El proyecto mostrará a De Niro rejuvenecido con ayuda del CGI.

Frank “The Irishman” Sheeran fue un líder sindical norteamericano que tenía vínculos con la familia criminal Bufalino, uno de los grupos mafiosos más importantes de Estados Unidos durante los años 50, 60 y 70. Poco antes de morir, Sheeran confesó ser el autor del asesinato de Jimmy Hoffa, el más importante líder sindical de Estados Unidos durante los años 60, que también tenía vínculos con la mafia.

Llevar la vida de Sheeran a la pantalla grande es el próximo proyecto de Martin Scorsese, quien ya tiene apalabrados a Robert De Niro como Frank Sheeran, Al Pacino interpretando a Jimmy Hoffa, Joe Pesci como Russell Bufalino y Harvey Keitel dando vida a Angelo Bruno.

El proyecto promete ser una de las películas más interesantes de los últimos años, al reunir a talentos probados, pero no está exenta de polémica. En primer lugar, la decisión de Scorsese de apoyarse en CGI para rejuvenecer a Robert De Niro en varios puntos de la cinta (al estilo de la princesa Leia de Rogue One); en segundo lugar, el haber llegado a un acuerdo con Netflix, que será la productora principal de la película.

Inicialmente The Irishman sería producida por el mexicano Gastón Pavlovich, quien produjo Silence, la película del director italoamericano que menos ha recaudado en taquilla. Pero el fracaso monetario de Silence, y el alto costo de The Irishman -por los altos sueldos de los actores y el uso de CGI de alta calidad- hicieron que Pavlovich decidiera no invertir su dinero en el nuevo proyecto de Scorsese. La decisión del mexicano también estuvo justificada por el anuncio de Paramount, el estudio que distribuiría la cinta, que decidió desvincularse de la película por considerarla “poco rentable”.

Para que el proyecto sobreviviera y se financiara, Scorsese llegó a un acuerdo con Netflix, que permitirá que la cinta se estrene limitadamente en cines durante un fin de semana (para que pueda competir por el Oscar) e inmediatamente después llegue a la plataforma de videos de manera exclusiva. A cambio de que The Irishman sea una producción de Netflix, la plataforma entregará 100 millones de dólares a Scorsese.

Si todo sale bien, The Irishman llegará a finales del 2018 o inicios del 2019. La idea de Netflix es que la cinta de Scorsese sea una contendiente seria de los premios de la academia, un punto en que ha sido superada por Amazon, que este año logró que Manchester by the Sea tenga 6 nominaciones a los Premios Oscar. Es decir, con el proyecto de Scorsese, Netflix busca que la academia por fin la tome en serio.

fuente IndieWire

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