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Reseña – Resident Evil: fanáticos de la franquicia, abandonad toda esperanza

| 19 de julio de 2022
El terror está ausente, la acción es genérica y la historia peca de ser tan mala como RE 6. No obstante, es la mejor adaptación que se ha hecho de la franquicia hasta la fecha.

Creada por Andrew Dabb y escrita por Dabb y Bronwen Hughes, la serie de Resident Evil producida por Netflix por fin se ha estrenado, conrtiéndose en un episodio más dentro de la enorme franquicia de Capcom. Lo cierto es que no ha sido tan bien recibida por buena parte del público, pero, ¿es esta obra realmente tan mala? Nosotros creemos que no, y a continuación te explicamos nuestros por qués.

Perdiendo el ritmo

El primer (y el más grande) problema que hallamos con esta adaptación de Resident Evil es su estructura narrativa. La serie se encuentra dividida en dos tiempos, el pasado y el presente de Jade y Billie Wesker, y aunque esto no es un inconveniente por sí solo, la manera en la que se presenta cada temporalidad es en ocasiones abrupta, por lo que se pierde el ritmo.

Imagen: Netflix

En este sentido, el pasado de las protagonistas nos parece incoloro en comparación al presente postapocalíptico, por lo que en muchas ocasiones me sorprendí agarrando mi celular para distraerme con Twitter cuando se me presentaba a las hijas de Wesker siendo unas adolescentes.

Humanos con alma de zombi

Esto nos lleva al siguiente gran problema de la serie: la construcción de personajes. Los videojuegos de Capcom nunca se han caracterizado por presentarnos personajes complejos, sin embargo, casi todos han sido introducidos con una personalidad, lo que ya es decir algo. En la serie de Netflix no encontramos ni siquiera esto, y es que las entidades que vemos en pantalla son tan anodinas como los departamentos que Umbrella entrega a sus empleados.

Imagen: Netflix

Hablamos de verisimilitud. Las acciones de los personajes no tienen un motivo real que vaya más allá del sentimentalismo y el cliché, y aunque las actuaciones no son malas, se vuelve tremendamente difícil conectar con alguno de ellos. El drama, al final, se torna insustancial, y si no fuera por los motivos que mencionaré a continuación, habría dejado de ver la serie en el primer momento.

Adaptando la franquicia de las mil caras

Cuando hablamos de adaptar Resident Evil, ¿a qué nos referimos? Tan solo adscribiéndonos al canon principal, nos encontramos con diferentes perspectivas de un mismo Universo. En RE 1 al 3 se nos presenta un argumento georgeromerezco aderezado por el imaginario japonés. Con RE 4 al 6 Capcom nos ofreció un delirante paseo por la acción, aunque dejando a un lado la pasión por el horror de sus primeras entregas. Y con RE 7 y 8, la franquicia retomó sus raíces ofreciendo una experiencia mucho más inmersiva. Llegados a este punto, parece que la serie de Netflix se decantó por adaptar el espíritu de la cuarta, quinta y sexta entregas: la peor decisión que pudo haber tomado la producción.

Imagen: Netflix

A líneas generales, la ejecución es mala, pero sorprendentemente, el resultado no lo es tanto. Resident Evil me entretuvo por dos razones: la caracterización de sus monstruos y escenarios posapocalípticos y el fanservice. Con respecto al primer aspecto, los primeros episodios de RE me recordaron bastante los momentos iniciales de 28 Days Later. Con respecto al segundo, como jugador de la franquicia fue todo un gusto escuchar referencias al desastre de Raccon City en 1998 o a la muerte de Wesker en RE 5. Claro, estos fueron aspectos positivos para mí, que soy fanático de la creación de Capcom. Para quien no tenga estas experiencias previas, la serie en general le parecerá terrible.

Lo bueno
  • El fanservice
  • La caracterización de los zombis
Lo malo
  • Una estructura narrativa que entorpece la historia general
  • Ausencia completa del horror
  • Paola Núñez bailando Don’t Start Now
  • El Albert Wesker idiota
Veredicto

Como fanático de la IP, sé que RE no ha obtenido los mejores resultados en sus adaptaciones al live action, por lo que empecé la serie sin muchas expectativas. Lo cierto es que me llevé una grata sorpresa, y aunque lejos estoy de creer que se trata de una buena adaptación (o incluso una buena serie de zombis), he de reconocer que me entretuvo lo suficiente como para terminar los 8 episodios.

El fanservice me pareció muy puntual y sugestivo: los guiños a Lisa Trevor, Don Salvador, e incluso a la infumable escena del volcán del RE 5, me gustaron bastante, y he de admitir que la caracterización de los zombis y el CGI en general no me parecieron tan malos. Sin embargo, estos elementos no salvan ni por asomo el mal ejecutado guion ni las genéricas tensiones que propone la producción de Netflix. Como obra de acción es olvidable, y en cuanto al terror, éste se encuentra por completo ausente. Aun con todo ello, creo que es la mejor adaptación que se ha hecho de la franquicia hasta la fecha.

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