Como cada vez que un desequilibrado violento sacude la cotidianidad civil, con los sucesos ocurridos en Washington se ha reabierto el debate sobre la violencia en los videojuegos.

En el talk show Fox & Friends de la cadena Fox, una de las conductoras ha sugerido que la gente que juega videojuegos debería ser monitoreada:

“¿Qué tal si se hicieran pruebas de frecuencia? ¿Qué tan seguido se ha jugado este juego? Yo no soy nadie para entrar y supervisar todo, pero si esto es en realidad un vínculo a los asesinatos en masa, entonces ¿por qué no lo que buscamos es la frecuencia de las compras por persona? Y también la frecuencia con que están jugando y cuánto están jugando.”

Y es que cada que hay una tragedia los dedos comienzan a señalar, ¿pero volver al eterno dilema platónico sobre la imitación de la violencia? Es cierto que el culpable del tiroteo de Washington era jugador de Call of Duty, pero aún con esto, una opinión como esa resulta cansina y sin sentido, sobre todo en una sociedad como la estadounidense en la que l racismo, el patriotismo y el fácil acceso a las armas serían focos de interés mucho más importantes para tomar en cuenta.

Así funciona… se necesita una bruja para arrojar a la hoguera. ¿Es justo que culpen otra vez a los videojuegos?

vía Kotaku