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Tras el desastroso estreno de Lightyear en 2022, Pixar vuelve al ruedo con un filme que, de primera vista, luce bastante prometedora. No obstante, creemos que el resultado no ha sido el esperado, lo cual además de triste, es decepcionante. ¿Es Elementos una mala película? Ciertamente, no lo es, pero existen muchos elementos como para afirmar que es una obra que se ha quedado bastante a medias.
La vieja confiable
Con Lightyear Pixar hizo algo que el estudio generalmente no suele hacer con sus películas: ofrecer una obra mucho más realista, no solo en lo que respecta al desarrollo de personajes, sino a la manera en la que estos se desenvuelven en sus entornos, con todo y que la historia de un viajero espacial en el futuro no es precisamente algo apegado a nuestro cotidiano. Con Elementos, el estudio da media vuelta y vuelven a utilizar la “vieja confiable”, es decir: hacer que objetos inanimados se conviertan en seres antropomórficos con emociones netamente humanas. En este sentido, podríamos hablar de realismo debido a la profundidad psicológica de sus personajes, aunque desdibujado por una cubierta más bien fantástica.

Esto en teoría no está mal, no obstante, como espectador, que además es mamador, creo que se ha convertido en una fórmula aburrida, o en todo caso, predecible.
La historia es linda, pues no habla de los vínculos que formamos, la importancia de nuestras diferencias, y también cómo estás inciden de manera directa en los prejuicios de los demás. Habla del amor romántico, del amor y el respeto hacia los padres, del amor a uno mismo y del destino que debemos de cumplir. Son varios elementos barajándose en una narrativa que se desarrolla es más o menos una hora y media, y todos alcanzan cotas aparentemente profundas. El problema es que no es la primera vez que los vemos como tópicos en una peli de Pixar.

¿Ninguna novedad?
Elementos se ve bien. El diseño de personajes y escenarios es bastante interesante y no deja de ser curioso ver cómo se relacionan las partes entre sí. Y bueno, como lo decía: se ve muy bien. Las texturas, la iluminación, los volúmenes. Ahora veo la primera peli de Toy Story y siento que estoy viendo una cinemática de PlayStation 2, pero sé que Elementos aguantará con el tiempo. Hay un exhaustivo trabajo de animación, peeeeeeeeeero, también aquí recibimos más de lo mismo: un estilo cartoon en 3-D.
Por un momento, no sé por qué, pensé que esta película habría seguido un poco la estela de animaciones como Spider-Man: Into the Spider-Verse o El Gato con Botas 2, y que arriesgaría en lo que respecta a su animación. Equivocado estaba: no sé si es por el tiempo que ya llevaban trabajando en esta producción, pero el estudio decidió no explorar otras formas con su animación.

En este sentido, se vuelve a replicar esa sensación de cansancio o predictibilidad o ambas. Sabemos que Disney, sin Pixar, y para celebrar su 100 aniversario, proyectará Wish, una cinta hecha por los creadores de Frozen en la que se ve la influencia de Sony Pictures y Dreamworks, pero, esto es otra cosa.
Si Pixar vuelve a sacar una película así, tal vez me espere a que llegue a Disney+ para verla un domingo que no tenga que hacer nada.
Lo bueno
- Una historia sencilla, pero emotiva.
- Diseños interesantes, considerando que los personajes son elementos antropomórficos.
- Un gran trabajo de doblaje en español latino.
Lo malo
- La misma estructura narrativa y el viaje personal de los protagonistas vistos en sus más de 20 películas anteriores.
- Una animación que no arriesga.
- Música en lo absoluto memorable.
Veredicto
Elementos no es una mala película. Al contrario, si hubiese salido hace 15 años, estoy seguro de que se habría llevado más de una nominación a los Premios Óscar. Pero no está ofreciendo nada nuevo. Nos encontramos con el mismo concepto base: “¿qué pasaría si objetos inanimados tuvieran sentimientos?” Además de, en lo que respecta a desarrollo de personajes, un viaje personal que no difiere drásticamente de los vistos en películas anteriores del estudio. Y para acabarla de amolar, un estilo de animación que ya vimos en más de 20 películas.
Si en algún momento Pixar era sinónimo de vanguardia y novedad, actualmente se ha convertido en símil de repetición. Elementos no arriesga, y digo, no estaría mal si el mismo estudio no nos hubiese amaestrado esperando con altas expectativas sus películas. En un momento en el que estudios como Dreamworks o Sony Pictures dan un giro de tuerca, transformando el canon de la animación en occidente, Pixar se va quedando muy atrás.
Elementos está bien. Pero Pixar tiene que cambiar, o convertirse en un estudio del montón.
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