coleccionables o los minijuegos que puedes probar en la plaza de Bailu, el pueblo en el que se desarrolla Shenmue III, el sistema de combate es más elaborado. Pero esto no significa que esté más pulido en términos de jugabilidad, sino que más elementos lo componen. En primer lugar, tienes un medidor de nivel de Kung-Fu, que irá aumentando conforme entrenes, aprendas nuevas técnicas y venzas a tus contrincantes.

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

Para mí fue más divertido todo el proceso de entrenamiento que los enfrentamientos principales, desde el intercambio de plantas por manuscritos de técnica hasta los postes de entrenamiento que están fuera de la dojo de Bailu (y en otros lugares, pero tú tendrás que encontrarlos). A decir verdad lo disfruté más que el combate propiamente. En primer lugar porque los golpes y ataques se sienten demasiado artificiales, como si estuvieras golpeando una pared o un maniquí y en segundo lugar porque los mandos se sienten imprecisos y en general tienes la sensación de que no tienes control sobre lo que hace Ryo. Además el hecho de que no puedas controlar la cámara mientras peleas es frustrante, sobre todo cuando estás peleando contra más de un enemigo al mismo tiempo.

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

A Shenmue le hubiera venido bien un poco de cine

Siento que Shenmue III pudo haber aprovechado para explotar su veta cinematográfica, porque tiene mucho potencial en ese sentido. Sí, este juego es uno en el que verás cutscenes cada tres segundos y cada que interactúes con un NPC, y esto pudo haber sido mucho más tolerable si ofrecía un aspecto cinematográfico más cuidado. Sin embargo todo el tiempo tendrás que esperar cinco segundos en un primer plano de Ryo para que termine diciendo: “Okay.”

Por otra parte este recurso puede ser efectivo cuando es la primera vez que le preguntas algo a un personaje y no solo te dice lo que necesitas sino que te da algún consejo. Ayuda a la inmersión, a la narrativa e incluso a que los personajes secundarios se sientan un poco más humanos y un aspecto visual más cuidado pudo haber contribuido a desarrollarlo aún más.

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

Desde un punto de vista gráfico Shenmue III se siente como meter un cartucho de N64 en tu PlayStation 4 Pro. No renuncia por completo al fotorrealismo, pero tampoco es completamente animado. Es un híbrido que no usa motion capture porque no la necesita, que se sostiene en lo que quiere ser visualmente y que construye un mundo lleno de vida y encanto. Ryo luce casi idéntico a su yo de hace dos décadas, en el limbo entre el anime y la animación en 3D.

Apuesto a que todavía recuerdas el tema de Bailu

Uno de los aspectos más interesantes de Shenmue III, al menos en términos de la industria de los videojuegos, es el uso que le da al soundtrack y el solo hecho que tenga uno tan bien pensado. Es memorable y le da no solo un fondo a los escenarios, sino también una personalidad. Bailu tiene un tema más divertido y que te invita a platicar con las personas y echarte una partida para atinarle a las cubetas, la casa de Shenhua te invita a descansar y sentirte seguro de lo que hay afuera. La implementación no es la mejor, pues la mayor parte del tiempo notarás los cortes y las transiciones que suceden cuando cambias de escenario.

(Captura: TS Net Neilo / Deep Silver)

A pesar de lo anterior me parece que Shenmue III es un caso en el que la música se fusiona casi a la perfección con el gameplay. A diferencia de, por ejemplo, Death Stranding, no hay un rincón de Bailu que no tenga alguna melodía. Death Stranding tiene un gran soundtrack, pero hay momentos en los que sencillamente interfiere con el juego y uno piensa que eso no debería estar ahí, algo que no sucede con Shenmue.

Lo bueno
  • Shenmue III nos dio uno de los mundos más vivos y llenos de encanto de este año
  • Todas las misiones y tareas secundarias son divertidas y variadas
  • Le da al jugador una verdadera sensación de libertad y elección
  • Un mundo abierto que se siente como un mundo abierto
  • Es un juego que se da a querer a pesar de sus evidentes fallas
Lo malo
  • Mecánicas y controles viejos y que entorpecen el juego
  • Un sistema de combate torpe y por momentos frustrante
  • Cinemáticas poco pulidas y repetitivas
  • Cambios bruscos y evidentes en la banda sonora
Veredicto

Shenmue III conserva todo el encanto de esta franquicia y aunque la experiencia de juego pueda ser frustrante a veces debido a las mecánicas pasadas de moda, es un juego que nos dio uno de los mundos más llenos de vida que vimos este año. Es un título que vale la pena para los nuevos en Shenmue y uno que todo fan de la franquicia debe jugar.

Título: Shenmue III
Desarrollador: TS Net
Distribuidor: Deep Silver
Director: Yu Suzuky / Keiji Okayasu
Género: Mundo abierto, RPG
Plataformas: PlayStation 4, Microsoft Windows
Fecha de lanzamiento: 17 de noviembre de 2019

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