El Huawei Mate 10 es, hoy por hoy, uno de los mejores teléfonos que se pueden encontrar en el mercado.

Con una arquitectura casi toda hecha en casa, el Huawei Mate 10 logra incorporar varias tecnologías de primera dentro de un dispositivo elegante fabricado en cristal y aluminio.

Pero más allá de su espectacular cámara dual o de su innovador sistema de inteligencia artificial, el Huawei Mate 10 sobresale de entre todos sus competidores cuando se trata de relación calidad-precio (el modelo base cuesta $14,999 pesos).

Aún así, el terminal más avanzado que tiene Huawei también tiene algunos problemas, principalmente en su capa de personalización.

Una buena impresión

El teléfono presenta una pantalla LCD casi sin bordes de 5.9″ pulgadas, con una resolución máxima de 2,560 x 1,440 pixeles a una densidad de 499 pixeles por pulgada.

Al frente también tenemos un lector de huellas digitales muy preciso. Así como con otros teléfonos, este botón también permite que uno pueda bloquear el acceso a ciertas apps o funciones del teléfono como WhatsApp o la galería de fotos (inclusive algunas carpetas dentro de la galería) a través del sensor de huellas.

Este sensor, además de autentificarnos como los legítimos dueños del aparato, también tiene una extraña función de touchpad a la que cuesta un poco de trabajo acostumbrarse pero que, una vez que se domina, se vuelve bastante útil. De esta forma podemos realizar varias tareas a la vez con sólo deslizar el dedo: ir hacia atrás con una pulsación corta, o incluso regresar al Home con presionarlo de forma sostenida.

El teléfono es grande, pero se siente cómodo. Sin embargo, debido al cristal en la parte trasera, es bastante susceptible a las manchas de las manos y puede resbalarse de casi cualquier superficie sobre la que lo dejes. A mí, por ejemplo, se me ha caído como seis veces en distintas ocasiones, todas por colocarlo en un ligero ángulo sobre una mesa.

La selfie es lo de menos

El Huawei Mate 10 tiene una cámara frontal con un gran angular de 8 MP, con apertura f/2.0 y capacidad de tomar video hasta en 1080p.

Además, el teléfono incorpora un modo de Belleza que presenta resultados aún risibles cuando lo llevamos al límite máximo de… digamos, “bellificación” de selfies.

El video tomado con la cámara frontal no llama mucho la atención. De hecho, podríamos decir que es “regular”, pero cumple al momento de realizar videollamadas o enviar video en modo selfie.

Cámara dual: la joya de la corona

La cámara dual de 20 + 12 MP con apertura f/1.6 viene equipada con un sistema de Estabilización de Imagen Óptica (IOS) y un flash LED dual con zoom híbrido de hasta 2x. Con ella es posible tomar fotos en formato RAW y grabar video en resolución 4K a una velocidad de 60 cuadros por segundo.

Como complemento para la cámara dual, Huawei incorporó cuatro micrófonos dentro del teléfono que van detectando distintas fuentes de sonido para producir videos con un mejor sonido. Sin embargo, esto sucede solo en papel porque en la práctica, el sonido de lo que grabamos se escuchó casi igual que con otros teléfonos como el iPhone X, el Huawei Mate 9 Lite o el Samsung Galaxy S7 Edge.

Las lentes de la cámara dual fueron diseñadas nuevamente en colaboración con la mítica firma alemana Leica, lo que permitió que su apertura fuera la más amplia en el mundo de los teléfonos inteligentes. Esto significa que la cámara permite la entrada de una mayor cantidad de luz que, a su vez, crea imágenes más nítidas, tanto de día como de noche y en condiciones de luz adversas.

Lo que llama la atención de la cámara es que Huawei incorporó un montón de opciones para imitar la fotografía profesional, algo que ya habíamos visto en otros teléfonos Android, pero que aquí se aprovecha todavía más, ofreciendo un número mayor de opciones al usuario que quiera controlar todos los aspectos de sus fotos.

Esta cámara también incorpora el Modo Bokeh, que sirve para sacar de foco lo que haya en segundo plano y enfocar el detalle com el objetivo principal. Algo muy parecido al Modo Retrato de los iPhones.

Como era de esperarse, la parte trasera viene acompañada de un flash híbrido de auto-enfoque que ayuda a iluminar rostros y situaciones de forma relativamente natural, pero que muchas veces preferirás no utilizar.

Además, el aspecto fotográfico se beneficia de las ayudas, efectos y mejoras de imagen que ofrece el NPU (Unidad de Procesamiento Neural) del teléfono, al momento de tomar una foto o reconocer objetos como una planta, un animal, comida, un paisaje o una persona para sacar, digamos, su mejor lado.

El teléfono puede reconocer plantas, animales, comida, paisajes o personas para hacer los ajustes necesarios para cada tipo de fotografía.

Gracias a las entrañas de este teléfono (de las que hablaremos más adelante), tomar fotos es un proceso mucho más rápido, casi instantáneo.

Los de Huawei también incorporaron una serie de opciones de tipo “cámara fotográfica profesional” para brindarle mayor libertad a los usuarios que conocen más conceptos más avanzados de fotografía, con el fin de permitirles tomar fotos mucho más nítidas o en un ambiente más controlado. Pero consultando con gente que lleva años usando equipo profesional, estas opciones se quedan cortas cuando las exigencias de un fotógrafo entrenado entran en el juego.

En este aspecto podemos decirte que pocos usarán este tipo de funciones, pero que tampoco sobra que estén disponibles por si quieren hacer algún ajuste de ISO, apertura, valor de exposición, servo automático y velocidad de obturación, entre otros.

La aplicación de la cámara tiene opciones para brindarle mayor libertad a los usuarios que conocen conceptos más avanzados de fotografía avanzada.

En cuestión de video, las cámaras funcionan bastante bien y el micrófono de este aparato también tiene una capacidad muy buena para captar sonidos con alta fidelidad, e incluso con cierta profundidad que no hemos visto en otros teléfonos de precios similares.

Una bestia por dentro

En su interior el Huawei Mate 10 esconde un procesador Kirin 970 hecho en casa, que permite realizar varias tareas a la vez y procesar gráficas avanzadas en videojuegos, así como administrar la inteligencia artificial que controla algunos aspectos del teléfono para alargar la autonomía del mismo.

Los aspectos técnicos del procesador son bastante llamativos pues la firma china logró meter ocho núcleos, de los cuales cuatro son del tipo Cortex A73 y corren a 2.4 GHz, mientras que los cuatro restantes van a 1.8 GHz y son del tipo Cortex A53.

Esto, en conjunto con una tarjeta gráfica Mali G72Mp12 de 12 núcleos y 4 GB en RAM, permiten dividir todas las tareas del teléfono de forma que su batería dure mucho más tiempo y el rendimiento general no se vea afectado durante los primeros meses de uso.

Parte del alma del Huawei Mate 10 viene del NPU que, como ya comentamos, es una especie de procesador de inteligencia artificial que controla varios aspectos del teléfono: desde las fotos hasta la forma en la que se usará la batería.

La NPU tiene la capacidad de aprender de su usuario para administrar los recursos disponibles en momentos clave.

En pocas palabras, la NPU tiene la capacidad de aprender de su usuario para administrar los recursos disponibles en momentos clave, como ver videos, ahorrar batería, o identificar objetos al momento de tomar una foto. Este es sin duda el aspecto más avanzado de este teléfono, pero también el más aterrador porque sientes que el teléfono siempre te está observando.

El NPU incluso es capaz de aprender cuál es tu rutina diaria para bajar su rendimiento en los horarios en los que usualmente duermes y elevarlo justo cuando estás por despertarte. Eso asusta, y al mismo tiempo es genial.

Entre otras cosas, el NPU te deja convertir el Huawei Mate 10 en un CPU que, al conectarlo a una pantalla mediante un cable USB-C a HDMI, se convierte en una computadora a la que pueden conectarse un mouse y un teclado Bluetooth.

Este teléfono también tiene tecnología de carga rápida, conocida como SuperCharge, que permite cargar casi la mitad de su pila de 4,000 mAh en cuestión de media hora. Finalmente, el Mate 10 tambiéncuenta con conectividad Bluetooth y NFC, así como con LTE Quad Antenna, 4×4 MIMO+256 AM, Cat.18, DL 3CC, y Wi-Fi.

Demasiadas opciones como para que importen

El diseño de EMUI 8.0, la capa de Huawei que corre sobre el Android 8.0, es bastante intuitivo y fácil de usar, pero no le interesará mucho a los usuarios a quienes no les guste eso de la personalización excesiva o el aprovechamiento de todas las herramientas de rendimiento que ofrece.

Lo cierto es que EMUI 8.0 se siente algo excesivo al mostrar tantas opciones para controlar los distintos aspectos del teléfono, como la forma en la que los recursos del procesador son administrados o la manera en la que puede aprovecharse la pantalla para realizar varias tareas a la vez, o incluso controlar el teléfono con una sola mano.

EMUI 8.0 se siente algo excesivo al mostrar tantas opciones para controlar los distintos aspectos del teléfono.

Hay demasiadas opciones, todas ellas útiles, claro, pero son tantas que acaban por saturar al usuario común que solo quiere el teléfono para tomar buenas fotos, enviar un par de correos y revisar Instagram.

Algo que sí hace fácil esta interfaz es la capacidad de conectar el teléfono a una pantalla para duplicarla o usarla como un display secundario, ya que al conectarlo a un televisor, EMUI 8.0 sabe exactamente qué hacer sin que uno haga nada.

EMUI 8.0 no es perfecto, debido a que hay demasiadas opciones de configuración disponibles, pero sí suficiente para llevar un Android 8.0 de forma ágil e intuitiva.

Entretenimiento y audio

La pantalla de 5.9 pulgadas tiene una resolución 2K con tecnología IPS compatible con HDR, que presenta brillantes colores en formato 16:9 y hasta 730 nits de brillo, lo que permite disfrutar de videos y películas con lujo de detalle y una calidad de sonido que realmente logran llamar la atención.

Afortunadamente, Huawei sí conservó el jack de audio de 3.5 milímetros en la parte superior del aparato, por lo que quienes quieran escuchar música o videos sin molestar a otros, podrán hacerlo sin necesidad de usar ningún adaptador extra.

Una pantalla 2K drenaría la batería de cualquier smartphone en cuestión de poco tiempo, pero en el caso del Huawei Mate 10 eso no sucede, debido a que el NPU tiene la capacidad de bajar o subir la resolución del display según se requiera.

Esto permite ahorrar batería y duplicar su autonomía, pero sólo cuando el usuario ha tenido la paciencia de entrar a la configuración del aparato para activar la opción de Reducción Inteligente. De lo contrario, la batería tendrá que lidiar con una pantalla siempre en la definición máxima, aun cuando sólo se esté mirando un video de YouTube a 720p.

Además, los 4.000 mAh de la batería de este teléfono (casi el doble que la capacidad del iPhone X) nos ofreció unas buenas seis horas de uso continuo, autonomía estándar para la mayoría de los smartphones de gama alta de la actualidad.

Eso sí, siempre que haga falta, se puede echar mano del modo de ahorro de energía ultra disponible en la opción de Ahorro de Energía de la Configuración, que reduce las funciones del teléfono al mínimo para extender hasta cuatro veces la carga de una batería llena. Pero ten en cuenta que al activar este modo sólo un puñado de apps y funciones del teléfono estarán disponibles.

Lo bueno
  • Pantalla casi sin bordes y de una resolución prodigiosa.
  • De las mejores cámaras duales que hemos visto en el mercado.
  • Cuerpo ligero y elegante que también es muy resistente.
  • Una relación calidad-precio insuperable.
Lo malo
  • Se resbala demasiado, tanto que parece que el teléfono tiene pensamientos suicidas.
  • EMUI 8.0 satura al consumidor promedio con demasiadas opciones.
  • La versión de SIM dual no llegó a México.
  • La cámara frontal no es dual como la del Huawei Mate 10 lite-
  • El modo de Belleza de este aparato sigue viéndose falsísimo.
Veredicto

El Huawei Mate 10 es un contendiente atractivo en el mercado de los smartphones de gama alta, en especial por haber incorporado una inteligencia artificial que controla tantas cosas que, al final del día, benefician al usuario en muchos sentidos.

El teléfono, como todos, presenta fallas pero estas son menores comparadas con los beneficios que trae consigo, en especial en el aspecto fotográfico, el de la autonomía de su batería y su capacidad multitareas.

Huawei aún tiene mucho que demostrar, pues sigue siendo una marca joven que todavía no se posiciona del todo entre el mercado mexicano. Sin embargo, intentos como este y que se venden a precios tan atractivos son los primeros pasos hacia una verdadera consolidación de la marca china.

Huawei Mate 10

Dimensiones: 77.8 x 8.4 x 150.5 mm.

Peso: 186 gramos.

Pantalla: IPS QHD de 5.9″.

Resolución:2560 x 1440 / 441 (ppi).

Procesador: Huawei Kirin 970 de 8 núcleos.

Almacenamiento: 64 GB (hasta 256 GB con microSD).

RAM: 4 GB.

Cámara trasera: 20 MP + 12 MP (f/1.6 + f/1.6).

Cámara delantera: 8 MP.

Puertos: USB-C y Jack de 3.5 mm.

Conectividad: Bluetooth, NFC, LTE Quad Antenna, Wi-Fi.

Batería: 4,000 mAh.

Precio: $14,999 pesos.

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