Entre el 29 y el 30 de septiembre se llevó a cabo una explosión en el Sol a la que sólo podemos calificar de “brutal”. Como resultado, se abrió una grieta de más de 320 mil kilómetros, lo que a la NASA le ha dado en llamar “el cañón de fuego”.

El evento fue fotografíado por el Observatorio de Dinámicas Solares de la NASA, en donde trabajaron cuidadosamente con las imágenes y produjeron un video corto en el que se aprecia la violencia de la explosión.

Como sabrán, el Sol realmente no está hecho de fuego, sino de “plasma”; un estado de la materia tan caliente que sus electrones están “hervidos”. De manera que el plasma es casi un tipo de gas cargado y entrelazado con campos magnéticos.

Gracias a las diferentes longitudes de onda, podemos observar distintos detalles de esta explosión en la “corona”, la parte exterior de la atmósfera solar. Las imágenes en rojo captan temperaturas de casi 50 mil grados centígrados, lo que nos permite apreciar los filamentos que se formaron en el plasma solar con la erupción. Mientras que las imágenes en amarillo captan 550 mil grados centígrados, lo que es útil para observar la actividad de los campos magnéticos del Sol y las curvas que se forman a lo largo de la grieta.

Las dimensiones de este fenómeno son espeluznantes, su longitud es más que suficiente para partir a la mitad a muchas Tierras juntas. Pero también tiene un lado bello y fascinante. Te dejamos el video para que lo aprecies:

vía Gizmodo

fuente NASA Goddard