Unos investigadores franceses confirmaron que Hitler murió en su búnker en 1945.

Adolf Hitler, dictador alemán en los años cuarenta

Desde hace décadas corre un viejo rumor que afirma que Adolf Hitler sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con esta loca teoría conspiratoria, Hitler no se suicidó en su búnker de Berlín, Alemania, sino que logró escapar a Sudamérica, donde inició una nueva vida junto a un nutrido grupo de oficiales nazis de alto rango.

Si bien es cierto que esta teoría se conoce desde hace años, nunca ha sido aceptada por los estudiosos de la Historia. No obstante, tampoco ha sido fácil estudiar a fondo los restos de Hitler, porque tras su muerte se decidió no revelar dónde se había enterrado su cuerpo (para evitar que su tumba se convirtiera en sitio de veneración para los neonazis). Décadas después del fin de la Segunda Guerra Mundial, las autoridades soviéticas –las primeras que llegaron al búnker de Hitler tras su suicidio– ordenaron exhumar los restos para destruirlos posteriormente.

Ahora, después de 73 años de la muerte del líder de la Alemania nazi, un grupo de especialistas forenses franceses lograron convencer al gobierno ruso para que les prestara las dos últimas partes del cuerpo de Hitler que se conservan: un pequeño trozo de su cráneo (con la marca de la bala que le quitó la vida) y parte de su dentadura.

Los resultados de la investigación fueron publicados hace unos días en la revista European Journal of Internal Medicine, tal y como lo anunció el coautor del estudio, Philippe Charlier: “Hitler murió en 1945 en Berlín, y sus restos están en Moscú. Nuestro estudio biomédico definitivo ya puede leerse”.

Los médicos forenses realizaron minuciosos estudios, sobre todo a los dientes de Hitler, con lo que lograron concluir que no existe duda de que los restos pertenecieron al Führer. Los estudiosos también señalan que los dientes de Hitler demuestran que el político alemán tenía malos hábitos de higiene dental.

“La dentadura coincide con las descripciones proporcionadas por el dentista personal de Hitler, y no revelaron rastros de carne, lo que es coherente con el hecho de que el Führer era vegetariano. Los dientes fueron fácilmente identificables debido a las prótesis y puentes conspicuos e inusuales descritos por el dentista personal de Hitler, Hugo Blaschke y su asistente, Kathe Heusermann. Por tanto, eran auténticos, no hay ninguna duda, y nuestro estudio demuestra que Hitler murió en 194”, indicó Charlier.

Los investigadores compararon los restos con los documentos de la autopsia original y los registros dentales de Hitler. Así, encontraron suficientes pruebas para concluir que Hitler murió en Berlín en 1945.

“No hay ninguna duda posible de su muerte. Nuestro estudio demuestra que Hitler murió en 1945. No huyó a la Argentina en un submarino. No está en una base oculta en la Antártida o en el lado oscuro de la luna”, dijo Charlier, rememorando algunas de las más locas teorías sobre Hitler.

Con esto quedaría confirmada la versión oficial que conocemos desde los años cuarenta del siglo pasado, que afirma que Hitler murió al lado de su esposa Eva Braun, escondido en su búnker en Berlín, después de tragar una pastilla de cianuro y dispararse a sí mismo en la cabeza por si acaso.

vía The Washington Post

fuente European Journal of Internal Medicine