Un fragmento de la película Nigthmare Cinema

Nightmare Cinema incluye trabajos de algunos de los más importantes directores de cine del género de horror.

Finamente inició Macabro 2018, uno de los festivales de terror más populares de la capital del país. Y lo hizo con la premiere en Latinoamérica de la película antológica Nightmare Cinema. La cinta llegaba creando expectativas, sobre todo por incluir cortos de dos iconos del terror de los años ochenta: Joe Dante (Gremlins) y Mick Garris (Critters 2). Sin embargo, la película vale la pena por una pequeña y redonda joya, cortesía del cineasta David Slade, que verdaderamente logra perturbar a los espectadores con su cortometraje.

Una película irregular

(Cinelou Films)

Las películas antológicas suelen ser difíciles de calificar, normalmente vemos buenos intentos al lado de trabajos irregulares, o el cambio de estilo y ritmo entre una narración y otra suele impedir que apreciemos en su justa dimensión todos los trabajos. Nightmare Cinema no escapa de esta tendencia, y vemos trabajos increíbles y otros menos sorprendentes. No obstante, ninguno es malo, y todos tienen cosas interesantes que serán del agrado de los amantes del género. Eso sí, el esfuerzo por servir de homenaje al terror de los ochenta está presente desde el inicio.

La cinta parte de una premisa sencilla, existe un cine maldito al que todo aquel que entre recibirá como recompensa ver proyectada en la pantalla su peor pesadilla. Al igual que en los cómics de terror clásicos –Tales of the Crypt, The Vault of Horror o The House of Secrets– , el cinema maldito tiene un anfitrión, en este caso se trata de “el proyeccionista” (que bien podrían haber traducido como “el cacaro”), un siniestro personaje interpretado por Mickey Rourke que se encarga de resguardar las pesadillas de los visitantes, y eventualmente acabar con sus vidas. El proyeccionista es el hilo conductor entre relato y relato y, de manera similar al Guardian de la Cripta de Tales of the Crypt, suele cerrar las historias con un comentario venenoso.

Cortos, Cortitos y una joyita

(Cinelou Films)

Entre corto y corto sólo vemos una escena que muestra a los incautos que entran al cine maldito, así como el título del cortometraje en la entrada de la sala. Pero nunca nos informan -salvo en los créditos finales- el nombre del director de los trabajos, eso hace que estemos intentando averiguar quien es el responsable de los trabajos conforme se desarrollan las acciones. Yo me llevé una sorpresa al errar el nombre de los autores en la mayoría de los cortos.

El primer corto, The thing in the woods, es obra del cubano-argentino Alejandro Brugués (Juan de los Muertos). Se trata de un homenaje al cine de terror de los años ochenta, con incontables referencias a cintas clásicas como Friday the 13th, Evil Dead, The Thing, Invasion of the Body Snatchers, e incluso Alien. El corto inicia como si nos encontráramos a la mitad de una película de la franquicia protagonizada por Jason Voorhees, y es una locura llena de acción-gore, en la recta final la historia tiene un giro y, a pesar de las exageraciones, que podrían ser parte de una parodia estilo Scary movie, es un trabajo muy consistente y entretenido. Sin duda fue el favorito del público, que gritaba, reía y se estremecía con esta loca historia llena de clichés.

Posteriormente nos enfrentamos a Mirari, el corto del gran Joe Dante (The Howling), que nos receta una historia solvente, pero que nunca termina de dejar de parecer un episodio más de la serie de televisión de Tales of the Crypt, incluyendo el espeluznante final visual, que nos solía recetar la serie de HBO. Se trata de una historia que aboga por llevar al extremo la idea de que no es importante la belleza para amar a una persona, y se lleva a cabo en una sofisticada clínica de belleza que pasa de parecer un lugar hyper higiénico a ser lúgubre y asfixiante. El trabajo de Dante es bueno a secas, y ayuda mucho a dejar una imagen espeluznante en la cabeza de sus espectadores el final altamente gráfico.

(Cinelou Films)

El corto intermedio es Mashit, una vuelta de tuerca a las cintas de posesiones demoniacas a cargo del director japonés Ryuhei Kitamura (Godzilla: Final Wars), con un guión de la mexicana Sandra Becerril (Están Aquí). El corto nos lleva a un orfanato a cargo de una congregación católica, que se ve amenazada por un demonio especializado en apoderarse del alma de los niños hasta llevarlos al suicidio. Más allá de la historia, es interesante ver un pequeño ejercito de niños poseídos, que nos hacen pensar en que, si en películas como El Exorcista, es sumamente complicado enfrentar a un niño diabólico, enfrentar a más de una decena es una tarea casi imposible. Es una obra que, con altibajos, también logra compenetrar con los espectadores, sobre todo en la parte final, cuando vemos una carnicería gore.

Casi llegando al final de la película vemos This Way to Egress de David Slade (30 Days of Night), un asfixiante corto que, sin duda, es lo mejor de la antología. Slade, que ha realizado el grueso de su carrera en la televisión, nos entrega una historia que bien podría haber salido en uno de los cómics de Junji Ito, con una mujer perturbada por su reciente separación que comienza a ver le mundo de manera diferente por sus problemas personales. Así, a lo largo de la historia vemos el paso de un mundo estético, a uno repugnante, todo desde los ojos de la protagonista, de la que nunca estamos seguros si está enloqueciendo o logró llegar a una “nueva capa de la realidad”. Este trabajo de Slade parece como si metiéramos a una licuadora a David Lynch, David Cronenberg, Junji Ito y a otros trabajos del mismo Slade, quien estuvo a cargo de episodio Metalhead (el de los perros robots asesinos) de Black Mirror. Al igual que en su capítulo de la serie de Netflix, Slade crea una ambientación asfixiante y repulsiva gracias a trabajar todo el corto con una fotografía en blanco y negro.

Finalmente, Nightmare Cinema cierra con Dead, de Mick Garris (Sleepwalkers). Se trata de una historia de fantasmas que a ratos recuerda a The Sixth Sense , con un niño que puede ver fantasmas atrapado en un hospital que está lleno de ellos. La historia es mediana, y probablemente sea el trabajo menos impactante de la cinta. Justo por ser el punto final del filme, y de uno de los más experimentados directores de la antología, esperábamos mucho más de este convencional relato, que no acaba de cuajar ni siquiera por el previsible final.

Mark Foster tiene una filmografía rara. Tiene por ahí unos dramones poderosos como Monster’s Ball (2001) (Halle Berry y Billy Bob Thornton literalmente rasgándose las vestiduras) y The Kite Runner (2007) (perfecto producto tiralágrimas); películas horrendas de acción con un intento de trasfondo reflexivo (Quantum of Solace (2008) y su debraye ecológico, Machine Gun Preacher (2011) y su debraye filantrópico y el horror de World War Z  (2013) con cualquiera que sea su debraye sinonista); un bodrio romántico llamado All I See is You (2016) y esa extraña joyita pretenciosa que es Stranger Than Fiction (2006).

(Cinelou Films)

Lo bueno
  • This Way to Egress de principio a fin
  • El ritmo trepidante de The thing in the woods
  • Mickey Rourke, con todo y ser casi un cameo
  • El final de Mirari
  • La batalla final de Mashit
  • Que puede ser el inicio de una franquicia
Lo malo

 

  • Que el hilo conductor, el cine maldito, es bastante frágil para darle unidad a la cinta
  • Que, como toda antología, es muy irregular
  • Que el resto de los cortos queda asfixiado por la genialidad de This Way to Egress
  • Que el gran Mick Garris entregó un trabajo mediano

Veredicto

(Cinelou Films)

Una película que generaba mucha expectación por los nombres y que, lamentablemente, no termina por mostrar lo mejor del trabajo de los encumbrados directores, de hecho los cortos de Dante y Garris se sienten viejos, y podrían pasar por ser capítulos perdidos de Tales of the Crypt sin problemas. Lo mejor es el trabajo de Slade, que se ve influenciado -para bien- de su paso por la televisión, seguido de cerca por el corto de Alejandro Brugués, que a pesar de ser un homenaje a los ochenta, se siente fresco y divertido, sin pretensiones, y ampliamente disfrutable. El cortometraje de Ryuhei Kitamura es una buena idea que no termina por estar bien ejecutada, aun así tiene buenos momentos. En conclusión, es una película que será agradable, casi imprescindible para los fans del género, pero que puede ser pesada para los neófitos, sobre todo porque la parte más ágil y trepidante -que no te deja descansar la vista- se concentra en el primer corto, y de ahí la estructura de las historias se torna más parsimoniosa.

Título: Nightmare Cinema

Duración: 1 hrs 59 min.

Director: Alejandro Brugués, Joe Dante, Mick Garris, Ryûhei Kitamura y David Slade

Elenco: Mickey Rourke, Richard Chamberlain, Adam Godley, Orson Chaplin, Eric Nelsen.

País: Estados Unidos

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