Leaving Neverland es un documental en el que se cuenta de manera muy cruda los supuestos abusos por Michael Jackson.


Michael Jackson es considerado el Rey del Pop. Su música ha dejado un legado que parecía intachable hasta poco antes de su muerte. A pesar de acusaciones previas en su contra sobre presuntos abusos sexuales cometidos contra niños en su famoso rancho Neverland, sus fieles seguidores siguen teniendo una imagen impoluta del cantante. Esta semana se lanzó Leaving Neverland, un documental que nos cuenta de manera muy cruda los abusos que sufrieron Wade Robson y Jimmy Safechuck por parte de Jackson, y nos hace replantearnos si no va siendo hora de terminar de desmitificar de una vez por todas al Rey del Pop.

No es un juicio

Michael Jackson con un niño que lo admira
(HBO)

Es importante aclarar que Leaving Neverland no es un juicio, aunque a los detractores del producto poco les importará. El documental no presenta pruebas ante un juez para que sean examinada y se emita un juicio. No. Como todo documental, proviene de una perspectiva específica. En este caso, proviene del punto de vista y experiencias de las víctimas, Wade Robson y Jimmy Safechuck.

Aclaramos esto porque hacer el trabajo de reseñar documentales de esta naturaleza no implica que el crítico en cuestión tenga que hacer el trabajo de investigar la veracidad de los testimonios o de la pruebas ahí presentadas. Podemos cuestionarlos, pero tenemos que entender que Leaving Neverland es un llamado para que las víctimas sean escuchadas. Y escucharlos no es fácil.

Y es que, desde el lado de Michael Jackson nos hemos cansado de escuchar que estos hombres son seres humanos ambiciosos, mentirosos, que sólo buscan dinero y enriquecerse a costa de vilipendiar la imagen del cantante. Que buscan aprovecharse de su “debilidad” por convivir con los niños para obtener un beneficio económico. Lo que hace Leaving Neverland es intentar equilibrar el volumen, porque por lo general es la figura de poder la que grita más fuerte. 

Neverland: El sueño que se convirtió en un infierno

Una imagen del rancho Neverland de MJ
(Jim Bartsch/TNYT)

Cuando Wade Robson y Jimmy Safechuck eran unos niños, como muchos otros niños de los ’80, idolatraban a Michael Jackson. Wade ganó en Australia un concurso de baile en el que imitó a Jackson. Esto le otorgó a su familia la oportunidad de conocer al Rey del Pop. Jimmy era un súper fanático de Los Ángeles que apareció junto a Jackson en un comercial de Pepsi en 1988, después de conocer a MJ en circunstancias similares a las de Robson.

Michael Jackson, de manera inteligente y sibilina, se insinuó en la vida de estos jóvenes. Se acercó generosamente a sus familias, ganándoselas, volviéndose una presencia constante, incluso ofreciéndole a Wade y a su madre, Joy, la oportunidad de emigrar a los EE.UU. para que Wade pudiera continuar con su carrera como bailarín.

Michael llamaba por teléfono, primero a los niños y luego a sus padres, estableciéndose como una presencia dentro de sus hogares, un miembro adicional de la familia que, además, era una de las personas más famosas del planeta. Les ofreció oportunidades de trabajo, vacaciones y, lo que los niños sin duda vieron como la guinda de este sueño, semanas y fines de semana regulares en Neverland Ranch, la extensa propiedad privada de Jackson, llena de juegos de feria, zoológicos privados y todo lo necesario para volver la propiedad en algo deslumbrante para un niño.

De acuerdo con los relatos en primera persona de Robson, Safechuck y sus familias, Jackson utilizó su influencia y sus recursos para abusar sexualmente de ambos durante varios años. Usando una mezcla de afecto, coacción e incluso amenazas directas. Los dos no sólo se callaron sobre los abusos hasta bien entrados los 20 años, sino que incluso tomaron la postura en defensa de Jackson contra otras afirmaciones similares de agresión sexual. Todo por proteger a su ídolo, a su amado ícono.

En sus dos partes y cuatro horas, Leaving Neverland de HBO le otorga a Wade y Jimmy la oportunidad de contar sus propias historias y examinar el daño que sus respectivas infancias hicieron a sus familias y sus propias vidas en los años posteriores. Y se necesita de mucho estómago, de fortaleza, para escuchar sus terribles historias y como el sueño resultó ser una fata morgana. Un infierno de perversión que destruyó su niñez.

La responsabilidad de los padres

Michael Jackson con una familia de fans
(HBO)

Leaving Neverland trata de lo terrible que es el abuso sexual, de la pedofilia, de la idolatría, pero uno de sus temas principales es la forma en que los sistemas de poder y privilegio permiten que las cosas más espantosas y aberrantes tengan lugar, así como se van cegando quienes deberían saber mejor, que deberían cuidar y proteger a los suyos. De cómo todos son culpables y responsables de que los abusos hayan ocurrido.

La “confianza” construida entre Jackson y sus “protegidos” fue usada para aislarlos, no sólo durante su tiempo en el rancho, de sus padres y de cualquier otra persona que pudiera comenzar a tener preguntas. Los dos niños se alejaron de todos porque solamente querían estar con Jackson. Se volvió en el centro de sus vidas de una manera retorcida y enfermiza.

Wade y Jimmy afirman repetidamente a lo largo de las cuatro horas del documental que Jackson les expresaba su profunda ansiedad, asustándolos con que, si “su tiempo juntos” se hiciera público, no sólo su propia vida sería destruida, sino que los chicos lo seguirían hasta la cárcel por el resto de sus vidas. 

Las madres de ambos hablan de las formas en que Jackson parecía “un niño pequeño”, y cómo, a su manera, ese hecho se convirtió en su propia justificación persistente, en lugar de ser causa de alarma inmediata. El famoso “síndrome de Peter Pan” que fue usado a lo largo de la vida de Jackson, y en la década que ha transcurrido desde su fallecimiento, como justificación para negar los supuestos ataques.

Leaving Neverland golpea con fuerza, con contundencia la leyenda de Jackson, y algunos aspectos de la impactante película resuenan más poderosamente que su legado musical. A través de un sinfín de fotografías y faxes y notas manuscritas enviadas por Jackson a los niños y familias por igual, nos queda claro que Jackson no era un niño. Pero Wade Robson y Jimmy Safechuck si lo eran. Y sus padres se dejaron seducir también por el artista, dándole vía libre de acceso a lo más preciado de sus vidas: sus hijos.

El legado mancillado

Michael Jackson en una escena de un documental
(HBO)

Leaving Neverland incluye varias descripciones gráficas del presunto abuso sexual del que fueron víctimas Wade y Jimmy. El documental es, por esto mismo, muy difícil de digerir y ver. Para algunos tal vez resulte imposible.

El documental probablemente no tenga las respuestas que algunos exigirán para considerar a Jackson como culpable, pero tampoco está especialmente interesado en ello. Lo que perdura son esas descripciones, cada una más repugnante que la anterior. Wade y Jimmy reflejan sin darse cuenta las historias de otros. O la mirada en los ojos de Wade cuando describe la edad que tiene cuando se comienza a dar cuenta que  las propuestas de Jackson se vuelvan menos románticas y son explícitamente sexuales. O la mano temblorosa de Jimmy cuando revela una caja de anillos que Jackson le mostró cuando le pidió que se casara con él.

Al final, lo que nos deja Leaving Neverland es, más allá de la desmitificación de Michael Jackson, comprender que las víctimas de abuso sexual y sus familias cargan cicatrices de heridas que tal vez nunca acaben de sanar. 

Un niño al lado de Michael Jackson
(HBO)

Lo bueno
  • El trabajo de investigación
  • Está bien documentado
  • La valentía de Wade Robson y Jimmy Safechuck  de confesar su secretos al público
  • Dar voz a las víctimas
  • El tono nunca llega a lo morboso ni al amarillismo
Lo malo
  • Lo crudo de su relato
  • Lo gráfico de las descripciones
  • No todos podrán aguantar las cuatro horas
  • Abuso de las tomas de dron de Los Ángeles
  • La música es repetitiva
Veredicto

Michael jackson con un niño que lo admira
(HBO)

Leaving Neverland logrará convencer a un buen número de escépticos o ambivalentes de la culpabilidad de Michael Jackson. Aunque, tampoco cambiará la opinión de los que se rehusan en creer en el cantante, el Rey Pop, fue capaz de semejante perversión. Lo que hay que destacar de este documental es que la cultura pop está empezando a reconocer sus sistemas de abuso, de encubrimiento. En la era del #MeToo, estos son pequeños pasos hacia la eliminación de este tipo de tabúes. De proteger legados de estrellas sólo porque alcanzaron un estatus legendario, casi mítico.  Nos fuerza como espectadores a tratar de disociar al artista del ser humano. Separar su arte de sus actos fuera del escenario. Nos hace pensar, reflexionar y, sobre todo, dudar.

Título: Leaving Neverland

Duración: 240 minutos

Director: Peter Jackson

Elenco: Michael Jackson, Wade Robson, Jimmy Safechuck

País: Estados Unidos

Año: 2019

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